Sofía Chinchilla C.. 30 septiembre, 2019
Aurora aboga por que el Poder Ejecutivo firme la norma que le daría a los médicos seguridad para realizar abortos terapéuticos, exactamente en los términos que permite el Código Penal: “con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre”. Imagen: captura de pantalla del documental Aurora.
Aurora aboga por que el Poder Ejecutivo firme la norma que le daría a los médicos seguridad para realizar abortos terapéuticos, exactamente en los términos que permite el Código Penal: “con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre”. Imagen: captura de pantalla del documental Aurora.

Aurora reconoce que muchas veces prefiere ignorar lo que dice la gente sobre el aborto terapéutico. Son “tonteras”, dice, de personas que no han pasado por la necesidad de terminar un embarazo para evitar el sufrimiento propio y el de un bebé que no podrá vivir, como sí le ocurrió a ella.

No obstante, Aurora decidió contar su historia en un documental que lleva su nombre. En el audiovisual, ella afirma que su lucha irá “hasta el final”, con el propósito de que las mujeres no sean obligadas a vivir la misma experiencia.

El documental fue publicado este lunes por la asociación Acceder, la cual representa a la mujer en la queja que presentó contra Costa Rica ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Ella denuncia al Estado por la reticencia de varios gobiernos a firmar de una norma técnica que regule el aborto terapéutico, el cual se basa en el artículo 121 del Código Penal: “No es punible el aborto practicado con consentimiento de la mujer por un médico o por una obstétrica autorizada, cuando no hubiere sido posible la intervención del primero, si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y éste no ha podido ser evitado por otros medios”.

Ocurrió en 2012

En el documental de 22 minutos, Aurora narra que, cuando quedó embarazada a inicios de 2012 y justo cuando ella y su esposo empezaban a construir su casa, estaban muy felices por la llegada de su primer hijo.

No obstante, alrededor de la sétima semana, cuando fue a visitar a una amiga para darle la noticia, notó un flujo y se fue de emergencia al hospital. Después de revisarla, la doctora que la atendió le dijo que su bebé podría tener síndrome de down o parálisis cerebral.

Ese diagnóstico la tranquilizó, pues su temor era que el feto muriera, pero la médica prefirió remitirla a un especialista del hospital Calderón Guardia, quien detectó el verdadero padecimiento.

“Lo que me dijo fue: ‘Si es lo que yo creo, su bebé no tiene ni una posibilidad de vivir y se va a morir’. Y nos quedamos como..., ¿qué? Entonces ya me empieza a explicar que se llama síndrome de abdomen pared”, recordó Aurora.

El bebé se desarrolló con la pared abdominal abierta, por lo que su corazón y otros órganos estaban expuestos. Además, tenía una severa desviación de la columna vertebral, quistes y costillas cortas. Sus piernas no se desarrollaron.

“Yo le digo, ¿pero qué pasa? Y me dice, ‘no, esperar a que se le venga o que se muera dentro del vientre’. Y ahí me ataqué y me puse a llorar”, relata Aurora en el documental.

De acuerdo con Acceder, la situación sumió a Aurora en un estado de depresión aguda y también le provocó vómitos explosivos a lo largo del embarazo.

Obtuvieron documentos que certificaban la afectación a la salud de ella para solicitar el aborto terapéutico y, por su lado, la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) se negó a realizarlo.

El reclamo lo elevó hasta la Sala Constitucional, la cual resolvió el recurso después de que ya había dado a luz al bebé, quien vivió apenas unos pocos minutos.

“Aurora hubiera hecho lo que fuera porque ese feto pudiera desarrollarse sanamente, ella quería ese hijo, el problema no estaba en que no lo quisiera, es que ese feto sufría por las malformaciones que tenía y la medicina no podía hacer absolutamente nada, excepto poner un fin a ese sufrimiento”, afirma en el audiovisual Larissa Arroyo, la abogada de Aurora.

Siete años después de los hechos, la mujer aboga por que el Poder Ejecutivo firme la norma que le daría a los médicos seguridad para realizar abortos terapéuticos, exactamente en los términos que permite el Código Penal.

Aurora afirma que casi “tira el tapón” en el gobierno pasado, cuando la administración del exmandatario Luis Guillermo Solís le informó de que no emitiría la norma “por decisión política”.

Finalmente, ella decidió mantener su causa.

“Esa es mi lucha, que las mujeres puedan tener derecho a tomar una decisión tan terrible, porque fácil no es”, afirma Aurora.

En especial, piensa en la hija que logró tener luego de su pérdida de hace siete años.

“El día de mañana, si a ella le pasara la misma situación, yo quiero estar ahí a la par de ella, apoyándola en la decisión que ella quiera tomar y que el país no la frene. ¿Por qué? Porque hay una ley que tienen que simplemente aplicarla como es, no es que van a abrir portillos”, afirma la mujer.

El documental Aurora está disponible en línea desde este lunes, lo puede ver el siguiente enlace.