AFP. 17 mayo
El comandante de la exguerrilla de las FARC, Jesús Santrich, pronunció un discurso en el Palacio de Convenciones de La Habana, antes de las conversaciones de paz con el gobierno colombiano, el 5 de setiembre del 2014.
El comandante de la exguerrilla de las FARC, Jesús Santrich, pronunció un discurso en el Palacio de Convenciones de La Habana, antes de las conversaciones de paz con el gobierno colombiano, el 5 de setiembre del 2014.

Bogotá. El tribunal creado para juzgar crímenes ocurridos durante el conflicto armado con las FARC en Colombia dejó en suspenso este jueves la eventual extradición de Jesús Santrich, líder de la exguerrilla y requerido por narcotráfico en Estados Unidos.

La Justicia Especial para la Paz (JEP) dispuso “suspender la extradición” de Santrich, en huelga de hambre desde el 10 de abril, por “un período probatorio de diez días”, dijo a la prensa Jesús Bobadilla, presidente de la sala que revisa el caso.

Durante este tiempo, los magistrados determinarán si Santrich incurrió en los delitos de narcotráfico que le atribuye Estados Unidos después de suscrito el acuerdo de paz que condujo al desarme y transformación en partido de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Firmado en noviembre del 2016, el pacto concede beneficios jurídicos a quienes confiesen sus crímenes y reparen a las víctimas y prevé que ningún líder de la otrora guerrilla sea entregado a Estados Unidos por acciones ocurridas antes de esa fecha.

Pero si la JEP resuelve que Santrich, señalado de conspirar para el envío de cocaína, delinquió después de la firma del acuerdo, su expediente “se remitirá a las autoridades nacionales” para que decidan si aceptan el pedido de extradición, precisó Bobadilla.

Sin embargo, el gobierno colombiano aseguró en un comunicado que la JEP aún no tiene competencia en este caso porque ésta se activa cuando “exista una solicitud de extradición”, que “no ha sido formalizada a las autoridades competentes”.

La “competencia (de la JEP) se circunscribe a determinar la fecha de ocurrencia de las conductas por las cuales hay una solicitud de extradición”, añadió el boletín firmado por los ministros del Interior y de Justicia.

Santrich fue detenido el 9 de abril y trasladado hace una semana a una casa de acogida de la Iglesia católica en Bogotá, ante el deterioro de su salud por el prolongado ayuno que, asegura, mantendrá hasta las últimas consecuencias.

El ahora partido político FARC ha dicho que las acusaciones contra su exnegociador de paz corresponden a un “montaje jurídico” y ha exigido su liberación.

El movimiento de izquierda pidió este jueves al líder rebelde que suspenda la huelga de hambre. “La verdad y la justicia necesitan de tu presencia”, indicó en un comunicado.

El caso ha generado zozobra entre los excombatientes y ensombrecido aún más la implementación del acuerdo que terminó con un enfrentamiento de medio siglo. Incluso uno de sus principales líderes, Iván Márquez, dejó en vilo su posesión en el Congreso, como parte de los compromisos alcanzados con el gobierno.

El presidente Juan Manuel Santos, quien dejará el poder en agosto, deberá decidir si concede la extradición de Santrich en caso de que finalmente la justicia le retire los beneficios por el pacto de paz.