Aarón Sequeira. 26 marzo
Los diputados sesionaron en el museo de los niños hoy en horas de la mañana, todos tenían que mantener una distancia. Foto: Alonso Tenorio
Los diputados sesionaron en el museo de los niños hoy en horas de la mañana, todos tenían que mantener una distancia. Foto: Alonso Tenorio

Los diputados aprobaron en segundo debate, este jueves, el proyecto de ley para transferirle ¢12.000 millones de la contribución solidaria sobre las pensiones de lujo al Régimen No Contributivo (RNC) de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

La iniciativa tuvo el apoyo de 48 diputados, mientras que el independiente Erick Rodríguez Steller votó en contra.

Con ese aval, los legisladores permitirían que el RNC pueda financiar hasta 10.000 pensiones para adultos mayores en situación de pobreza, luego de que los congresistas aplicaron una modificación en el expediente legislativo 21.759.

El Régimen No Contributivo otorga pensiones para personas que no cotizaron durante su vida laboral y que al llegar a adultos mayores se encuentran en condición de pobreza, por no tener los recursos suficientes para afrontar sus necesidades.

Originalmente, el proyecto tenía otro destino para los recursos de la contribución solidaria proveniente de las pensiones de lujo, pues el Gobierno quería que se destinaran a financiar los diferentes programas de combate a la pobreza en que se reparte el Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Fodesaf).

Esa decisión la tomaron luego de atender un criterio de la Sala Constitucional donde se establecía que los recursos tomados del pago de pensiones se debe destinar, igualmente, para el pago de pensiones.

El proyecto aprobado forma parte del Plan Proteger, una estrategia anunciada por el Gobierno hace una semana, que incluye varios proyectos de ley para financiar el combate a la emergencia por el nuevo coronavirus.

Entre los proyectos de financiamiento a esa lucha sanitaria y económica están el préstamo por $500 millones con el Banco de Desarrollo de América Latina (antes Corporación Andina de Fomento, CAF) y otro crédito de $380 millones con el Bando Interamericano de Desarrollo (BID) y la Asociación Francesa de Desarrollo (AFD).