Política

Rolando Araya atraería empresas de criptomonedas con oferta de energía renovable

Rolando Araya Monge, candidato presidencial del Partido Costa Rica Justa, impulsaría una transformación del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y del mercado energético para promover la inversión de empresas de minería de datos dedicadas a las criptomonedas, las cuales requieren de un uso intensivo de energía.

Según dijo, la idea es ofrecer energía de fuentes renovables, como el agua, el viento o el sol, a compañías extranjeras que hoy utilizan electricidad producida con fuentes contaminantes como carbón o hidrocarburos.

“Nos está sobrando potencia en capacidad instalada, es un 40% superior a lo que consumimos. Tenemos mucha energía para ofrecer, ya sea para vender en otros países o meter en proyectos para atraer grandes consumidor es de energía eléctrica como son los autos eléctricos, por un lado, o las empresas de minería de datos.

“El ICE tendría clientes enormes porque cada empresa de minería de datos consume más que una ciudad. Sería una manera de reactivar el ICE y volver a darle vida. Aquí, podemos ofrecer una opción ambiental y ecológica con recursos renovables”, planteó el candidato presidencial.

Ya en el país existen hidroeléctricas privadas que, luego de que el ICE se negó a comprarles más electricidad, se dedicaron a venderles energía a empresas con supercomputadoras ligadas al negocio de las criptomonedas.

Esta idea de Araya forma parte de su propuesta de “economía virtual”, en la que crearía incentivos fiscales y no fiscales para compañías que se enganchen en la llamada cuarta revolución industrial.

El político propone aprovechar los beneficios de la tecnología informática blockchain y otras tendencias criptográficas, sin que ello signifique obligar al país a adoptar una moneda virtual para uso oficial, como ocurre en El Salvador.

“Eso es descentralizado. La esencia de la economía virtual es que es totalmente descentralizada”, argumentó.

Las criptomonedas son un tipo de divisa alternativa digital, sin regulación estatal. Existen varias en el mundo, según explicó Araya. En el caso de la Red Bitcoin, la minería de datos consiste en una cadena de bloques que teje una red de registros donde se almacena información encriptada o se transfiere dinero.

La minería se concreta al crear los bloques, mientras que la maquinaria son equipos informáticos especializados en resolver complejos cálculos matemáticos, los cuales requieren de energía.

Por otra parte, Araya propone contabilizar las “horas voluntariado” de personas que pongan su fuerza de trabajo al servicio de la sociedad.

“Promoveremos el trabajo voluntario de modo que cada costarricense se sienta moralmente obligado a dar al menos una hora semanal de trabajo en la comunidad donde reside. Esto podría crear un sistema de ahorro en horas intercambiables por bienes y servicios como se hace con las millas aéreas”, expone su plan.

También, plantea la emisión de criptoactivos para respaldar la riqueza natural costarricense (biodiversidad, bancos genéticos, parques nacionales). De esa manera, según cree, se obtendrían recursos frescos de inversionistas nacionales y extranjeros, con el fin de financiar programas sociales y acelerar la educación y el emprendimiento.

Del mismo modo, impulsaría una representación digital de Costa Rica para la venta virtual de bienes raíces o la emisión de bonos carbono digitales de la superficie boscosa costarricense para la emisión.

“Sería posible obtener recursos que compensen el esfuerzo que hace el país en la protección de su biodiversidad. Por la vía del financiamiento colaborativo, es factible obtener recursos cuantiosos por el cuido de nuestros santuarios biológicos como la Isla del Coco, Monteverde, Corcovado, Canales de Tortuguero y hacer conciencia mundial sobre el valor de estas políticas.

“Con estos recursos, podríamos financiar la siembra masiva 500.000 hectáreas de nuestras tierras erosionadas con palma de coyol e higuerilla para la producción de biodiesel,”, dice el plan.

“El capitalismo nació y ningún pueblo tuvo que votar para decir lo aceptamos o no. Simplemente es una realidad. Igual que ahora esta disrupción tecnológica del blockchain va a venir sola. Vean ustedes, si los políticos no lo quieren hacer se van a quedar como los taxis rojos peleando contra Uber porque eso viene, eso no se puede detener”, finalizó.

Josué Bravo

Josué Bravo

Periodista en la sección Política, con 16 años de experiencia como corresponsal del Diario La Prensa de Nicaragua en temas políticos, diplomáticos, judiciales y migratorios.