Óscar Rodríguez. 21 mayo
El pasado 24 de abril se planteó la opción de usar dinero del Banco Central para prestar recursos en condiciones blandas a las empresas más afectadas por los efectos del coronavirus. Foto: Rafael Pacheco
El pasado 24 de abril se planteó la opción de usar dinero del Banco Central para prestar recursos en condiciones blandas a las empresas más afectadas por los efectos del coronavirus. Foto: Rafael Pacheco

El Banco Central de Costa Rica (BCCR), analiza la viabilidad de utilizar recursos propios para dar préstamos a intermediarios financieros quienes, a su vez, utilizarían estos fondos para otorgar créditos al sector privado.

La posibilidad la confirmó la autoridad monetaria a La Nación, luego de consultarle acerca de una propuesta de la Cámara de Bancos para que las entidades financieras presten recursos aportados por el BCCR, en condiciones más blandas, a pymes y empresas turísticas y hoteleras.

La iniciativa de la agrupación se planteó como una medida de apoyo a los sectores más golpeados por los efectos económicos de la pandemia del coronavirus en el país.

Anabelle Ortega, directora ejecutiva de la Cámara, explicó que es necesario pensar en nuevas herramientas de financiamiento, pues a los bancos se les redujo el ingreso de recursos por las prórrogas en pagos implementadas como medidas preventivas por la covid-19.

“El sistema financiero ha hecho una buena parte de las readecuaciones (crediticias) y eso implica que el flujo de caja de los bancos se ve comprometido porque no reciben el pago del principal ni de los intereses. Entonces se les resta liquidez para prestar”, recalcó Ortega.

“Hace varias semanas se instruyó a las áreas técnicas del Banco a analizar la viabilidad de establecer líneas de crédito a intermediarios financieros para que estos, a su vez, presten los recursos al sector privado”. Rodrigo Cubero, presidente del BCCR.

La Cámara hizo la propuesta al BCCR, el pasado 24 de abril, durante una reunión que convocó Rodrigo Cubero, presidente de la entidad emisora. En la cita también participó Bernardo Alfaro, jerarca de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).

“Hace varias semanas se instruyó a las áreas técnicas del Banco a analizar la viabilidad de establecer líneas de crédito a intermediarios financieros para que estos, a su vez, presten los recursos al sector privado”, confirmó Cubero a La Nación.

El jerarca recalcó que él hizo la solicitud e informó a la Cámara de Bancos. La previsión es que la Junta Directiva del BCCR conozca la propuesta en un máximo de tres semanas.

La vocera del sector bancario enfatizó que el objetivo es poner a disposición de pequeñas y medianas empresas (pymes), y de compañías turísticas y hoteleras, recursos en condiciones de mayor flexibilidad en tasa de interés y plazos, bajo un procedimiento y controles bien establecidos.

“Hay sectores que requerirán apoyo adicional. Entonces se propone la creación de fondos de liquidez con garantía estatal, y préstamos a través del Banco Central. Tiempo atrás el Central hacía eso, ponía recursos para algunas actividades específicas”, destacó Ortega.

La agrupación también solicitó al ente emisor poner en funcionamiento el mecanismo conocido como prestamista de última instancia por parte del BCCR.

Esta es una herramienta monetaria que le permite a la institución inyectar liquidez a las entidades financieras con dificultades.

Cubero detalló que tienen en marcha un plan piloto para poner a prueba el nuevo mecanismo. Además enfatizó que solo brindarán liquidez en colones.

La Cámara de Bancos e Instituciones Financieras está integrada por la banca pública y privada; cooperativas de ahorro y crédito, mutuales y financieras.

Más flexibilización

A la Sugef, la entidad gremial planteó adaptar las medidas de supervisión relacionadas con suficiencia patrimonial, liquidez, calce de plazos y el sistema de calificación conocido como CAMELS.

Estos indicadores son herramientas que permiten conocer la salud de cada entidad financiera y conocer cuáles riesgos se materializan, explicó Bernardo Alfaro, jerarca de la entidad supervisora.

“Dadas las circunstancias actuales, esos límites pueden cambiar, porque es claro que estamos bajo una nueva normalidad general. Lo que no haríamos sería ocultar el nivel real de los índices, precisamente por el deber de transparencia”, recalcó Alfaro.

El jerarca de Sugef añadió que muchas de las medidas que sugiere la Cámara de Bancos ya se adoptaron, o se implementarán cuando la coyuntura lo amerite.

“En general, lo que procuramos es mantener control e información sobre los efectos de la crisis, y flexibilizar gradualmente solo lo estrictamente necesario. Tampoco quisiéramos que falte transparencia sobre la situación del sistema financiero nacional”, destacó el jerarca.

La Directora de la Cámara de Bancos enfatizó que los efectos de la enfermedad covid-19 se manifestarán en la banca en la forma de una baja en la rentabilidad y en utilidades y ascenso en la morosidad, durante los próximos meses.

“La idea es plantearle a la Sugef medidas que permitan flexibilizar algunas regulaciones, porque la normativa que tenemos son para tiempos normales y no excepcionales como ahora”, expresó Ortega.

Desde finales de marzo pasado, el Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif) flexibilizó normativas que favorecen los arreglos de pagos entre bancos y deudores; y suspendió temporalmente la creación de estimaciones en las entidades financieras.