Daniela Cerdas E.. 13 octubre
 La oferta del ITCR es la única del país que se concentra en carreras STEM. Adriana Quesada, Melissa Alferes y Álvaro Salazar estudian Ingeniería en Biotecnología e Ingeniería en Metal. Fotografía José Cordero
La oferta del ITCR es la única del país que se concentra en carreras STEM. Adriana Quesada, Melissa Alferes y Álvaro Salazar estudian Ingeniería en Biotecnología e Ingeniería en Metal. Fotografía José Cordero

Big Data, Ingeniería Eléctrica, Ciberseguridad, Estadística, Inteligencia Artificial, Mecatrónica, Electromedicina, Animación Digital, Ingeniería en Informática, Biomecánica. Estas son algunas de las carreras y especialidades que más urgen las empresas del pais, pero también son las que menos se ofrecen en las universidades costarricenses, públicas y privadas.

La oferta más bien está concentrada en carreras tradicionales, que son más baratas, de las que solo requieren “tiza y pizarra”.

Las áreas de estudio que el país requiere pertenecen a las llamadas STEM( acrónimo en Inglés para Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).

Según el más reciente Informe Estado de la Educación, del Programa Estado de la Nación, solo el 37% (446) de las 1.207 oportunidades educativas (bachilleratos, grados, posgrados, programas) disponibles en los centros de educación superior, públicos y privados, pertenecen a las áreas STEM.

Las carreras STEM que existen en el país se concentran en la rama de la salud; si estas se restaran, las ingenierías y tecnologías solo representan un 16% del total de oportunidades educativas.

“En Costa Rica, la oferta sigue creciendo aunque a un ritmo menor que en décadas previas. Sin embargo, la ampliación no agregó diversidad al sistema, ya que en los periodos de mayor expansión, se agregaron carreras en pocas disciplinas, con lo que más bien fue aumentando una concentración que posteriormente se reflejó en la titulación”, explicó el informe.

Actualmente, en el país existen 64 universidades: cinco públicas, seis internacionales y 53 privadas.

Entretanto, agrega el informe, de las 446 oportunidades educativas en áreas STEM, el 67% (298) las aportan las universidades estatales y las privadas solo ofrecen el 33% restante.

Según el Estado de la Educación, es la Universidad de Costa Rica (UCR) y el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR) las que tienen la mayor oferta académica en áreas STEM.

“Sabemos que para los retos dela economía hacia el futuro, la inserción en la cuarta revolución industrial y sociedad del conocimiento cada vez más vamos a necesitar una masa crítica de profesionales especializados en ciencia y tecnología, de la mano de esto es que podemos hacer un nuevo salto para modernizar y darle valor agregado a la producción nacional. Eso va a depender de qué es lo que las universidades puedan ofrecer en carreras de ciencia y tecnología.

"Cuando revisamos la oferta, vemos que es poca la gente que estudia las carreras de ciencia y tecnología en comparación con la masa que está matriculada en áreas de Ciencias Sociales, Educación, Ciencias Administrativas. La gente está matriculando donde hay más oferta”, explicó Marcela Román , investigadora del Estado de la Educación.

¿En qué se concentra la oferta del país?

El 20% de la oferta actual (243) corresponde a carreras de Educación; un 15% a Ciencias Económicas, mientras que Ciencias de la Salud y Ciencias Sociales aportan un 14% cada una. El resto (37%) pertenecen a oportunidades en áreas STEM (Ciencias de la Salud, Ingenierías, Recursos Naturales, Computación, Ciencias Básicas).

Las Ciencias Sociales es el área donde más desempleo se reporta en los profesionales, un 9%, según el Observatorio Laboral de Profesiones (OLaP) del Consejo Nacional de Rectores (Conare). En Educación, que es donde más se concentra la oferta, el desempleo es del 4,4%, mientras que Ingeniería es el campo que menos reporta desempleo, un 2,5%.

Basado en ese estudio fue que la Comisión Nacional de Préstamos para Educación (Conape) dejó de financiar, en marzo anterior, 36 carreras con altos niveles de desempleo. Entre ellas Medicina, Enfermería, Periodismo, Historia y Psicología.

Las áreas más afectadas son Ciencias Sociales, con diez carreras incluidas en la lista, y Ciencias de la Salud, con ocho, pero también se incluyeron Educación y Artes y Letras.

Gonzalo Delgado, presidente de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep), dijo que la falta de carreras STEM es algo que se viene arrastrando desde hace años dada la promoción tal alta que existe en carreras de Ciencias Sociales y no las carreras técnicas.

“Esperamos que con las inversiones que realicen en el Tec y la UCR, y con la reciente entrada en vigencia de la ley de formación dual, se puedan fomentar más estás carreras técnicas. Otro aspecto que consideramos es que debería de implementarse un apoyo mayor de becas hacia carreras que tengan una mayor posibilidad de empleabilidad, que sin duda son parte de las STEM.

"Se podría considerar además que, así como se eliminó la posibilidad de financiar algunas carreras (tradicionales) por medio de Conape, debería existir una tasa preferencial que estimule el estudio de carreras y oficios orientados hacia las STEM”, dijo Delgado.

La Uccaep manifestó que el presente y en el futuro se van a necesitar más oficios, formación técnico- profesional o carreras como Ingeniería en Informática, en Electrónica, Mecánica, Biomecánica, Ingeniería eléctrica, Matemática, Analista de Datos, Estadística, Mecatrónica, Animación Digital, Electromedicina, Big Data, Ciberseguridad o Inteligencia Artificial.

Laura Rojas Rojas, estudiante de doctorado en el Tec, desarrolla un proyecto de estimulación mecánica a muestras de polímeros fabricadas para simular huesos y músculos. Fotografía José Cordero
Laura Rojas Rojas, estudiante de doctorado en el Tec, desarrolla un proyecto de estimulación mecánica a muestras de polímeros fabricadas para simular huesos y músculos. Fotografía José Cordero
¿Por qué las universidades no invierten en carreras STEM?

La Unidad de Rectores de las Universidades Privadas de Costa Rica (Unire) explica que la razón es que las carreras STEM requieren mas inversiones en laboratorios, mantenimiento de equipos, profesores e infraestructura.

“Las mayoría de carreras (que tienen) son, como dice el viejo dicho, de tiza y pizarra. Las STEM, lo que son ingenierías, Computación, Física, Electrónica, Química; eso requiere una gran inversión. El tema es la recuperación de inversiones que hace difícil montar y sostener la oferta, pero sí hay una tendencia de las universidades de ir migrando a las carreras STEM e irlas acreditando”, explicó el director ejecutivo de Unire, Albán Bonilla.

Además, Bonilla explicó que el costo de las acreditaciones es alto.

“Por ejemplo, en Derecho, que no tiene los costos de una carrera STEM, me dijo un rector que la autoevaluación le costó ¢200 millones. Este es el paso previo a la acreditación y la acreditación lo que se cobra es $8.000. Luego, cuando acreditaron la carrera, la universidad se tiene que comprometer a un plan de mejora en cuatro años, que les iba a costar alrededor de ¢400 millones. Imagínese el costo de una carrera de Ingeniería”, manifestó el director.

No obstante, Bonilla está “optimista” porque hace tres meses, el Consejo Nacional de Enseñanza Superior Universitaria Privada (Conesup) aprobó una metodología para la recuperación de las inversiones de las universidades. Por ejemplo, si construyen un nuevo edificio pueden solicitar que les permitan recuperar la inversión vía tarifas.

Henning Jensen, rector de la UCR, y presidente del Consejo Nacional de Rectores (Conare) dijo que desde este órgano se ha fortalecido las capacidades institucionales para asegurar la calidad y aumentar la oferta de las carreras STEM en las universidades públicas, mediante un empréstito del Banco Mundial, y se han creado carreras novedosas y se han modernizado los laboratorios.

"Este fortalecimiento debe complementarse mediante una mejora en la educación secundaria. Los déficits en la formación preuniversitaria debilita el acceso a carreras STEM. Las universidades privadas deben hacer un esfuerzo muy grande por superar la subrepresentación de estas carreras en su oferta.

“No obstante, debe recordarse que Costa Rica tiene el mayor índice de capacidad de absorción de tecnología de América Latina, lo cual favorece la cooperación tecnológica y económica internacional, y eso es producto, sobre todo, de las universidades públicas”, dijo el rector.