Ángela Ávalos. 12 febrero
La CCSS paga a cooperativas como Coopesiba, a cargo de 16 Ebáis en Barva y San Pablo de Heredia, ¢4.000 millones al año por dar atención primaria a 75.000 habitantes de esas comunidades. Foto: José Cordero
La CCSS paga a cooperativas como Coopesiba, a cargo de 16 Ebáis en Barva y San Pablo de Heredia, ¢4.000 millones al año por dar atención primaria a 75.000 habitantes de esas comunidades. Foto: José Cordero

Con el vencimiento de nueve contratos a la vuelta de la esquina, a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) no le queda más remedio que pedir una autorización a la Contraloría General de la República para ampliar, por al menos dos años, la contratación de servicios a las cooperativas responsables de 135 Ebáis y que atienden a más de 500.000 asegurados.

Esa solicitud es inminente y se presentará en los próximos días, confirmó Eduardo Cambronero Hernández, director de la Dirección de Red de Servicios de Salud.

Actualmente, un equipo técnico intergerencial, creado por orden de la Junta Directiva, realiza un estudio sobre el historial de cada contrato.

El objetivo es generar insumos para que el máximo órgano de decisión de la Caja determine si se mantiene la contratación a terceros de esos servicios, como ha sido por los últimos 30 años, o estos regresan a manos de la Caja.

"Cualquiera de las dos cosas que se decida (licitar o institucionalizar la atención), ya no nos alcanza el tiempo; ahí es donde se debe pedir una autorización especial a la Contraloría para una prórroga.

“Ese estudio estaría finalizado a mediados de febrero, para ser sometido a la Gerencia Médica y de ahí a la Junta Directiva”, explicó Cambronero.

De los nueve contratos vigentes, uno ya venció en diciembre pero está con la prórroga de ley. Es el que tiene la CCSS con la Asociación de Servicios Médicos Costarricenses (Asemeco), responsable de la atención primaria en los Ebáis de La Carpio y León XIII, en San José y Tibás, respectivamente.

El siguiente a finalizar es el que se firmó con la Universidad de Iberoamérica (Unibe) en el 2013, que terminará el 17 de febrero. Un día después, por decisión de la Junta Directiva de la Caja, la atención que reciben casi 200.000 habitantes de Montes de Oca, Curridabat y La Unión volverá a ser administrada por la CCSS.

Los otros siete contratos concluyen entre diciembre próximo y abril del 2021. Son los que manejan las cooperativas en Tibás (Coopesaín); Escazú, San Francisco y San Antonio de Desamparados (Coopesana); Barva y San Pablo de Heredia (Coopesiba); y Pavas y Desamparados (Coopesalud). Entre estas cooperativas, se atienden 135 Ebáis.

Según Cambronero, la institución todavía tiene una ventana de tiempo para decidir si licita o institucionaliza esos Ebáis, que corresponde al primer semestre de este año.

Pasados esos seis meses, deberá proceder ya sea con una nueva licitación por estos servicios, o a planear su traslado a la Caja.

“En el marco de la Ley de Administración Pública, cualquiera de los dos procesos consumirá dos años, al menos, lo que nos podría llevar al 2023.

"Por encima de todo esto, está la prioridad de garantizar la continuidad de los servicios de salud a poco más de 500.000 personas”, aclaró Cambronero al justificar la solicitud de ampliación de los contratos que se planteará a la Contraloría.

A la expectativa

Históricamente, el servicio a terceros en Ebáis le ha salido mucho más barato a la CCSS que asumirlos por su cuenta.

Esta experiencia, que suma tres décadas desde que se contrató a la primera cooperativa (Coopesalud, en Pavas), ha sido registrada por varios estudios de la propia CCSS.

Los análisis financieros concluyen que el costo de los Ebáis administrados por la institución duplica la inversión de contratar a terceros para dar atención primaria, incluso con servicios de mejor calidad y oportunidad brindados por las cooperativas.

A una cooperativa como Coopesiba, anualmente, la CCSS le paga ¢4.000 millones para dar consulta de primer nivel de atención a 72.000 personas; son alrededor de ¢333 millones mensuales.

A Coopesaín, que atiende Tibás y alrededores, la CCSS le desembolsa un poco más de ¢3.000 millones al año; es decir, ¢253 millones al mes por atender a 57.152 habitantes.

“Aquí el tema importante es que ‘tercerizar’ no es privatizar. El modelo cooperativo ha sido un complemento importantísimo, y es uno de los mejores ejemplos en el país de que las alianzas público privadas han sido y serán un camino importante que se debería seguir perpetuando en otras áreas en las que el Estado no ha demostrado ser eficiente”, manifestó Luis Beirute Cortés, gerente general de Coopesana.

Beirute explicó que la Gerencia Médica les informó sobre el estudio interno y que llevarían la ampliación de los contratos a la Contraloría. “Hasta el día de hoy, no hay nada oficial”, explicó el gerente.

Coopesana ha solicitado a la Caja un estudio de sectorización porque en Santa Ana se requieren, al menos, cuatro Ebáis más, pero estas peticiones no han recibido respuesta.

Óscar Abellán, de Coopesiba (Barva y San Pablo), espera que saquen nuevamente a concurso la administración de estos Ebáis.

Para él, ya se ha demostrado reiteradamente que financiera y logísticamente es muy alto el costo para la CCSS.