Patricia Leitón. 30 abril
Fachada del Banco Central. La próxima reunión de política monetaria será el 17 de junio. Foto: Rafael Pacheco
Fachada del Banco Central. La próxima reunión de política monetaria será el 17 de junio. Foto: Rafael Pacheco

El Banco Central detectó algunas tensiones de liquidez en los mercados bursátiles de nuestro país, producto de la pandemia del covid-19, según informó al filo de la medianoche del 29 de abril, mediante un comunicado en el cual también anunció que se mantiene la tasa de política monetaria.

La Junta Directiva de la entidad se reunió el pasado miércoles, como había anunciado, para tomar decisiones sobre la política monetaria.

Tensiones de liquidez quiere decir una mayor demanda de instrumentos que pueden ser transformados fácilmente en efectivo.

Entre las razones que pueden explicar las tensiones de liquidez, apuntó el Banco Central, están la incertidumbre sobre la profundidad y duración de las medidas sanitarias para contener la pandemia de covid-19 y su impacto sobre la actividad económica.

También afectaron los mayores requerimientos de liquidez de ciertos sectores, como consecuencia del retiro actual o esperado de fondos (como el caso del Fondo de Capitalización Laboral) o el otorgamiento de readecuaciones y moratorias crediticias.

Además, se registró un incremento en la preferencia por la liquidez de los ahorrantes; y la transmisión de las tensiones que se han observado en mercados financieros internacionales, en particular en relación con los títulos de mercados emergentes.

“En estas circunstancias, la política monetaria debe ser apoyada por la provisión calibrada, pero oportuna, de liquidez al sistema financiero, con el fin de afianzar la estabilidad en los mercados y apoyar el flujo de crédito a los hogares y las empresas", indicó Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central.

"En un entorno como el actual, de baja inflación y presiones desinflacionarias, esas inyecciones de liquidez no contravienen el compromiso firme del Banco Central con la estabilidad de precios”, añadió Cubero.

En teoría, entre más liquidez tienen las personas más posibilidad tienen de comprar y presionar los precios al alza por esa vía.

No obstante, en la actualidad la inflación se mantiene baja. En marzo del 2020, la variación del índice de precios al consumidor respecto a marzo del 2019 fue de 1,91%, por debajo incluso del rango meta del Banco Central, que es de entre 2% y 4%.

“La crisis sanitaria del covid-19 tiene fuertes efectos recesivos, tanto por el lado de la oferta como de la demanda. En el caso de Costa Rica, el Banco Central prevé una contracción económica de 3,6% en el año 2020.

"Además, esa contracción, junto con una alta tasa de desempleo local y una baja inflación mundial, generan presiones desinflacionarias. Así, se proyecta que la inflación se mantenga baja y tienda a reducirse más en los próximos dos años”, señaló la entidad.

“La provisión adecuada de liquidez a los mercados es fundamental para hacer frente a los choques generados por la pandemia. El Banco Central dispone ya de herramientas para proveer liquidez a los mercados y está dispuesto, en caso de ser necesario, a ampliar la gama de mecanismos existentes”, señaló el jerarca del ente emisor.

Mantiene política expansiva

Aunque la entidad mantuvo la tasa de política monetaria, explicó que continúa con una postura expansiva y contracíclica de política monetaria.

La tasa de política monetaria es la que el Banco Central considera coherente con el costo de la liquidez en un momento dado y, generalmente, tiene impacto en el resto de tasas.

Entre marzo de 2019 y marzo de este año, el Banco Central ha disminuido en nueve ocasiones la tasa de política monetaria, para una reducción acumulada de 4 puntos porcentuales.

La última reducción, de un punto porcentual, ubicó la tasa en 1,25%, el nivel más bajo desde que se introdujo esta tasa de referencia en junio del 2011.

Estos ajustes se han ido transmitiendo de forma gradual al resto de tasas de interés del sistema financiero, y se espera que este proceso continúe en los próximos meses.

El 31 de mayo del 2019, la entidad redujo, además, el encaje mínimo legal en colones del sistema financiero, del 15% a 12%, para estimular el crédito, el cual no se reducía desde el 2002 y no se ajustaba desde el año 2005.

En esa ocasión, también se disminuyó del 15% al 12% la reserva de liquidez que deben tener las asociaciones solidaristas, así como las cooperativas de ahorro y crédito.

En la reunión del 29 de abril, además de mantener la tasa de política monetaria en su nivel actual, la Junta Directiva acordó que el Banco Central continúe proveyendo liquidez a los mercados financieros, para asegurar un flujo adecuado de recursos al sistema financiero, a los hogares y a las empresas.

Ambas decisiones tuvieron como base el análisis de la información más reciente disponible y el seguimiento continuo a la evolución de los diferentes indicadores económicos, particularmente en el contexto actual de elevada incertidumbre, señala el comunicado.

En Estados Unidos, la Reserva Federal también bajó, el domingo 15 de marzo, su tasa de referencia entre el 0% y el 0,25% por las consecuencias económicas de la pandemia.