Política Económica

La búsqueda de la rentabilidad y del mejor concierto de jazz de todos los tiempos

Esta semana hablamos de ‘fintech’, de vehículos eléctricos, de compra de vivienda y de cómo la búsqueda de una mejor situación, en lo financiero o artístico, nos puede enfrentar a lo desconocido

El riesgo y la rentabilidad son un matrimonio complejo e indisoluble. Un ahorrante, frustrado de las bajas tasas de interés que le pagan en un certificado, y de ver cómo la inflación se come su capital, se sentirá motivado a buscar más retorno en acciones o en un negocio, pero esto supondrá más riesgo, e incluso, la posibilidad de tener pérdidas. Una persona puede dejar su trabajo y lanzarse a emprender porque detectó una oportunidad en el mercado; o por los deseos de alcanzar mayor libertad creativa o ganar más dinero... Cualquiera que sea la motivación, echarse al agua tendrá un mayor riesgo.

Ese principio conocido como la “búsqueda de la rentabilidad”, habla sobre esa cruzada para extraer mayores retornos de nuestros ahorros, tiempo, conocimientos y destrezas; al final, de nuestros recursos. Pero a mí no me gusta ver esa “rentabilidad” solo en términos financieros. El contrabajista y compositor estadounidense Charles Mingus decidió lanzar su propio sello disquero allá por 1950, se arriesgó y plasmó la grabación de uno de los conciertos más importantes de las historia del jazz (no sin sobresaltos, claro), una historia que si usted logra llegar hasta el final de este correo, la podrá leer en un resumen: una historia de alto retorno cultural.

Publicación del concierto Jazz at Massey Hall, en 1953.
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