Daniela Cerdas E.. 4 junio
De acuerdo con la CCSS, la población beneficiaria del RNC en este momento es de 128.845 personas. En la imagen, la sede central de la Caja, en San José. Foto: Rafael Pacheco
De acuerdo con la CCSS, la población beneficiaria del RNC en este momento es de 128.845 personas. En la imagen, la sede central de la Caja, en San José. Foto: Rafael Pacheco

Desde este 1.° de junio, la Caja Costarricense de Seguro Social suspendió la recepción de solicitudes para nuevas pensiones del Régimen No Contributivo (RNC), debido a la reducción en el presupuesto asignado con ese fin para el 2021.

La decisión se tomó a raíz de que los recursos para dar subsidios a adultos mayores en pobreza en el 2021 son menores a los asignados para el 2020.

“Lo anterior no le permite a la institución garantizar el pago de las prestaciones que se puedan otorgar durante el presente año”, manifestó Jaime Barrantes, gerente de pensiones de la CCSS.

La decisión ya fue comunicada al Ministerio de Trabajo.

La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) es, por Ley, la administradora del Programa Régimen No Contributivo, pero el financiamiento proviene de otras instituciones especialmente del Fondo de Desarrollo de Asignaciones Familiares (Fodesaf), del Ministerio de Hacienda, Ley 7972 de Licores y Cigarrillos; de la Junta de Protección Social (JPS) y otros ingresos como las multas establecidas en el Código de Trabajo.

En el caso del Fodesaf, este se alimenta con los aportes de patronos públicos y privados. De acuerdo con estimaciones del Gobierno, los efectos de la emergencia por la covid-19 sobre las empresas y los empleos produjeron un riesgo de entre el 10% y 20% de los recursos que entran cada año a ese Fondo.

Esa es la estimación que hizo, en marzo anterior, el Ministerio de Desarrollo Humano e Inclusión Social, aunque según el jerarca del ramo, Juan Luis Bérmudez, son porcentajes conservadores, pues el impacto podría ser mayor.

El RNC es un programa para personas que se encuentran en situación de pobreza y pobreza extrema, entre ellos: adultos mayores y menores de edad con parálisis cerebral profunda (PCP), autismo, mielomeningocele o cualquier otra enfermedad ocurrida en la primera infancia con manifestaciones neurológicas equiparables en severidad.

Cubre a personas que no cotizaron durante su vida laboral y que, al llegar a la vejez, se encuentran en condición de pobreza, por no tener recursos suficientes para afrontar sus necesidades.

La población beneficiaria del RNC en este momento es de 128.845 personas (124.396 de RNC y 4.449 por parálisis cerebral y otras enfermedades equiparables).

El costo de dicho programa para este año asciende a ¢175. 000 millones. Se les otorga ¢82. 000 mensuales. En el 2019 el área de Gestión de Pensiones aprobó 11.600 nuevas pensiones y rechazó 19.000 solicitudes que no calificaban.

Sin embargo, esa oficina maneja un promedio de 20.000 casos pendientes, o sea, personas que sí califican, pero que para obtener su pensión, tienen que esperar a que el RNC reciba recursos frescos.

El gerente de Pensiones indicó que el presupuesto 2021 debe ser financiado en su totalidad con recursos provenientes del Fodesaf y otras instituciones, y, en este momento, se está coordinando con el Ministerio de Trabajo para identificar fuentes de financiamiento que permitan retomar cuanto antes el trámite de solicitudes.

Dos gestiones suspendidas

Por su parte, Ubaldo Carrillo Cubillo, director de Administración de Pensiones de la CCSS, detalló que esta disminución presupuestaria 2021 no reconoce el crecimiento de la cobertura que se establece en el Plan Nacional de Desarrollo.

Debido a esta situación, la gerencia de pensiones de la CCSS informó a la Junta Directiva que, con el objetivo de mitigar el riesgo de pago a los pensionados el próximo año, considera necesario tomar decisiones temporales, mientras el Ministerio de Trabajo identifica recursos adicionales para el Programa.

“Una vez que se nos informe las fuentes de financiamiento adicionales se retomará inmediatamente la entrega de solicitudes de este importante programa para la población adulta mayor” indicó Carrillo.

La primera medida de suspensión temporal que rige desde el lunes 1.° de junio, es en relación con la entrega y recepción de solicitudes de pensión del Régimen No Contributivo y de la Ley 7125 reformada por la Ley 8769. Se procedió así para no generar falsas expectativas en los eventuales solicitantes de beneficios, dado que, por el momento, no se tienen los recursos suficientes para garantizar la continuidad del pago.

Y la segunda suspensión temporal, en la misma fecha, es el trámite de las solicitudes que se hayan recibido. Una vez que se cuente con los recursos suficientes, se continuará con el trámite respectivo.

La Caja proyectó un impacto de ¢757.000 millones en sus finanzas, este año, por causa de la pandemia del nuevo coronavirus que incluye los gastos incurridos en atenderla.

La suspensión de nuevas pensiones se da al tiempo de que los diputados aprobaran un proyecto de ley para transferirle ¢12.000 millones de la contribución solidaria sobre las pensiones de lujo al Régimen No Contributivo (RNC).

Con ese aval, los legisladores permitirían que el RNC pueda financiar hasta 10.000 pensiones para adultos mayores en situación de pobreza.

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