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Jurados buscan llegar a un veredicto en el caso de Ghislaine Maxwell en Estados Unidos

El juicio en la corte federal de Manhattan comenzó el 29 de noviembre y los debates terminaron hace una semana

Nueva York. Los 12 jurados del proceso contra la británica Ghislaine Maxwell, acusada de tráfico sexual, reanudaron este lunes sus largas deliberaciones en Nueva York para decidir sobre la culpabilidad o inocencia de la expareja del influyente financiero estadounidense Jeffrey Epstein, fallecido en prisión en 2019.

Maxwell, quien cumplió 60 años el 25 de diciembre, está detenida en una cárcel de Nueva York desde el verano boreal del 2020, procesada, entre otras cosas, por proporcionarle a Epstein, entre 1994 y 2004, mujeres menores de edad con fines de explotación sexual. El juicio en la corte federal de Manhattan comenzó el 29 de noviembre y los debates terminaron hace una semana.

Desde entonces, y tras una pausa por la Navidad, los jurados no han logrado ponerse de acuerdo sobre la inocencia o culpabilidad de esta elegante sexagenaria que se crió en ambientes sumamente privilegiados de Europa y Estados Unidos.

Seis delitos

Con triple nacionalidad, británica, francesa y estadounidense, Maxwell corre el riesgo de ser condenada a una larga pena de prisión si es declarada culpable de los seis cargos que se le imputaron, todos relacionados con la violencia sexual ejercida por Epstein contra cuatro mujeres, menores de edad en el momento de los hechos y que han testificado durante el juicio.

Para su cuarto día de deliberaciones a puertas cerradas, los miembros del jurado exigieron el lunes por la mañana a la jueza Alison Nathan que les enviara una pizarra, marcadores y notas post–it en diferentes colores. También pidieron una definición jurídica precisa del delito de “incitación al libertinaje”, así como una transcripción del testimonio de un exnovio de una de las cuatro acusadoras, conocida con el seudónimo de Jane.

Sospechoso de haberse rodeado durante años de numerosas chicas jóvenes a las que pedía masajes sexuales en sus lujosas residencias de Florida, Nuevo México o en las Islas Vírgenes, Epstein se suicidó en una prisión neoyorquina en el verano boreal del 2019. Un año después, Maxwell fue arrestada en el noreste de Estados Unidos.

‘Depredadora sofisticada’

Vinculada al jet set internacional, Maxwell, hija del magnate de los medios Robert Maxwell, fallecido en 1991, ha sido descrita por la fiscala Alison Moe como una “depredadora sofisticada” y una figura clave en el sistema creado por Epstein, del que era “socia en el amor” y su “mano derecha”.

El jurado debe decidir si la mujer animó a una de las víctimas, Jane, a mantener relaciones sexuales con el multimillonario entre 1994 y 1997, cuando tenía entre 14 y 17 años. También si fue culpable de tráfico sexual contra Carolyn, menor de edad en la época (2001–2004), remunerada con $300 por masaje sexual. Según Carolyn, la acusada, a quien mencionó como responsable de fijar las fechas de las citas, la vio desnuda y le tocó los senos en una mansión de Palm Beach.

Jane, nacida en un hogar pobre de Palm Beach, contó a su vez cómo la pareja se le acercó para tranquilizarla, prometiéndole ayudarla. La defensa reclamó la absolución, asegurando que no existía “prueba alguna de que Ghislaine Maxwell” reclutara a ninguna de las cuatro víctimas para entregarlas a Epstein y criticando “la pésima y variable memoria” de las acusadoras sobre hechos que se remontan a más de 25 años atrás.

Durante sus deliberaciones, los jurados accedieron a las transcripciones de interrogatorios, incluidos los de varias víctimas. Maxwell se declaró inocente. “Su señoría, la Fiscalía no ha proporcionado pruebas más allá de una duda razonable, por lo que no necesito testificar”, dijo el 17 de diciembre la acusada en su único y muy breve discurso.