Agencia AFP. 9 abril

Bogotá. Uno de los exnegociadores de paz de la ya disuelta guerrilla de las FARC, conocido como Jesús Santrich, fue capturado este lunes en Colombia por narcotráfico y puede ser extraditado a Estados Unidos, anunció el presidente Juan Manuel Santos.

"Si cumplido el debido proceso –y con pruebas irrefutables– hay lugar a la extradición por delitos cometidos después de la firma del acuerdo (de paz), no me temblará la mano para autorizarla", afirmó Santos en un mensaje desde la sede de gobierno.

Fotografía del 16 de mayo de 2014, donde el comandante de las FARC, Jesús Santrich, participa en la conferencia de prensa para anunciar que el gobierno colombiano y las guerrillas izquierdistas de las FARC llegaron a un acuerdo sobre drogas ilegales en La Habana. Foto: AFP
Fotografía del 16 de mayo de 2014, donde el comandante de las FARC, Jesús Santrich, participa en la conferencia de prensa para anunciar que el gobierno colombiano y las guerrillas izquierdistas de las FARC llegaron a un acuerdo sobre drogas ilegales en La Habana. Foto: AFP

De 51 años y con deficiencia visual, Santrich, cuyo nombre de pila es Seusis Pausivas Hernández, está implicado según la fiscalía en "delitos de narcotráfico cometidos después de la firma del acuerdo de paz", explicó Santos.

El mandatario enfatizó en que el pacto, que permitió el desarme de unos 7.000 excombatientes, prevé que ningún exguerrillero sea entregado a Estados Unidos por narcotráfico siempre y cuando hayan renunciado a dicha actividad después de la firma del pacto a finales de 2016.

Sin embargo, Santrich estaría implicado en el envío de diez toneladas de droga entre junio de 2017 y abril de este año.

Estos hechos "constituyen el delito de conspiración para exportar cocaína a los Estados Unidos", agregó por su parte el fiscal general Néstor Humberto Martínez durante la misma declaración a la prensa.

El anuncio fue formulado días antes de la llegada a Colombia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha cuestionado al gobierno de Santos por el aumento de los narcocultivos tras el pacto con las FARC, que financiaron su rebelión con dineros del narcotráfico.