Silvia Artavia. 18 noviembre, 2020
El presidente Carlos Alvarado y Elian Villegas, ministro de Hacienda, consideran
El presidente Carlos Alvarado y Elian Villegas, ministro de Hacienda, consideran "valiosa" la propuesta de cobrar un impuesto a las utilidades de las grande sempresas y a los salarios públicos y privados. Sin embargo, ambos coinciden en que la iniciativa requiere ajustes. Foto: Roberto Carlos Sánchez, Presidencia.

La mesa de diálogo entre Gobierno y sectores discute una propuesta para crear un impuesto adicional de 1 punto porcentual a las rentas de las empresas y a los salarios superiores a ¢2,1 millones, tanto públicos como privados, para equilibrar las finanzas públicas.

En el caso de las empresas, la iniciativa plantea cobrar el 1% adicional a las utilidades netas de las grandes y medianas empresas, dejando por fuera las pymes.

El plan, propuesto por la Cámara Nacional de Economía Social Solidaria (Canaess), fue adversado por distintos sectores, entre estos sindicatos y empresarios. Monserrath Ruiz, presidenta de Canaes, afirmó que la idea es aplicar la medida por 24 meses.

Los detractores alegaron que la medida no hace distinciones entre micro, pequeñas y medianas empresas.

El plan no tocaría a empresas como las cooperativas, pues estas están exentas del impuesto de renta.

Debido a las inquietudes de los sectores, el presidente Carlos Alvarado solicitó al equipo técnico del Gobierno que, durante la tarde, calcule cuál sería la recaudación con ese tributo.

“A mi percepción, podríamos encontrar un punto de encuentro, pero necesitamos afinar”, afirmó el mandatario.

En tanto, el ministro de Hacienda, Elian Villegas, aseguró que se trata de “una propuesta valiosa” que debe someterse a ajustes.

Actualmente, las empresas con rentas brutas superiores a los ¢109,2 millones pagan un 30% de impuesto. La idea, en ese caso, es que la tasa suba al 31%.

En tanto, las empresas con ingresos inferiores a ¢109,2 millones pagan impuesto de renta de forma escalonada con tasas que oscilan entre un 5% y un 20%.

En el caso de los salarios, el impuesto de renta actual se cobra a partir de los ¢840.000 también en forma escalonada. Las tasas varían entre un 10% y un 25% sobre los montos que sobrepasen los ¢840.000.

En el caso de los salarios que superan los ¢2.163.000, se cobra hasta un 20% de impuesto y, para los que exceden los ¢4.325.000, hasta un 25%.

Inicialmente, la iniciativa discutida en la mesa de diálogo sugería imponer el tributo a salarios superiores a los ¢2,5 millones. Sin embargo, el jerarca de Hacienda apuntó que, más bien, el cobro debería hacerse sobre los sueldos mayores a ¢2.163.000.

El ministro de Hacienda, Elian Villegas, dijo que la idea es cobrar una sobretasa a grandes contribuyentes, “empresas que tienen como característica generar mucho empleo y que son grandes contribuyentes de impuestos”.

“Aquí es un mensaje de solidaridad (...). Lo que se está diciendo es que, en aquellos tramos donde hay una mayor capacidad de pago, que tengan una contribución en beneficio de la situación fiscal que tenemos en este momento en el país”, afirmó.

A inicios de la pandemia de la covid-19, en marzo, el presidente Alvarado rechazó lo dicho en ese momento por el entonces ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, quien anunció que el gobierno pretendía cobrar un impuesto solidario a los salarios a partir de ¢500.000 para ayudar a los desempleados por la crisis.

“Convocaremos lo que de manera solidaria, justa y sostenible dé alivio a la población”, argumentó el mandatario en esa ocasión.

Por su parte, Juan Luis Bermúdez, ministro de Desarrollo Humano e Inclusión Social y presidente ejecutivo del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), comentó que la iniciativa de gravar con un 1% los salarios públicos y privados, así como las rentas de las empresas, traería recursos frescos para las finanzas públicas.

Por eso, dijo, analizarán detalladamente cuál sería el impacto que tendría dicha medida.

Este miércoles, en la mesa de diálogo número 10, y el viernes de esta semana, en la 11.° sesión de estas rondas, se discuten asuntos de ingreso y gasto públicos.

Durante la mañana de este miércoles, los sectores debatieron temas como la aplicación de la regla fiscal y el uso de préstamos para trasladar deuda cara a deuda barata.

En esta décima mesa de discusión, los sindicatos rechazaron una iniciativa para cobrar el impuesto sobre la renta al salario escolar.

El salario escolar es el catorceavo salario que pagan las instituciones públicas cada año. No es un ahorro, sino que es parte del salario, según determinó la Sala IV en un fallo reciente.

Lo que sí acordaron este miércoles fue cobrar un tributo a los premios de la lotería superiores a los ¢250.000, acompañando esa medida con herramientas contra la expansión de la lotería ilegal.

No obstante, el jerarca del IMAS aclaró que el Ejecutivo insistirá en el impuesto al salario escolar.

"Hay otros temas que vendrán sobre la discusión. Por ejemplo, los mecanismos de devolución del impuesto al valor agregado sobre canasta básica y otros temas que se deben discutir.

“Incluso, hay algunas propuestas que reiterarán el tema de salario escolar, así que esperaremos el cierre de la sesión, para ver cuál es el conjunto de acuerdos”, afirmó Bermúdez.