Salud

Demógrafo Luis Rosero propone cambiar enfoque de vacunación para bajar mortalidad por covid-19

El especialista visualiza los alcances de la aplicación de la dosis contra la enfermedad desde otra persepctiva que, según él, podría tener más impacto en la reducción de muertes por esa causa

Pfizer y Biontech, nos confirman que están completamente listos para pelear la guerra costarricense contra el Covid-19. La llegada de las vacunas al país, que podría ser perfectamente en enero próximo, depende de las autoridades de salud ticas. Este fue el primer vacunado contra el Covid-19 de Pfizer.

“Creo que en vez del enfoque de inmunidad colectiva hay que seguir un enfoque de vacunación que optimice la protección de los grupos más vulnerables y que persiga el objetivo de máxima eficacia al menor costo. Aparte de los trabajadores de primera línea de defensa contra covid que ciertamente deben vacunarse de primeros (unos 5.000)”.

La afirmación la hace el demógrafo y salubrista, Luis Rosero Bixby, en su análisis sobre los efectos de la vacunación contra la covid-19, prevista por las autoridades sanitarias para el primer trimestre de 2021.

Ya el Ministerio de Salud dio a conocer los cinco grupos y el orden de vacunación, según el cual, policías, bomberos, trabajadores de centros de salud y adultos mayores serán la prioridad.

El comienzo de esta campaña dependerá de la llegada de las vacunas al país y del aprovisionamiento. Según los planes, se espera aplicar seis millones de vacunas a tres millones de personas de grupos de riesgo.

La propuesta de Rosero es un tanto diferente a la de Salud. Él dividiría el programa de vacunación en cuatro etapas:

1) Alrededor de 100.000 personas en enero, que incluye a las de 80 y más años de edad (90.000) y personas de altísimo riesgo (inmuno-comprometidos, principalmente). Inmunizando a estas personas se evitará la cuarta parte de los fallecimientos por covid-19, cubriendo a solo el 3% de la meta a inmunizar. Habría que aplicar 200.000 dosis en el mes.

2) Adultos mayores de 65 a 79 años de edad (nacidos entre 1941 y 1955), que son 360.000. Si se inmuniza al 90% de ellos, se evitarán el 35% de las muertes por covid-19. Aquí se podrían incluir a otras personas de riesgo y ciertos trabajadores esenciales. Esta etapa podría desarrollarse en febrero, marzo y abril aplicando alrededor de 225.000 dosis por mes.

3) Los adultos de 50 a 64 años de edad (alrededor de 800.000). Inmunizando al 90% se evitaría otro 22% de las muertes por covid-19. Se les podría innocular en los meses de mayo, junio y julio, si se logra aplicar 50.000 dosis por mes, si no se requeriría un par de meses más.

“Estos tres grupos de edad y trabajadores esenciales, vacunados en los primeros siete meses, son alrededor de 1,2 millones de personas a inmunizar que permitirían evitar cerca del 90% de los fallecimientos por covid-19. Y aunque, quizás, la pandemia no esté contenida en agosto, los casos serían de poca gravedad y con pocas hospitalizaciones.

“En una cuarta etapa, se podría inmunizar al 90% de aproximadamente 1,1 millón de adultos de entre 35 y 49 años de edad, que aportan el 10% de los fallecimientos. Así se llegaría al fin del 2021 con poco más de 2 millones de personas inmunizadas.

“Me parece que este enfoque es más realista de alcanzar, no llevaría a inmunidad de rebaño pero evitaría prácticamente todos los casos graves de covid-19, que, ahora sí, quedaría como una fuerte gripe que afecta a personas menores de 35 años, pero que casi no es letal”, aseveró.

Ángela Ávalos

Ángela Ávalos

Periodista de Salud. Máster en Periodismo de la Universidad Complutense de Madrid, España. Especializada en temas de salud.