Irene Rodríguez. 3 abril
El movimiento en las calles es mucho menor desde que se giraron las recomendaciones de quedarse en casa y salir únicamente a lo necesario. Esta fotografía es en el centro de San José, contiguo al antiguo Cine Líbano. Foto: Albert Marín.
El movimiento en las calles es mucho menor desde que se giraron las recomendaciones de quedarse en casa y salir únicamente a lo necesario. Esta fotografía es en el centro de San José, contiguo al antiguo Cine Líbano. Foto: Albert Marín.

Quedarse en casa y salir únicamente a lo necesario. Que todas las personas que puedan realicen el trabajo desde sus casas. Cerrar bares, discotecas y casinos, incentivar los servicios a domicilios. Restricción vehicular sanitaria.

Todas estas medidas tienen un fin: que nos movamos menos y así evitar contagios masivos de covid-19. ¿Lo logran? Un análisis de Google ya registra una disminución significativa.

El análisis Covid-19 Community Mobility Report (Reporte de Movilidad en la Comunidad) indica que los costarricenses bajaron su afluencia a sitios de recreo en un 68% en comparación con los datos de enero y febrero. Estos sitios incluyen restaurantes, centros comerciales, tiendas, cafeterías, parques temáticos, museos, bibliotecas.

La visitación a parques nacionales, parques comunales y playas bajó aún más: 71%.

La movilidad a estaciones de transporte como paradas y terminales de autobús o trenes también se redujo un 68%.

Mientras tanto, el teletrabajo y el llamado a quedarse en casa también quedan reflejados en el análisis, pues la movilidad a sitios de trabajo disminuyó un 39% y la cantidad de personas en casa aumentó un 21%.

“El aislamiento obligatorio que a nivel mundial se ha tenido que tomar como medida sanitaria para evitar el contagio del virus del covid-19, ha evidenciado la necesidad del ser humano de estar en contacto físico con otros. De dar y recibir muestras de afecto para sentirse socialmente aceptados", comentó la socióloga Andrea Fonseca.

"Pero también se ve ese sentido de responsabilidad: se ve menos gente en la calle, sí se ve más gente en redes sociales hablando de todo lo que hace en el hogar. Los avances tecnológicos nos han llevado a explorar otras formas de reunión para no sentirnos tan lejos y eso hace más llevadero cumplir con el distanciamiento físico”, agregó.

¿De dónde provienen los datos?

En el reporte, Google indica que esta información se recogió de los datos de los usuarios en su uso de Google Maps. Se toman como base de referencia los datos acumulados en las semanas del 3 de enero al 6 de febrero, se estarán analizando semana a semana para ver cómo cambian.

Google reconoce que esto solo podría representar las prácticas de un sector de la población y no de su totalidad, pero sí evidencia cambios en las actividades.

En la plataforma pueden conocerse los datos de 125 países.

Otras señales del cambio de movilidad

Esta no es la primera medición que evidencia que sí hay cambio en la movilidad de los costarricenses. Los instrumentos de alta sensibilidad sísmica utilizados por el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori) comenzaron a registrar cambios en el llamado ruido sísmico de fondo antropogénico, el que es creado principalmente por toda la actividad humana.

De acuerdo con el estudio, típicamente durante los días laborales, de lunes a viernes, el ruido sísmico antropogénico produce un desplazamiento vertical máximo (hacia arriba o hacia abajo) del suelo del orden de 0.030 micrómetros (un micrómetro es la milésima parte de un milímetro). Una deformación indudablemente imperceptible al ojo humano, pero cuantificable con métodos e instrumentación sismológica.

No obstante, cuando nuestra actividad se reduce, también el impacto sobre la Tierra en determinados lugares, y se diluye a otros como los centros de residencia donde, según Chaves, el ruido sísmico de fondo debe ser mayor en estos momentos que de costumbre.

La disminución vista en las estaciones de medición, según los datos de las tres primeras semanas de marzo fue de 20 nanómetros (un nanómetro es la mil millonésima parte de un metro), algo que parece insignificante, pero que sí señala el cambio en nuestras actividades.

“En ciencia se nos dice que si no podemos medirlo, no podemos comprobarlo, pero esta es una forma de comprobar que mucha gente sí está haciendo caso y quedándose en sus casas. Qué dicha que acatan las medidas de Salud”, expresó en una entrevista anterior el sismólogo Esteban Chaves, encargado del análisis.