AFP. 7 noviembre

Nueva York. Un número récord de mujeres conquistaron un escaño en el Congreso en las elecciones de Estados Unidos, azuzadas por su antipatía por Donald Trump y envalentonadas por el movimiento MeToo, lo cual torna al Partido Demócrata más diverso y joven que nunca.

La clase del 2019 incluye a la congresista mujer más joven de la historia del país, la neoyorquina Alexandria Ocasio-Cortez, de 29 años, y a Abby Finkenauer de Iowa, así como a las dos primeras congresistas de origen indígena, y las dos primeras musulmanas, la palestina-estadounidense Rashida Tlaib y la somalí-estadounidense Ilhan Omar.

Los resultados aún están llegando, pero ya se sabe que al menos 120 mujeres fueron electas, un récord de 98 para la Cámara de Representantes y 22 en el Senado, dijo el Centro para la Mujer Estadounidense y la Política de la Universidad de Rutgers (CAWP).

Alexandria Ocasio-Cortez ante sus partidarios durante su fiesta de la noche electoral en el distrito de Queens en Nueva York, el 6 de noviembre del 2018. Foto: AFP
Alexandria Ocasio-Cortez ante sus partidarios durante su fiesta de la noche electoral en el distrito de Queens en Nueva York, el 6 de noviembre del 2018. Foto: AFP

El récord anterior en la Cámara era de 85 mujeres. Esta elección representa un alza en la representación femenina de al menos 23%, aunque Estados Unidos sigue teniendo muchas menos mujeres en el legislativo que la mayoría de los países del mundo desarrollado.

"Cuanto más estadounidenses voten, más se parecerán nuestros líderes electos a Estados Unidos", dijo el expresidente Barack Obama, alabando el número récord de mujeres, un alza de los legisladores que pertenecen a minorías y una participación récord de votantes en los comicios.

La vasta mayoría de las mujeres recién electas son demócratas. Incluyen a veteranas de guerra, a una exagente de la CIA, a una maestra que creció con una madre adicta a las drogas, a una exmesera de restaurante y a decenas de candidatas novatas.

Muchas se lanzaron a la política indignadas por el triunfo de Trump ante Hillary Clinton, considerada muchas veces como la candidata presidencial más calificada de la historia, pese a las acusaciones contra el magnate inmobiliario de comportamiento sexual indebido y de que se jactó de que podía agarrar a la mujer que quisiese "por el coño".

Muchas están en shock por lo que consideran abusos del gobierno Trump: intentos para limitar la cobertura de salud, restringir el derecho al aborto, separar a familias inmigrantes en la frontera o amenazar las protecciones ambientales.

"Hasta que este gobierno sin corazón no sea considerado responsable de sus innumerables injusticias, no pararemos", tuiteó Donna Shalala, una exministra del gobierno Clinton que derrotó a una candidata republicana a la Cámara baja en Florida defendiendo la educación, la salud pública y la seguridad social.

El éxito de las mujeres negras es notable. Los estados de Connecticut y Massachusetts eligieron a las primeras mujeres afro-estadounidenses al Congreso.

La congresista demócrata de Minnesota, Ilhan Omar, celebró la victoria con sus seguidores, el 6 de noviembre del 2018 en Minneapolis, Minnesota. Foto: AFP
La congresista demócrata de Minnesota, Ilhan Omar, celebró la victoria con sus seguidores, el 6 de noviembre del 2018 en Minneapolis, Minnesota. Foto: AFP

Otras dos demócratas, Verónica Escobar y Sylvia García, hicieron historia como las primeras latinas electas al Congreso por Texas, un estado profundamente republicano.

Omar, electa por Minnesota, emigró a Estados Unidos cuando era niña tras huir de una Somalia destrozada por la guerra.

Estas son voces totalmente nuevas “que nunca habían llegado a la mesa de la política federal”, dijo Kelly Dittmar, profesora adjunta de Ciencias Políticas en la Universidad de Rutgers y académica del CAWP.

Las mujeres que pertenecen a minorías "ven los beneficios de ocupar cargos electos como mayores que los costos y desafíos potenciales", dijo a la AFP.

También fueron elegidas mujeres como gobernadoras en Iowa, Maine y Dakota del Sur por primera vez, así como en el territorio de Guam. Mujeres demócratas arrebataron Michigan y Kansas a candidatos en funciones republicanos.

¿Pero qué significa que habrá más mujeres en cargos electos?

Significa que estarán mejor representadas. Hay estudios que muestran que es más probable que sean mujeres y no hombres quienes planteen políticas relativas a la salud femenina y a la familia.

La gobernadora electa de Michigan Gretchen Whitmer atribuyó el miércoles su éxito y el de otras mujeres a que trabajaron más que sus rivales y a que se concentraron “en los temas que se discuten en la mesa de la cena, que realmente importan a las familias”, como “salud y agua potable”.

Abby Finkenauer celebra después de que ganó la elección para el primer distrito congresional de Iowa, el 6 de noviembre del 2018, en Dubuque, Iowa. Foto: AP
Abby Finkenauer celebra después de que ganó la elección para el primer distrito congresional de Iowa, el 6 de noviembre del 2018, en Dubuque, Iowa. Foto: AP

Las mujeres son también más trabajadoras. Un estudio del 2010 realizado por investigadores de las universidades de Stanford y Chicago halló que las legisladoras mujeres conseguían $49 millones más cada año para los distritos que las eligieron que sus homólogos hombres.

Aunque éxitos republicanos incluyen a la primera mujer senadora electa por Tenesí y a la primera mujer gobernadora de Dakota del Sur, hay inquietudes de que la abierta disparidad demócrata pueda ampliar las divisiones partidarias.

Un informe del Pew Research Center del 2015 clasificó a Estados Unidos en el lugar 33 entre 49 países de alta renta y 83 entre un grupo más amplio de 137 países en términos de representación femenina en el legislativo nacional.

“Tenemos que moderar nuestras expectativas un poquito”, alertó Dittmar. Pese a los avances en estas elecciones las mujeres “aún serán menos de un cuarto del Congreso”, añadió. “El liderazgo republicano masculino todavía lidera la agenda”.