Silvia Artavia. 28 noviembre, 2018
Giselle Amador Muñoz, exjerarca de Salud, es la primera baja del gabinete de Carlos Alvarado. Fotos: María José Howell.

La exministra de Salud, Giselle Amador, afirmó que las tabacaleras eran una de las “tensiones” que tenía en el Ministerio donde, hasta este lunes 26 de noviembre, fungió como jerarca. No obstante, negó que Casa Presidencial o el presidente Carlos Alvarado le hicieron alguna observación sobre su decisión de prohibir la exhibición de cigarrillos en comercios.

En una entrevista con La Nación, vía telefónica, la profesional en medicina alegó que estaba muy presionada en su puesto.

“Estaba muy tensa en el Ministerio, ahí hay miles de cosas de tensión. Las tabacaleras eran una de esas tensiones”, expresó.

Añadió que, luego de aprobar una directriz que prohíbe la exhibición de cigarrillos en puntos de venta, recibió cartas de “gente interesada en la venta de tabaco”, pero no precisó nombres de empresas ni de personas.

“Es gente a la que le interesa que se venda tabaco, gente que distribuye tabaco. No me acuerdo cuáles son las cartas, de verdad, pero son cartas que usted puede ver y que se las puede mandar cualquiera. Van en ese sentido, de que no estaban de acuerdo con la directriz de que yo había sacado”, comentó.

No obstante, su directriz sigue vigente, pues no ha sido derogada. Al consultársele si hizo Casa Presidencial tomó alguna acción luego de que llegaron las cartas, Amador respondió que la Presidencia no hizo nada.

“No, nada. Eso no lo vio Presidencia nunca, o yo no sé si lo vio o no. Yo de eso no sé (...). El Presidente en ningún momento me habló de las tabacaleras”, agregó.

Por otra parte, a pesar de que afirmó que las tabacaleras eran una “tensión” dentro del Ministerio de Salud, la exministra negó presiones y afirmó que las empresas interesadas en el tabaco tenían el derecho de reclamar.

“Yo no le puedo decir, como si usted fuera una jueza si sí o no (hubo presiones). Una de las tensiones eran las tabacaleras”, declaró.

Razones de ‘salud emocional’

Amador, la primera baja del gabinete de Carlos Alvarado, dejó su cargo este lunes, luego un anuncio hecho por Presidencia el viernes, a las 11:34 p. m.

Presidencia argumentó que la exministra abandonada el cargo “por problemas de salud”.

Pese a que la jerarca dijo a otros medios de comunicación que esa no había sido la razón de su dimisión, este miércoles confirmó a La Nación que sí había alegado problemas de “salud emocional”.

“Yo le dije (al Presidente): ‘Sí, estoy tensa. Pongamos conclusiones en el sentido de que tengo una situación de tensión’, situación que puede verse como un problema de Salud. No, no puede verse; es un problema de salud”, argumentó la exministra.

La máster en drogodependencia evitó decir, expresamente, si fue el mismo Carlos Alvarado quien le pidió que se fuera.

“Le pregunté por qué me tenía que ir y cuál era la razón. El Presidente nunca me explicó y quedamos en el acuerdo de que estaba bien, que yo me iba…. Lo que pasa es que uno no le pide explicaciones a un presidente; solo acepta irse”, respondió Amador.

La directriz

El país firmó el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y tiene una ley y un reglamento que prohíbe fumar en sitios públicos.

La directriz firmada por Amador el pasado 24 de setiembre manda a cubrir los dispensadores de cigarrillos en los establecimientos, de manera que las cajetillas de estos productos de tabaco no queden visibles por completo.

Esta disposición derogaba otra directriz aprobada en el 2013, la cual permitía a los comercios tener expuestos los cigarros.

“Yo trabajo en esto desde hace 38 años. Estuve cuando se aprobó la ley de tabaco. Desde el Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA) estuvimos muy fuertes en eso. Entonces, cuando yo llego y veo que hay una directriz que dice que en los puntos de venta pueden estar expuestos los paquetes de cigarros, yo, que he trabajado en cesación de tabaco, digo: ‘¿Cómo puede ser posible, si una persona está dejando de fumar, que vaya a un super, saque la comida y vea los paquetes de tabaco? No puede ser’”, exhortó.

Una de las reacciones que llegó, ante la directriz, fue un recurso de reposición interpuesto por la firma Mendiola & Compañía, empresa que absorbió la Tabacalera Costarricense S. A., ante la dirección de Asuntos Jurídicos de Salud, el pasado 16 de noviembre.

Cese desató reacciones

Este martes por la noche, la Red Nacional Antitabaco (Renata) envió un comunicado titulado “Se va una defensora de la salud”, el cual, incluso, fue compartido por la misma exministra Amador en su cuenta personal de Facebook.

En ese documento, la vicepresidenta de esa agrupación, Nydia Amador, dijo que esperan que el próximo jerarca de Salud no ceda a presiones de las tabacaleras.

“Esperamos que el ministro o la ministra que venga en lugar de la doctora Amador siga apoyando la salud de Costa Rica y no se deje torcer el brazo por la industria tabacalera”, expresa la comunicación.

La Red Nacional Antitabaco afirmó en su comunicado que a la exministra “la hicieron renunciar” por la directriz.

Sin embargo, consultada sobre ese tema en específico, la exjerarca de Salud negó categóricamente la situación.

Este martes, en la conferencia de prensa posterior al Consejo de Gobierno, también el ministro de la Presidencia, Rodolfo Piza, negó que la dimisión de la exministra haya tenido que ver con presiones de las tabacaleras.

“No corresponde a la realidad. No hay ninguna relación entre la renuncia de la señora Ministra con el tema de las tabacaleras y lo que ha circulado en algunos medios y redes sociales”, adujo Piza.

Este miércoles, el Ministerio de Salud anunció como nuevo ministro de la cartera al médico Daniel Sala Peraza.

La exministra de Salud, Giselle Amador, compartió en su cuenta de Facebook el comunicado de la Red Nacional Antitabaco (Renata).