Patricia Leitón. 9 junio
Actividad mínima en el aeropuerto Juan Santamaría, luego del cierre de fronteras, que impide ingreso de extranjeros, lo cual golpea al turismo. Según la ABC, el 85,1% de la cartera crediticia destinada al sector turismo se ha beneficiado con readecuaciones. Foto: Archivo.
Actividad mínima en el aeropuerto Juan Santamaría, luego del cierre de fronteras, que impide ingreso de extranjeros, lo cual golpea al turismo. Según la ABC, el 85,1% de la cartera crediticia destinada al sector turismo se ha beneficiado con readecuaciones. Foto: Archivo.

La Asociación Bancaria Costarricense (ABC) dialoga con las autoridades financieras para buscar una opción que permita a los bancos comerciales ofrecer una nueva fase de ayuda a sus clientes afectados por la pandemia.

Este mes de junio, las entidades financieras retoman la recuperación de créditos de la primera fase de readecuaciones, principalmente de tarjetas, pues ahí se concentra la mayoría de operaciones con periodo de gracia.

Varias de las entidades financieras consultadas por La Nación descartaron que las nuevas readecuaciones sean masivas; más bien analizarán cada caso por separado y harán énfasis en los sectores más golpeados como el turismo y el comercio.

“Los bancos necesitan acceder a recursos de plazos más largos para realizar readecuaciones mayores. La ABC ha estado en un proceso de diálogo con las autoridades del sector para transmitir esas necesidades y construir, en forma técnica, un producto financiero que los bancos comerciales puedan ofrecer a sus clientes; las autoridades son quienes tienen la potestad para definirlos”, dijo María Isabel Cortés, directora ejecutiva de la ABC, en un comunicado de prensa emitido este martes 9 de junio.

El Banco Central informó de que evalúa la posibilidad de usar recursos propios para prestar, por medio de los bancos comerciales, a empresas afectadas por la pandemia.

En dicho comunicado, la ABC informó de que los 14 bancos públicos y privados del país que integran la Asociación, han realizado readecuaciones, originadas en la crisis del covid-19, a un conjunto de operaciones crediticias con un saldo de ¢6,4 billones hasta finales de mayo.

Los saldos de las operaciones crediticias readecuadas representan el 37,3% de los saldos de las carteras.

“Los bancos atendieron de manera voluntaria y responsable la primera fase del impacto de la pandemia con recursos propios, cuyo esfuerzo representó 18% del PIB (producto interno bruto); sin embargo, la crisis ha resultado más profunda y prolongada. La incertidumbre permanece, incluso para los bancos, lo cual ha provocado además que los depositantes mantengan una mayor proporción de su dinero a la vista, complicando así la colocación de los recursos a largo plazo”, añadió Cortés.

Cortés agregó que los bancos necesitan acceder a recursos de plazos más largos para realizar readecuaciones mayores.

Los tres sectores productivos con mayor proporción de cartera de crédito readecuadas son: turismo con 85,1% de la cartera crediticia readecuada, transportes con 68,2% y consumo con 44,3%.

Por su parte, los tres segmentos de crédito con mayores saldos readecuados, en términos absolutos, son: consumo, con cerca de ¢2 billones, construcción y vivienda con ¢1,8 billones, servicios con ¢759.067 millones y comercio con ¢656.431 millones. Según la ABC, estas operaciones se han hecho sin poner en riesgo el dinero de los ahorrantes.

No obstante, los reajustes aplicados en mayo se comienzan a reflejar en los resultados de las entidades financieras.

En el caso de la banca privada, se pasó de una utilidad neta, solo en marzo, de ¢11.600 millones, a una pérdida de ¢2.314 millones en abril, según los datos publicados por Sugef.

En la banca pública, se percibió una desaceleración de las ganancias, en ese mismo periodo.