Laura Ávila. 14 agosto
A lo largo de 18 meses se realizará un diagnóstico para determinar cuáles son los cuellos de botella que enfrenta la industria. Posteriormente el estudio se llevará a mesas de diálogo (con sector público y privado), para discutir nuevas prácticas, elaborar estrategias y finalizar con un plan de intervención. (Foto cortesía Procomer)
A lo largo de 18 meses se realizará un diagnóstico para determinar cuáles son los cuellos de botella que enfrenta la industria. Posteriormente el estudio se llevará a mesas de diálogo (con sector público y privado), para discutir nuevas prácticas, elaborar estrategias y finalizar con un plan de intervención. (Foto cortesía Procomer)

En el 2008, Bryan López, cofundador de Rocket Cartoons, decidió empezar una aventura, hasta ese entonces, casi única en el país: crear una fábula animada.

Durante dos años, junto a un diminuto equipo de dos personas, decidió crear Ivick Von Salza, una serie animada de 52 capítulos de dos minutos de duración cada uno.

Un año después, el proyecto finalizó tras un titánico esfuerzo de los animadores, quienes lograron darle forma a la fábula a pesar de tener recursos muy limitados. En octubre del 2010 la empresa costarricense se presentó en una de las ferias más importantes del mundo y en diciembre de ese año Disney Japón compró la serie.

Hoy Ivick Von Salza se ve en 20 países, y Rocket Cartoons tiene clientes de la talla de Disney, Cartoon Network, Nickelodeon, HBO y Amazon Prime.

El caso de éxito de la empresa es un ejemplo de los aportes que la industria de la animación digital puede hacer a la economía nacional. Por eso el país apuesta por fortalecer el sector junto a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Unión Europea (UE), mediante asistencia técnica.

A lo largo de 18 meses se realizará un diagnóstico para determinar cuáles son los cuellos de botella que enfrenta la industria. Posteriormente el estudio se llevará a mesas de diálogo (con sector público y privado), para discutir nuevas prácticas, elaborar estrategias y finalizar con un plan de intervención.

“Tenemos que trabajar siendo muy eficientes y llevando de la mano al sector público y privado, para ponerse de acuerdo mediante soluciones. Sí, son respuestas concretas que en 18 meses tienen que llegar”, comentó Jorge Mario Martínez, jefe de la Unidad de Comercio Internacional de la Cepal.

Aporte de la economía naranja

La estrategia de fortalecimiento está enfocada en la economía naranja, que comprende sectores donde el valor de los servicios está en la creatividad y la propiedad intelectual. Esta aporta cerca del 2,5% del Producto Interno Bruto (PIB) y posee grandes encadenamientos, alto dinamismo empresarial así como un gran potencial de internacionalización.

“Solo el sector de animación digital representa 0,3%, lo cual es bastante en términos de la incidencia y la proyección que puede tener este sector en la economía nacional (...). El estudio es con Colombia y Panamá, es un esfuerzo regional para ver cuáles son las fortalezas, en qué es bueno cada país y cómo se podrían articular los esfuerzos”, afirmó Duayner Salas, viceministro de Comercio Exterior.

Durante los últimos años la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) ha brindado apoyo al sector de animación digital y videojuegos, y ha trabajado con alrededor de 70 empresas de esta industria.

La industria de animación digital aportó $244.000 millones a nivel mundial durante el 2015, según datos de la Cepal. El sector brinda empleo de calidad a jóvenes y mujeres.

La estrategia de asistencia técnica cuenta con apoyo del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ), el Ministerio de Economía, Industria y Comercio y el Ministerio de Comercio Exterior (Comex).