Marvin Barquero, Armando Mayorga. 15 mayo
En noviembre del 2018, el presidente, Carlos Alvarado, visitó la OCDE, en París, Francia, como parte del proceso de adhesión. Fue recibido por el secretario de la organización, Ángel Gurría. Foto: OCDE/Victor Tonelli
En noviembre del 2018, el presidente, Carlos Alvarado, visitó la OCDE, en París, Francia, como parte del proceso de adhesión. Fue recibido por el secretario de la organización, Ángel Gurría. Foto: OCDE/Victor Tonelli

Un mejoramiento constante en los servicios estatales, como educación, salud, sistema financiero, seguridad jurídica y control de sobornos, esperan diversos sectores del país con el ingreso de Costa Rica a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Además, se estima un reforzamiento de la imagen internacional, en aspectos como el respeto a las leyes, acciones contra eventuales sobornos internacionales y seguridad de los inversionistas, lo cual contribuye en la atracción de empresas.

Dicha expectativa es expresada por cámaras del sector empresarial, diputados y académicos.

Los sectores resaltaron, también, la labor de varios gobiernos en el proceso, pues los primeros acercamientos con la OCDE se dieron al final de la administración de Óscar Arias, se reforzaron en el de Laura Chinchilla y el proceso formal de negociaciones se realizó en los periodos de Luis Guillermo Solís y Carlos Alvarado.

En mayo de 2012, hace ocho años, Chinchilla comunicó formalmente a esa organización el interés de Costa Rica de convertirse en miembro y fue en 2015 que el “club” inició la evaluación para determinar si calificaba.

Así, ahora, la OCDE acordó, por unanimidad de los 37 países miembros, que Costa Rica sea el número 38 en el “club”.

La decisión se tomó este 15 de mayo y solo queda que el presidente de la República, Carlos Alvarado, y el secretario del organismo, Ángel Gurría, firmen el Acuerdo de Adhesión de Costa Rica a la Convención de la OCDE.

El documento debe ser aprobado por la Asamblea Legislativa como un tratado internacional, sometido a consulta de la Sala Constitucional y luego de ser depositado ante las autoridades francesas (París es la sede la organización).

Países como Argentina y Brasil hacen esfuerzos para entrar a esta organización, en la cual, del continente americano, solo estaban hasta ahora Estados Unidos, México, Chile y Colombia.

Beneficios para Costa Rica

¿Cómo se concretan los beneficios de esta membresía?

Con los compromisos asumidos por Costa Rica, tanto en el proceso de adhesión como a partir de ahora, para mejorar las prácticas de las entidades gubernamentales.

La ministra de Comercio Exterior, Dyalá Jiménez, recalcó que cada dos años la organización evaluará a Costa Rica en macroeconomía, finanzas, inclusión social y políticas de competencia, por ejemplo.

El objetivo, agregó, es que el gobierno de turno aplique las recomendaciones de mejora, las cuales se basan en los altos estándares de los países OCDE.

Algunos avances, necesarios en el proceso de adhesión, ya son visibles, recordó la ministra: la digitalización de la educación pública, las pruebas Pisa, el cambio legal en la supervisión del sistema financiero, la ley que fortalece la vigilancia de la competencia (control de monopolios), la ley para fortalecer el área de estadísticas del país, la reducción de trámites de gobierno y municipales, y otras más.

La exministra del Comex e impulsora de la adhesión a este organismo, Anabel González, expresó su satisfacción.

“Estoy muy contenta pues el proceso para incorporarse a la organización ya ha dejado frutos muy valiosos, entre los que destacan una visión compartida acerca de la importancia de buscar estándares altos que nos impulsen en nuestro proceso de desarrollo, un fortalecimiento de la capacidad institucional, y la adopción de valiosas reformas en competencia, servicios financieros, y otras áreas”, expresó.

“A nivel de imagen y atracción de inversión extranjera directa (IED), los países miembros nos van a ver como pares, lo que se traduciría en una mayor confianza en que la IED va a ser respetada y promovida”, dijo Jorge Sequeira, director general de la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (Cinde).

”Casi podríamos indicar –continuó– que este ingreso a la OCDE será una señal tan positiva como la emitida por el país internacionalmente al confirmar, en los años noventa, la llegada de Intel al país”.

¿Cuál es el costo económico de contar con ese asesoramiento de alto nivel?

La cuota anual para estar en la organización rondará entre $2 millones y $3 millones y es necesario mantener una misión permanente, pequeña, en París, donde está la sede, explicó la ministra Jiménez.

La ministra advirtió que será mayor el beneficio que tendrán los ciudadanos que el costo que tendrá la membresía.

Esto, porque como la define el Programa Estado de la Nación, “la OCDE es una organización internacional única integrada por los países con mayores índices de desarrollo de la comunidad internacional que buscan la excelencia en las políticas públicas”.

Mejoramiento

Jaime García, director de progreso social de Incae Business School e investigador senior del Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible (Clacds) celebró el ingreso del país a la OCDE.

“El hecho de entrar a esta organización lo que debería significar es una mejora en las prácticas gubernamentales, una mejora en los procesos burocráticos, en los mecanismos de medición de transparencia, de rendición de cuentas”, expresó.

“Esperaríamos que las buenas prácticas que la OCDE tiene y promueve entre sus miembros permeen en el desarrollo de las políticas públicas de Costa Rica”, agregó.

Los empresarios afirmaron que esperan un Estado más eficiente, en concordancia con las buenas prácticas promovidas por la organización de países, y destacaron la labor de cuatro gobiernos desde los primeros acercamientos.

“La adhesión a tan importante grupo de países nos permitirá avanzar en reformas institucionales necesarias para hacer un Estado más eficiente, siguiendo las mejores prácticas de los países desarrollados”, detalló Enrique Egloff, presidente de la Cámara de Industrias de Costa Rica.

“(La admisión) conlleva el compromiso de fortalecer los estándares de organización, legislación y articulación para todos los sectores del país. También representa un gran reto para el Estado, ya que la OCDE restringe los espacios para la improvisación, y exige profesionalizar y mejorar la coordinación entre las diferentes instituciones públicas”, declaró el presidente de la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep), Álvaro Sáenz.

Para Laura Bonilla, presidenta de la Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco), es un paso importante que nos recuerda las oportunidades que se pueden generar con la implementación de buenas prácticas que mejoren los procesos de la institucionalidad pública.

Con ello, añadió, se brinda mayor transparencia y seguridad jurídica y se fortalece, a la vez, la competitividad de nuestro país y se beneficia el entorno del proceso exportador.

Jorge Sequeira, director general de Cinde, recordó que solo 38 países pertenecen a la OCDE, cuatro de los cuales son de América Latina.

“Esto le da al país un prestigio único porque es señal de que cumplimos todos sus requerimientos como la mayoría de los países desarrollados”, comentó.

“Esto va -añadió- desde cumplir con disposiciones internacionales, alcanzar estándares de eficiencia a lo interno del país y asumir el reto de ser evaluados constantemente en nuestras políticas públicas con estándares internacionales. Sin duda se va a ver traducido en una Costa Rica más eficiente y competitiva”.

Colaboró el periodista Óscar Rodríguez.

Entrevista
Dyalá Jiménez, ministra del Comex: ‘Seremos un país más atractivo’
Dyalá Jiménez Figueres, ministra de Comercio Exterior. Foto: Marvin Caravaca
Dyalá Jiménez Figueres, ministra de Comercio Exterior. Foto: Marvin Caravaca

– ¿Cómo analiza el impacto del acceso a la OCDE?

– Hacia afuera nos va a hacer un país más atractivo para invertir, un país con más renombre en los foros internacionales, un país con una voz en un foro importante, en un foro de peso, donde se discuten los desafíos más grandes de la humanidad, globales; y un país que tiene un sello de calidad de ser una nación que respeta el estado de derecho, que respeta el medio ambiente, que forja políticas para el bienestar de los ciudadanos y un país muy serio.

”Y a lo interno, va a significar que el país va a ir mejorando cada vez más la manera en que funciona, la manera en que funcionan las instituciones del Estado, la educación, la salud, el medio ambiente, las finanzas”.

– ¿Qué deben hacer las instituciones para que se beneficie el ciudadano?

– Cosas que ya han venido haciendo. Por ejemplo, el Ministerio de Educación Pública ya tiene una ruta de reforma en las materias que imparte, una ruta en la digitalización, ya tiene una ruta que en gran parte es medida por el camino que las pruebas Pisa le ha venido dando.

”En materia social, la política de la red de cuido, la política de trabajo con las reformas del INA (Instituto Nacional de Aprendizaje), con la reforma de las jornadas (laborales). En materia financiera y bancaria ya hemos visto que se han reformado la manera en que se supervisan los bancos; en materia de soborno transnacional también se ha reformado la legislación; en materia de estadística y en materia de autoridades de competencia, las dos se fortalecieron en su independencia”.

– ¿Cuáles son los principales retos del país?

– Un reto muy macro es seguir en la senda de la reforma, seguir pensando en que tenemos que continuar reformando y con la disciplina que lo hemos hecho para el ingreso a la OCDE. Además, la salud de las finanzas públicas y la consolidación fiscal, que es el reto más grande que tenemos. Otro es cómo reorganizar algunas funciones del Estado para aprovechar mejor la economía y ser un país más productivo con un estado que responda más a las necesidades de las personas.