Ángela Ávalos. 9 abril

Cierre de Neonatología de Hospital de Heredia por bacteria

Un bebé más se contagió con la bacteria Serratia marcescens, con lo que aumenta a cuatro el número de menores infectados con ese microorganismo en el Hospital San Vicente de Paúl, en Heredia.

El servicio de Neonatología permanece cerrado desde el fin de semana por decisión de las autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Según informó este lunes la jefa de Pediatría y Neonatología de ese centro de salud, Sonia Valverde Arce, ante los cuatro casos positivos se han tomado "medidas urgentes" tanto para prevenir nuevos como para tratar a los pacientes infectados.

Por ahora, el hospital está atendiendo por su cuenta los recién nacidos graves. La visita de los familiares está restringida por los próximos siete días.
Por ahora, el hospital está atendiendo por su cuenta los recién nacidos graves. La visita de los familiares está restringida por los próximos siete días.

Una de las más importantes fue la restricción de las visitas por los próximos siete días. Además, se han extremado el lavado de manos y los protocolos de desinfección de las áreas donde se atienden bebés.

Igualmente, se toman cultivos a los recién nacidos y al personal involucrado con su atención.

Según Valverde, el servicio solo está atendiendo pacientes de emergencias y con alto riesgo. El resto de menores se refiere a la unidad de Pediatría.

Los familiares de los menores que están en Neonatología fueron citados para la tarde de este lunes para explicarles la situación de sus hijos.

La Serratia marcescens es una bacteria relativamente frecuente, sobre todo en pacientes con cáncer que estén bajo tratamiento inmunosupresor, los recién nacidos y los adultos mayores.

“Es una bacteria que puede atacar cualquier parte del cuerpo, lo más frecuente es que la bacteria se encuentre en la sangre y en ocasiones en lo que se conoce como una septicemia, de ahí puede ocasionar, incluso, infecciones de heridas quirúrgicas”, explicó María Luisa Ávila, pediatra infectóloga del Hospital Nacional de Niños.

Este es el segundo hospital que se ve obligado a cerrar su área de atención a recién nacidos por la contaminación con una bacteria.

En diciembre, la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, del Hospital Calderón Guardia, fue cerrada durante varias semanas tras la aparición de la bacteria Serratia liquefaciens.

En este caso, se tuvo que activar toda la red de servicios tanto para la atención de los recién nacidos, como de las embarazadas de alto riesgo.

La bacteria reapareció en febrero, a pesar de que la institución invirtió casi ¢300 millones en mejoras para disminuir el riesgo de estos brotes.