Daniela Cerdas E.. 23 febrero
Las autoridades del MEP y PANI aseguran que se da un proceso de intervención para apoyar a la adolescente, velar por su salud y seguridad, y la de su bebé.
Las autoridades del MEP y PANI aseguran que se da un proceso de intervención para apoyar a la adolescente, velar por su salud y seguridad, y la de su bebé.

La maternidad les cayó encima cuando no lo esperaban, cuando todavía les faltaba mucho por vivir antes de asumir esa responsabilidad, como, por ejemplo, terminar el colegio.

Esa es la realidad que enfrentaron 192 estudiantes de colegios de Pérez Zeledón, en 2018. Este es el cantón con mayor crecimiento del embarazo adolescente en aulas entre 2010 y 2018 , según el informe de Indicadores Educativos Cantonales dado a conocer por el Ministerio de Educación Pública (MEP) en enero de este año

Para 2010 se registraron 68 muchachas embarazadas en ese cantón cuando todavía asistían a las aulas, la cifra casi se triplicó para 2018, llegando a las 192.

Ese incremento se dio a pesar de que la estadística nacional de embarazos reportados en escuelas y colegios va a la baja; en 2010 se reportaron 2.084 alumnas en estado de gravidez y en 2018 esa cifra bajó a 1.764, según el MEP.

También va a la baja el embarazo adolescente reportado a nivel nacional de menores que están fuera de sistema educativo o en otras alternativas educativas como por ejemplo, los colegios o escuelas nocturnas.

En el año 2012, el 19.4 % de los nacidos fueron hijos de madres adolescentes ( de entre 11 a 19 años), en el 2017 ese porcentaje bajó al 14.7%, de los más bajos de la historia, según datos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Casualmente, Pérez Zeledón es uno de los 21 cantones cuyo Concejo Municipal pidió, en 2018, la suspensión inmediata de los Programas de Afectividad y Sexualidad del MEP que han demostrado ser uno de los programas que influyeron en la baja del embarazo de adolescente desde su aplicación, en 2013.

Este cantón no es el único caso, de hecho, la situación se repite en otros diez cantones, ubicados en diferentes regiones, pero hay casos más dramáticos que otros.

En el cantón de Alajuela, el embarazo en las aulas pasó de 81 casos en 2010 a 151 en 2018. En Santa Cruz, Guanacaste, se reportaron 34 alumnas embarazadas hace ocho años y esa cifra aumentó a 96 en el 2018. En Carrillo, otra provincia guanacasteca, las menores en estado de gravidez pasaron de 20 a 81 en el mismo periodo.

Heredia también es un cantón que reporta más embarazos en aulas en estos ocho años, pasaron de 64 a 90. Entre los cantones con aumento, también están Limón, San Carlos, Quepos, Parrita, Corredores y Guatuso.

“Es un dato que nos alarma muchísimo y del cual nos ha hecho de conocimiento las autoridades del MEP en el Consejo Cantonal de Coordinación Institucional. No obstante, a este momento no hay una acción concreta, se va a conversar del tema a fondo en la sesión de marzo del Consejo para el aporte de la información por parte del MEP y accionar, entre gobierno local, el MEP, la Caja, el Ministerio de Salud y el IMAS, una propuesta mas clara.

Como gobierno local nos apremia, nos asusta y nos preocupa bastante. (Las estadísticas) son parte de la realidad que ahora están viendo los mismos miembros del Concejo Municipal. La decisión la tomaron y ahora ven las estadísticas, ellos son un órgano político y pues ellos tomaron esa decisión”, manifestó Jeffrey Montoya, alcalde de Pérez Zeledón.

Según los datos del MEP, mientras que en unos cantones se reporta el aumento del embarazo adolescente en las aulas, en seis cantones la disminución fue tal que en 2018 se reportó cero embarazo de menores en escuelas y colegios. La mayoría son de la provincia de Cartago (Paraíso, Alvarado, El Guarco, Oreamuno).

Tampoco se reportaron alumnas embarazadas en Poás de Alajuela y Montes de Oro de Puntarenas.

Protocolo de Atención

Las relaciones impropias continúan siendo una de las causas del embarazo adolescente en estos cantones que reportan aumentos en el embarazo en las aulas, aun con la entrada en vigor de la Ley de Prohibición de las Relaciones Impropias (Ley N° 9406) en 2017.

Según el Tercer Estado de de los Derechos de las Mujeres, dado a conocer el año pasado por el Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU), es claro que los embarazos de niñas y adolescentes de entre 10 y 19 años en el país no ocurren en el marco de relaciones con adolescentes hombres en su mismo rango de edad.

Lo anterior se demuestra con las estadísticas de embarazos por rangos de edad. Por ejemplo, a nivel nacional, hubo 301 embarazos de adolescentes y niñas de entre 10 y 14 años en 2017. Sin embargo, en ese mismo año, hubo solo un menor reportado como padre, en ese mismo rango de edad.

El MEP procura que las jóvenes se mantengan en el sistema educativo a pesar del embarazo y la maternidad. Foto: Eyleen Vargas.
El MEP procura que las jóvenes se mantengan en el sistema educativo a pesar del embarazo y la maternidad. Foto: Eyleen Vargas.

Shirley Ramírez, asesora nacional de Orientación del MEP, explicó que lo primero que hacen cuando aparece un caso de embarazo adolescente es activar los protocolos y averiguar la edad del padre para saber si están ante un caso de relaciones impropias.

Además se le refiere a la menor las instituciones de salud y se le da acompañamiento y ayuda para que no abandone los estudios.

Ramírez afirma que, desde el 2013, el Ministerio de Educación Pública participa en la Iniciativa de Salud Mesoamérica que reúne a un total de cinco instituciones estatales en un trabajo articulado interinstitucional e intersectorial, que busca prevenir y atender la condición de embarazo y maternidad en personas adolescentes. Cubrió las direcciones regionales del MEP Coto, Guápiles, Gránde de Terraba Limón y Sulá.

“El modelo marcó una baja en embarazo en adolescentes y tenemos que darle continuidad. Ahora se va a ampliar para atender los alumnos de Pérez Zeledon y toda Guanacaste. Estamos trabajando en el modelo que pasó a nacionalizarse e institucionalizarse hemos tenido las primeras reuniones para generar las coordinaciones necesarias pero el modelo ya es reconocido, ya lo comprobamos, y lo que ocupamos es ampliarlo. La idea es cubrir el país, pero se va a ir haciendo por regiones, para poder dar calidad de servicio a los adolescentes”, explicó Ramírez.

Nineth Alarcón, del programa de atención integral del adolescente de la CCSS, explicó que la situación del embarazo adolescente es multifactorial, por eso el abordaje debe ser desde todos los sectores, no solo del MEP o de la misma Caja, si no que hasta de las municipalidades dando educación, espacios de diálogo, prevención y espacios seguros para los adolescentes.

“Hay espacios en todo lado que se necesitan abrir y estrategias que se deben de promover para poder llegar a identificar esos puntos críticos en cada uno de los lugares. Hay varios cantones sobre los cuales tenemos preocupación, la política esta respaldando a que los funcionarios puedan desarrollar las acciones que necesitan de acuerdo al diagnostico que han desarrollado en cada comunidad”, dijo la especialista.

Según Alarcón, les preocupa la incidencia de embarazo en Alajuela y en las zonas fronterizas pero que hay cantones en donde ha disminuido precisamente por acciones son generalizadas de los Programas de Afectividad y Sexualidad del MEP, la política de atención al adolescente en la Caja, así como el acceso a los métodos anticonceptivos a esta población.

Con respecto al programa Mesoamérica, entre otras acciones de prevención y apoyo, este consiste en implantar métodos anticonceptivos de larga duración entre las menores de edad.

En específico, se colocan dos posibles opciones: el implante subdérmico, que es una especie de chip que se les introduce en uno de los brazos a las jóvenes y, otro, es el dispositivo intrauterino, que es una estructura de plástico en forma de T que se inserta en el útero.

Inicialmente, esos anticonceptivos comenzaron a implementarse en 11 cantones de Limón y Puntarenas donde la tasa de embarazo adolescente era más alta; no obstante, poco a poco se ha ido ampliando al resto del país.

Y al cierre del 2018, unas 7.500 muchachas menores de 20 años ya se habían colocado el implante subdérmico, según datos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Gladys Jiménez, presidenta ejecutiva del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), dijo que, aunque existe una legislación que castiga las relaciones impropias, los cambios no son fáciles para que la sociedad entienda que una relación entre un adulto y una menor de edad, no es normal.

“Al PANI le corresponde articular el cumplimiento adecuado a la ley de relaciones impropias. (En los cantones donde se da el embarazo adolescente) hay una normalización de estas relaciones pero a veces tradiciones muy arraigadas donde se maneja secretismo. Cuando ve los datos de las niñas que quedan embarazadas la edad del hombre supera con creces; a veces hasta 30 y 40 años más. Se da más cuando las niñas son más pequeñas” añadió la funcionaria.

Recientemente, el Comité de los Derechos del Niño, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) recomendó al país despenalizar el aborto, en todas las circunstancias, para niñas y adolescentes.

A la vez pidió evitar la estigmatización a las niñas y adolescentes que buscan un aborto, así como tomar medidas para combatir los embarazos precoces y prestar atención a la situación de las niñas embarazadas por hombres adultos.

Responsabilidad prematura

En ocho años, la cifra de embarazos reportados en centros educativos aumentó en 11 cantones

FUENTE: MEP.    || J.C / LA NACIÓN.