Negocios

Alajuela consolida el principal clúster de empresas de ciencias de la vida

Dos zonas francas en la provincia agrupan el 65% del total de instalaciones de esta industria en Costa Rica. Heredia y Cartago comienzan a ganar participación como anfitrionas de este sector

La provincia de Alajuela es el principal protagonista en la industria de empresas relacionadas con ciencias de la vida o life sciences, pues acoge el clúster más grande de este sector en Costa Rica.

Según un estudio de mercado de la firma Newmark, en Alajuela se ubica el 65% de los metros totales de construcción para albergar a este tipo de empresas con presencia en el país.

Además, dicha provincia es sede de nueve de las 30 principales compañías que producen dispositivos médicos en el mundo.

Ese lugar de Alajuela se debe, en parte, al grupo de empresas de ciencias de la vida que se ubica en la zona franca Coyol Free Zone. El estudio indica que esa zona posee la mayor concentración, pues tiene factores a su favor como la cercanía al Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, así como la conexión a las rutas Interamericana y 27.

Solo en esa zona franca se agrupa casi el 60% del total de las instalaciones especializadas de la industria de ciencias de la vida, que equivale a 287.032 metros cuadrados (m²). Además, en Alajuela también resalta Propark, con poco más de 40.000 m².

Coyol Free Zone acoge en total a 31 empresas de dicho sector. Según el director general de esa zona franca, Carlos Wong, la integralidad de servicios los convierte en el primer smart park de Costa Rica especializado en la ciencias de la vida.

“Ofrecemos a las empresas un amplio ecosistema de suplidores a lo interno del parque como embalaje, manufactura o esterilización (...), lo que les reduce costos y maximiza el tiempo”, aseguró Wong.

El director agregó que de esa zona franca se exportan dispositivos médicos por valor de $2.000 millones.

El resto de las empresas de esta industria se reparte en otras tres zonas francas: Global Park y Metro Free Zone, en Heredia; y La Lima Free Zone, ubicada en Cartago.

“El submercado herediano es el segundo generador de empleo en la industria de ciencias de la vida en el país (...). La zona franca La Lima es el nuevo parque industrial y centro de negocios emergente”, menciona el estudio.

El inventario total de instalaciones de esta industria en el país es de 480.476 m². La tasa de vacantes es del 3,72%, lo que significa casi 18.000 m² desocupados (en la actividad inmobiliaria, por debajo de 10% de espacio disponible se considera normal).

Esta industria se conduce principalmente bajo el modelo de construcción built to suit (BTS). Esto significa que se construye hecho a la medida para las necesidades de estas empresas, lo que explica la baja tasa de desocupación, precisó Danny Quirós, director de Market Research de Newmark.

“Son industrias especializadas y cada bodega se construye a la medida. Y eso ha mantenido muy sano el mercado industrial en Costa Rica”, afirmó Quirós.

Aunque se observa una clara concentración de empresas en El Coyol, Newmark considera que las mejores inmobiliarias en Heredia y el desarrollo de nuevas fases en Cartago proyectan la descentralización de la industria.

Industria pujante

El sector de ciencias de la vida y dispositivos médicos es desde hace algunos años el principal motor de las exportaciones costarricenses.

Según datos de la Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (Procomer), en el primer trimestre del 2021 el equipo de precisión y médico fue el que alcanzó el mayor valor de exportaciones con $1.174 millones y un crecimiento del 20% interanual.

Costa Rica se ha beneficiado de la tendencia del nearshoring, con la cual las empresas multinacionales buscan acercar sus operaciones a sus mercados meta, principalmente Estados Unidos. Este concepto se popularizó con la pandemia, pero se trata de un fenómeno que ya se venía presentando desde antes.

Quirós comentó que la pandemia retrasó o pausó algunas inversiones de empresas de ciencias de la vida en Costa Rica, pero este año se están retomando. Por esa razón, el especialista consideró que el interés continúa y la industria seguirá creciendo y contratando.

“Las empresas llegan al país fundamentalmente porque ya está reconocido por ser un clúster de este tipo de productos y por la mano de obra barata y muy calificada”, manifestó Quirós.

Precisamente, el director de Coyol Free Zone aseguró que ya están en marcha nuevas inversiones. Actualmente se están levantando cinco edificios que albergarán operaciones de expansión y de empresas nuevas que crearán puestos de trabajo a partir del 2022.

El país destaca en la región latinoamericana en la atracción de compañías relacionadas a la industria del conocimiento y de dispositivos médicos, según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicado a finales de mayo.

Según el BID, los principales competidores en Latinoamérica son Uruguay y Colombia para la primera categoría, y República Dominicana en la segunda.

El reporte de Newmark detalla que el mercado costarricense se ha especializado en atender a una amplia diversidad de industrias en la fabricación, esterilización, envasado y exportación de dispositivos médicos.

Entre las principales actividades manufactureras están la dental, óptica, vascular, radiología y salud de la mujer.

Los desechables son los productos que representan la mayor participación en las exportaciones costarricenses de este sector, seguido de dispositivos médico-quirúrgicos y dispositivos terapéuticos.

Concentración en el GAM

El estudio de Newmark deja ver que la Gran Área Metropolitana (GAM) sigue concentrando a esta industria, pues las empresas de ciencias de la vida se reparten en solo tres provincias del centro del país.

A pesar de los esfuerzos e incentivos de los últimos gobiernos por llevar las zonas francas e inversiones grandes fuera de la GAM, hasta el momento los frutos son escasos.

Uno de los anuncios más recientes se dio en marzo de este año. El Poder Ejecutivo dio a conocer un plan para crear 11 polos de desarrollo empresarial fuera de la GAM en los próximos 30 años, con el fin de desconcentrar la producción y generar empleos.

El objetivo es impulsar el establecimiento de empresas con un alto valor de innovación en actividades como investigación y desarrollo (I+D), tecnología, logística, manufactura o energías renovables.

Estas regiones, en conjunto, requerirán una inversión pública de $2.900 millones en infraestructura y conectividad, inclusión social, capital natural, desarrollo económico y capital humano, según explicó en ese momento la ministra de Planificación, Pilar Garrido.

Quirós achaca la falta de interés en regiones periféricas a dos factores. La GAM, a pesar de todo, sigue siendo más conveniente, principalmente porque la exportación de estos productos se realiza por vía aérea.

En segundo lugar, se trata de una industria de conglomerado. La llegada de una empresa de este tipo atrae a otras y, hasta el momento, falta ese primer paso de una compañía que produzca un efecto imán en alguna región en particular.

“Todavía hay cierto temor de parte de los desarrolladores de hacer una gran inversión fuera de la GAM”, aseguró el especialista de Newmark, quien mantiene el criterio de que “llegará el momento” en el que el sector inmobiliario fije su mirada fuera de la GAM.

Francisco Ruiz León

Francisco Ruiz León

Periodista de la sección de Economía y Política de El Financiero. Bachiller en Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo por la Universidad de Costa Rica.