Diego Bosque. 11 marzo, 2016

Es de concreto, tiene cuatro carriles, modernos puentes y buena señalización. Pero hay un problema: “Definitivamente, los conductores están viajando a velocidades superiores al límite para el que fue diseñada la nueva carretera” hacia Liberia, Guanacaste.

La advertencia la hizo Federico Bolaños, ingeniero a cargo de la construcción de 50,5 kilómetros entre Cañas y Liberia, que fue hecha para ser recorrida a un máximo de 90 kph.

De los 50,5 km, este jueves quedaron abiertos al tránsito los 30 km entre Bagaces y Liberia, y la alta velocidad de autos, buses y furgones fue lo común.

Por esta razón, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) solicitará a la Dirección de Tránsito mantener dos oficiales de forma permanente para controlar a los choferes.

Mario Calderón, director de la Policía de Tránsito, aseguró que tienen programados operativos de control. “Tenemos en nuestro planeamiento hacer operativos en esa vía relacionados al control de velocidad.

”No podemos ocultar que esa carretera tiene facilidades para exceder los límites de velocidad” debido a la superficie de concreto, dijo el jefe policial.

De hecho, a lo largo del recorrido son evidentes múltiples huellas de frenado de varios metros, algunas, incluso indican que el vehículo salió de la vía.

Las multas por violar los parámetros de velocidad oscilan entre ¢51.000, ¢103.000 y ¢207.000, dependiendo de si el infractor viaja a 20, 30 o 40 kilómetros por hora por encima del límite permitido.

¿Qué dicen los usuarios? Óscar Gómez Madrigal, chofer de bus en la ruta Bagaces-Liberia, afirmó que sí hay conductores que abusan del espacio que brinda la nueva obra y exceden los límites.

Gómez transita seis veces al día por esta vía y asegura que los tiempos de desplazamiento se han reducido en varios minutos.

Ángelo Casares, quien utiliza el camino todos los días para ir a su trabajo en Liberia, también comentó que se han reducido los tiempos de sus viajes. “Realmente sí ha descongestionado bastante el flujo vehicular”.

Cindy Quirós, de Hacienda El Pelón, en Bagaces, consideró que una de las desventajas del proyecto es que las paradas de autobús quedaron más distanciadas, por lo que los pasajeros deben caminar más para tomar el bus.

Pendiente. Según el MOPT, los 20 kilómetros que van de Cañas a Bagaces estarán listos en abril.

Esa sección tiene pendientes algunas labores de demarcación horizontal y vertical.

Además, también se trabaja en sustituir el puente sobre el río Corobicí. Esta es la única estructura que no ha sido terminada.

La construcción de esta vía se inició en mayo de 2012 y se tenía programado concluirla en mayo de 2014. Sin embargo, la reubicación de servicios públicos y la inclusión de intersecciones a barrio La Cruz, Colegio Laboratorio y Upala, atrasaron la obra.

La inversión llega a ¢70.000 millones: ¢48.000 millones del contrato original, más los cambios por las desviaciones y pasos a desnivel. En estas obras tomaron parte el consorcio SCC-Interamericana Norte y las empresas constructoras Codocsa, Sánchez Carvajal y Meco.