Irene Vizcaíno, Juan Diego Córdoba González. 3 octubre, 2019
El líder sindicalista limonense asegura que necesitan voluntad política para generar negocios en Japdeva y evitar despidos masivos. Fotografía: Carlos González.
El líder sindicalista limonense asegura que necesitan voluntad política para generar negocios en Japdeva y evitar despidos masivos. Fotografía: Carlos González.

Meses antes de que la Junta de Administración Portuaria y de Desarrollo Económico de la Vertiente Atlántica (Japdeva), agudizara su crisis, los trabajadores impulsaron propuestas de nuevos negocios, sobre las cuales nunca obtuvieron respuestas.

Al menos esa es la versión del secretario de prensa del Sindicato de Trabajadores de Japdeva (Sintrajap), Leroy Pérez.

Este es un extracto de la conversación con él.

— ¿Siguen ustedes en el foro Mesa Caribe?

— Bueno, Mesa Caribe es un proceso en el que nosotros como organización no hemos creído mucho. Si tuvimos alguna participación fue al puro inicio, pensando en que eso iba a ser un espacio real para encontrar soluciones a los problemas de la provincia, el problema del desempleo, de todas las políticas gubernamentales negativas en contra de Japdeva.

— ¿Por qué se fueron?

— Lo que encontramos fue una mesa para patear la bola, para seguir discutiendo y nunca llegar a cualquier tipo de acuerdo, realmente no vemos en ese espacio ninguna posibilidad de solución a los problemas reales de la provincia; sin embargo hemos visto que han continuado en reuniones los diferentes sectores, no sé si han logrado resolver alguna cosa positiva.

— ¿Desde cuándo no participan?

— La primera o segunda reunión entramos a participar y donde vimos que eso era un espacio donde había, no sé, 100 o más personas intentando ponerse de acuerdo para resolver temas. nos dimos cuenta que eso no era un espacio donde no podíamos resolver nada. Dejamos de asistir y continuamos aprovechando los espacios que nos están dando en el Gobierno por otros lados para intentar de resolver asuntos que tienen que ver más con Japdeva.

— ¿Por ejemplo cuáles espacios?

— Hemos tenido, digamos, la posibilidad de reunirnos con representantes de Gobierno, ministros... donde hemos logrado algunos acuerdos para tratar de ver cómo salimos adelante de esta crisis, pero digamos que ahí en esa Mesa Caribe no vimos que pudiéramos encontrar un espacio real donde pudiéramos solucionar parte de la problemática.

— En los próximos días se vota en segundo debate el proyecto para reestructurar Japdeva ¿cómo lo toman?

— La Sala IV indicó que no ven problemas en el proyecto, pero hablan de un considerando cinco (no se ha dado a conocer) en donde esperamos que se hagan valer los derechos de este país, porque debe seguirse un debido proceso, debe haber un estudio técnico que demuestre lo que se está planteando antes de despedir a alguien.

— En caso de que se le de votación positiva en segundo debate ¿ustedes están tranquilos, lo aceptarían?

— Por supuesto que tranquilos no vamos a estar. Tampoco vamos a aceptar un solo despido a ultranza. (...) Lo que nos preocupa es el pago de bonos para que la gente se quede sin trabajo. Eso no nos suena, no nos gusta... le dan un poco más de plata a la gente pero el problema del desempleo va a llegar en unos meses. Lo otro que no nos parece es que la Asamblea Legislativa autorice a Japdeva despedir gente independientemente si están de acuerdo o no, muere el tema de lo voluntario. (...) Vamos a luchar por todos los medios.

— ¿Por qué medios?

— Por los medios que sean... por recursos de amparo, o no sé, buscaremos la forma. No nos parece que quieran despedir a los trabajadores cuando ellos no tienen la culpa en lo absoluto de lo que está pasando en este momento.

— ¿Se tardó mucho Japdeva en tomar acciones para evitar la crisis?

— Podría ser... Yo siento que fue el Gobierno pasado de Luis Guillermo Solís donde se perdió el tiempo, por más que nosotros hicimos lo posible presentando propuestas y opciones para hacer nuevas cosas... diay, lo que se hizo fue patear la bola... patear la bola y llegó el momento en que se vino el problemón encima.

“Simple y sencillamente lo que hizo el Estado fue entregarle toda la carga de contenedores a APM Terminals basados en criterios que, a nuestro criterio, son ilegales, no tienen ningún sentido pero lo siguen haciendo”.

— ¿Cuál es la relación que tienen con la Administración actual de Japdeva?

— Ni buena ni mala, estamos ahí esperando ponernos de acuerdo. Lo que estamos buscando es que Japdeva se arrolle las mangas, se ponga las pilas para hacer negocios lo antes posible, para traer nuevas cargas. Entre más cargas podamos traer al puerto público, menos posibilidades de desempleo habría, porque menos gente se podría ver perjudicada (con despidos).

— ¿Cuál es la expectativa con esos negocios?

— Hay varios empresarios nacionales e internacionales interesados en mover carga de transbordo a razón de que los puertos están desocupados y tenemos equipos ociosos. Si generamos ingresos, aliviamos el problema de la planilla que tenemos y tal vez podremos lograr que menos gente se vea perjudicada con los despidos.