Salud

Nuevo coronavirus en Costa Rica: 618 enfermos; CCSS ya gastó 44% de su fondo de emergencia

De ¢65.000 millones, entidad utilizó ¢28.305 millones en atención de pandemia; esta semana se podría conocer impacto en finanzas por baja en cuotas obrero-patronales

A 618 llegó este martes 14 de abril el número de afectados por covid-19, de los cuales 66 ya se han recuperado de la enfermedad.

La cifra de enfermos aumentó solo seis con respecto al lunes, cuando se reportaron 612.

Para el ministro de Salud, Daniel Salas, ese aumento tan leve podría obedecer al hecho de que en Semana Santa fue menor la cantidad de personas que acudieron a los servicios de salud, lo que también pudo incidir en la cantidad de casos que se lograron captar.

Del total de casos confirmados, 298 (48%) son mujeres y 320 (52%) son hombres.

Se contabilizan 575 (93%) costarricenses y 43 extranjeros.

Además un total de 19 permanecen internados a causa de la enfermedad.

De ellos, 13 están en cuidados intensivos (UCI) con rangos de edades entre 35 y 85 años.

Tres hombres han fallecido, dos de 87 años y uno de 45.

Desde el momento de la detección del primer caso, el 6 de marzo, 21 (3,4%) pacientes han pasado a unidades de cuidado intensivo: seis egresaron y dos son parte de los fallecidos.

Hasta este martes se reportan casos del nuevo coronavirus en 59 (72%) de los 82 cantones del país.

‘Las pandemias son carísimas’

A lo largo de este mes y una semana de presencia de la enfermedad en Costa Rica, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) ha utilizado ya el 44% del fondo que tiene para afrontar emergencias.

Román Macaya, presidente ejecutivo de la CCSS, explicó que la institución tiene un fondo de contingencias de ¢45.000 millones, al cual se le agregaron otros ¢20.000 millones.

De esos ¢65.000 millones, hasta este lunes ya se habían gastado ¢28.305 millones, con lo cual quedan todavía ¢36.695 millones.

Por ejemplo, en la compra de 288 respiradores mecánicos se invirtieron $10 millones (¢5.750 millones); en otro aparatos, ¢1.550 millones y ¢1.150 millones en la reconversión del Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare) en el hospital especializado en casos de covid-19, con 88 camas y 1.350 funcionarios.

También, se pagará un avión chárter para que traiga al país 55 toneladas en equipo médico donado por China. El vuelo costaría al menos $1,3 millones y la donación de ese país llega a los $1,8 millones.

Macaya confirmó que mucho del presupuesto ordinario para el funcionarmiento normal de la CCSS también se ha invertido en combatir la pandemia.

“Mucho del presupuesto ordinario se está enfocando en esta pandemia. La lección aprendida es que las pandemias son carísimas y tenemos que hablar de cómo se atienden en la Caja, pero por ahora ese es el impacto sin haber entrado en el incremento de gastos y la baja de ingresos en la entidad”, expresó.

¿Cuánto durará esta emergencia? Ni Salas ni Macaya lo saben, pero solo advierten que “lo peor no ha pasado”.

La CCSS está próxima a conocer los primeros números del golpe de la emergencia sanitaria en sus finanzas, por la baja en las cuotas obrero-patronales debido a los miles de despidos y reducciones de salarios en el sector privado.

A diciembre, 1,7 millones de trabajadores cotizaban para el Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM).

Según Macaya, los “datos duros” se verán a partir de este miércoles cuando corresponde el pago del mes anterior.

La institución maneja escenarios de esos efectos tanto para el Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM) como en el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).

Para el SEM, el golpe podría ir de ¢190.000 millones a ¢303.000 millones. Para el IVM, el hueco podría ser de hasta ¢417.000 millones.

No obstante, insistió, se tendrá mayor claridad hasta después del miércoles.

“Esto va a requerir de una discusión país sobre cómo fortalecemos las finanzas de la institución que está llevando la batuta en la atención de una crisis que tiene doble efecto: tenemos que gastar más y al mismo tiempo recibimos menos. Hay una merma en los ingresos por esa crisis en empleo y las dificultades del país. Esa discusión es necesario que se dé y también sobre cómo fortalecemos la institución que está dando la cara al país”, declaró.

Funcionarios de salud

La Caja, también ha tenido que lidiar con la afectación de sus funcionarios, no solo físicamente por estar más expuestos al virus respiratorio, sino también mentalmente.

Hasta este momento, 4.738 funcionarios de salud de esa entidad han requerido de apoyo psicológico o psiquiátrico desde la aparición de los primeros casos de covid-19 en el país.

“Hay muchas personas con niveles de estrés o temor, no solo queremos abordar la salud fisica sino mental, al día de hoy hemos abordado 4.738 funcinarios atendidos por este tipo de atención de salud mental”, confirmó.

Macaya también informó este martes de que la entidad tiene 510 ventiladores que podría ser usados en pacientes graves por el virus respiratorio.

Según dijo, han agregado 30 equipos al hospital para pacientes de covid instalado en el Centro Nacional de Rehabilitación (Cenare), al tiempo que buscan los que requieren reparación. Precisó que hay 15 en arreglos y 311 que se han comprado a diferentes proveedores del mundo.

“La logistica y los tiempos de entrega es un tema que no está funcionando normalmente, ha habido atrasos en las entregas, algunos si están manteniendo sus compromisos. Esperamos tener otros 30 , algunos están con tiempos de entrega de dos meses; es algo que tenempos que darle seguimiento en el día a día, algunos están en países que están cerrando fronteras a la exportación. Hemos hecho ese llamado de que tenemos que buscar autoabastecernos, incluyendo con la ventilación”, añadió.

El presidente de la Caja reconoció que la logística ha sido un gran reto, porque hay una gran competencia en el mundo y el país no tiene todos los insumos localmente.

Precisamente, este martes, explicó que no se ha podido concretar la adjudicación del traslado aéreo del equipo de protección hospitalaria que vendría de China. Se recibieron siete ofertas, pero hubo dos retiradas por imposibilidad material de mantener los vuelos.

Aseguró que este martes harán la adjudicación y que se hará de manera transparente, según el marco aprobado por la Contraloría General de la República.

Macaya admitió también que en otras naciones se han impuesto restricciones para la compra de medicamentos que no tienen relación con covid-19, por ejemplo para males crónicas. No obstante, garantizó que la fecha no hay faltantes en Costa Rica de ese fármacos.

Responsabilidad de empresas

Luego del llamado de las autoridades de salud, el lunes, por la alta concentración de personas en los principales centros de población que podría provocar un repunte de enfermos para los próximos días o semanas, este martes, la alerta fue para empresas e instituciones.

“Quisiera recordar a las empresas, a los patronos, a los jefes, esa responsabilidad que tenemos de verificar, de poner toda la claridad para que se cumplan las medidas de atención al público. Es un asunto delicado y las disminuciones de aforo lo que buscan es proteger la salud de los clientes y de sus funcionarios”, recordó Daniel Salas.

Entre las medidas están señalar las distancias que deben mantenerse incluso con marcas en el suelo para que la gente depa dónde debe hacer y cómo hacer la fila, con el distanciamiento de al menos 1,8 metros.

Asimismo, dijo, deben desinfectar superficies, aplicar horarios diferenciados para adultos mayores y habilitar lugares para lavados de manos.

“Hemos llamado mucho a la responsabilidad individual, cada persona que no salga de sus casa que se mantenga en esta cuarentena, pero en el momento que sale, primero que cumpla con todo lo que hemos indicado. Lla persona que iene que salir porque hay trámites que no pueden posponerse, una vez que hemos vencido la posibilidad de hacerlo en línea o por teleéfono, si se tiene que salir, que se sientan seguros de que las empresas, instituciones están siguiendo las recomendaciones y medidas para prevenir la conglomeración”.

Entretanto, el individuo debe recordar que si tocó un objeto común, no puede tocarse la cara sin haberse lavado las manos.

“Si estamos en la vía pública porque tuvimos que salir, mantener ese espacio entre personas, en el bus, el distanciamiento, esos dos metros se hacen muy importantes son medidas que tenemos que adecuarnos a un modo de vivir durante la pandemia y que estas medidas tienen que ser cumplidas, respetadas, promovidas por todos es asunto de responsbilidad compartida”, añadió Salas.

El ministro recordó a los restaurantes que deben funcionar al 50% de su capacidad de lunes a viernes, entre 5 a. m. y 7 p.m.

“Se permite a domicilio y autoservicio respetando el asunto de las restricciones de placa, a partir de las 7 p. m. solo a domicilio, los fines de semana tiene que estar cerrado, excepto el autoservicio dependiendo de la restricción y la entrega a domiclio”, advirtió.

A pesar de la preocupación por la cantidad de gente en la calle a inicio de esta semana, Salas se abstuvo de informar si elevarán las medidas en este momento.

Describió esas decisiones como un ajedrez, es decir, hay que ver el movimiento que se hacer para llevar a cabo el próximo. En este caso, dependerá del comportamiento de la gente.

“No hay forma de que pongamos un policía detrás de cada persona para que cumpla las medidas. Costa Rica es un país suficientemente culto, educado, como para que no nos lleve la trampa”, dijo Salas.

Recordó que hasta que no se logre que una cantidad importante de personas tenga ese desarrollo de las defensas que se consiguen ante la exposicion del virus, en el país hay que acostumbrarse a vivir de un modo diferente.

"El estado que teníamos antes no se alcanza tan fácil, el virus va a recircular, la transmisión se va a seguir dando por mucho tiempo. Hay que cambiar el casette y estar en modo covid. Son asuntos que hemos reiterado, pero esas medidas salvan vidas que pueden ser ustedes mismos o personas muy cercanas que estoy seguro que no quieren que tenga que estar en una UCI (Unidad de Cuidado Intensivo).

‘No hemos ocultado nada’

Ante la confusión que produjo ayer la circulación de documentos del Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa) donde se había referencia a un número de pruebas positivas por covid-19 mayor al informado, el ministro de Salud insistó en que no hay ocultamiento de información.

“Los datos que hemos revelado son completamente transparentes, no hemos ocultado nada; todo ha sido manejado con la transparencia que nos ha caracterizado, nunca hemos tenido una politica de ocultar datos, la transparencia es total”, dijo con énfasis.

Aseguró que las cifras que brindan cada día son los más relevantes para conocer la evolución, es decir, los casos que se confirman y descartan.

“Ya sabemos que hay un porcentaje que amerita más de una prueba porque salió indeterminada, por como se tomó la muestra, entonces hay que repetirla, otro asunto es que las personas cuando cumplen más de 14 días requieren dos muestras más que si salen negativa con diferencia de 24 horas podemos decir que está recuperada, pero si sale positiva hay que repetirla en 48, y si sale positiva se vuelve a hacer”, explicó.

De ahí, según Salas, que en el documento aparezca un número mayor de pruebas positivas que el informado en las conferencias.

El jerarca declaró que el número de pruebas que se realizan dependerá de las que cumplen con la definició de caso y el rastreo de otros que puedan surgir a partir del primero. Por ejemplo, dijo, personas que pierden el olfato o cuanto encuntran un cluster o conglomerado en un centro de trabajo o una familia.

“A esos contactos le hacemos el seguimiento y si desarrollan síntomas los muestreamos, además de la vigilancia centinela (lo que llega de los puntos centinela en todo el país)", añadió.

La capacidad para hacer pruebas es de 600 por día, pero hay algunos en los que se realizan 100 o 150, (sin contar vigilancia centinela) pero eso va a depender del comportamiento de las personas con síntomas. La mayoría dijo, tarda cinco días desde el momento en que se expuso hasta el que se presenta el cuadro.

Salas aclaró que al principio todos las pruebas se realizaban en Inciensa, pero en este momento, ahí se ha concentrado en casos “indeterminado” y para realizar las pruebas confirmatorias de si una persona debe ser dada de alta o no.

En total, precisó Salas se han hecho 8.700 pruebas.

“Si el dato de pruebas está generando malestar lo vamos a incorporar como un dato oficial. Es un esfuerzo que hacemos día con día”, garantizó.

En laboratorios privados, entretanto, se han realizado 517 exámenes, de las cuales 23 resultaron positivas con el nuevo coronavirus.

Sobre el tiempo para que una persona supere la enfermedad, dijo el ministro, la Organización Mundial para la Salud (OMS) ha establecido 14 días como tiempo mínimo. No obstante, añadió, la experiencia es que el 85% de los casos toma más tiempo, entre 16 y 17 días.

Por esa razón, las pruebas para determinar si dar de alta o no a un enfermo se hacen más allá de los 14 días.

Irene Vizcaíno

Irene Vizcaíno

Editora de Sociedad y Servicios Públicos. Graduada en Ciencias de la Comunicación Colectiva. Tiene una maestría en Periodismo y una licenciatura en Derecho.

Patricia Recio

Patricia Recio

Bachiller en Periodismo de la Universidad Internacional de las Américas. Escribe sobre temas de sociedad y servicios.