Irene Rodríguez. 6 mayo
Así se ve el virus SARS-CoV-2 en un microscopio electrónico. Este virus es el causante de la enfermedad covid-19. Fotografía: NIAID
Así se ve el virus SARS-CoV-2 en un microscopio electrónico. Este virus es el causante de la enfermedad covid-19. Fotografía: NIAID

Costa Rica cumple este miércoles dos meses desde que se detectó el primer caso de covid-19. Y una de las mayores interrogantes se mantiene: “Si yo me enfermo, ¿puedo volver a infectarme? Es que vi que eso le pasó a personas en otros países”.

Pero la respuesta deberá esperar. Ese también es uno de los mayores campos de estudio de la ciencia, y la conclusión aún es la misma que se tenía en enero: “No se sabe”.

¿Por qué? La respuesta corta es que se trata de “un virus muy nuevo y es demasiado pronto para saberlo”. La respuesta completa es mucho más larga y compleja, y depende de muchos factores que aún están en estudio, estos están relacionados con el virus en sí mismo, con la forma en la que nuestro sistema inmunitario actúa y con las luchas para conseguir una vacuna.

De la mano de las investigaciones que realizan diferentes grupos de científicos, de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la doctora costarricense en virología Eugenia Corrales Aguilar, procuraremos desentrañar cómo podría comportarse este virus y su relación con nuestro sistema de defensas.

“Mucho de lo que vemos en este momento son estudios realizados en otros coronavirus y se extrapolan a este nuevo coronavirus, pero de este aún estamos comenzando a estudiar. No sabemos qué va a pasar a largo plazo, lo que sabemos es lo que está pasando hoy”, destacó Corrales Aguilar.

Cuando tenemos un virus tan nuevo, del que nos enteramos un 31 de diciembre y el mundo apenas comenzó a ver los primeros recuperados a mediados de enero, no ha habido tiempo suficiente para saber cómo se comporta un virus a un largo plazo.

¿Por qué hay quienes vuelven a presentar la enfermedad?

Esto no necesariamente es así. Se han visto en diferentes partes del mundo, personas que estuvieron enfermas, se recuperaron, luego se volvieron a sentir mal y se les hizo la prueba y volvieron a dar positivas con el virus.

Pero esto no significa que la persona haya enfermado dos veces en un período corto de tiempo. Hay casos en los que la infección nunca se había ido, aunque la persona ya se sintiera bien. Es posible que las pruebas para determinar que el paciente ya estuviera libre de la enfermedad hubiesen, por alguna razón, dado un falso negativo.

El grupo de investigación Cochrane publicó en una revisión: “Se han descrito algunos casos de pacientes que han tenido nuevamente un resultado positivo a SARS–CoV–2 (causante de la covid-19) tras ser dados de alta, pero es probable que esto se deba a errores en la toma de las muestras o, en algunos casos, a una recuperación prolongada, aunque asintomática, con positividad oscilante al virus”.

La viróloga tica complementa: “Este virus o partes del virus tienen una excreción muy prolongada y un poco errática. El virus se puede excretar muy erráticamente aunque ya no sea infeccioso. En China se dio el caso de una persona que estuvo 60 días positiva”.

“Es posible que tal vez haya recaídas en personas que quedan con un sistema respiratorio afectado; la persona no estaba al 100%, ‘se venteó’ como dirían las abuelas y recae”, añadió.

Lo que sí se sabe, de acuerdo con la especialista, es que este virus no se reactiva. Es decir, por sus características no pasa lo que sí sucede en otros virus como el herpes o el de hepatitis que ante una sistema inmune bajo se reactivan, eso no sucedería con un virus como el SARS-CoV-2.

La memoria inmunitaria

Muchas de las claves para saber si volveremos a enfermar de cualquier mal, las tenemos dentro de nuestro sistema inmunitario. Cada vez que nos enfermamos y nos exponemos a un virus, bacteria, hongo o parásito, nuestro cuerpo genera una forma de reconocerlo posteriormente. A esto se le llama memoria inmunitaria o inmunidad natural.

Así ataca nuestro sistema inmunitario

La forma en la que responden nuestras defensas y el tipo de patógeno son determinantes en saber por cuánto tiempo estaremos protegidos contra la enfermedad.

FUENTE: EUGENIA CORRALES-AGUILAR, VIRÓLOGA; ÁLVARO AVILÉS, INFECTÓLOGO, OMS, CDC.    w. s. INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

Mientras el organismo combatió la infección, generó células de defensa y sustancias llamadas anticuerpos que no mueren con la enfermedad. En algunas padecimientos (como por ejemplo, el sarampión) esta inmunidad natural se mantiene de por vida.

En otras enfermedades no es así, y los anticuerpos y células de defensa se mantienen durante cierto periodo y por eso es que sí volvemos a enfermar (o que necesitamos un refuerzo de vacunación cada cierto tiempo, como sucede con la vacuna contra el tétanos).

También hay casos, como sucede con la influenza, en que el virus muta (cambia su genética) tanto que nuestro sistema crea defensas para un tipo de influenza y al año siguiente el virus que circula es distinto y puede volverse a enfermar. Por esta razón nos vacunamos contra la influenza cada año.

Y en otros, como sucede con los rinovirus (principales causantes del catarro o resfrío común) es que hay tantos (más de 200) que es posible que, cada vez que nos resfriemos, sea por culpa de una cepa distinta.

¿Qué sucede con el virus causante de la covid-19? Que es tan reciente que no se sabe cómo funciona la inmunidad natural.

“Sabemos que sí se produce esa respuesta inmune. Eso es un hecho. Lo que no sabemos es por cuánto tiempo. No es que si la persona se expone al virus un mes después se contagie, ahí estarían los anticuerpos y defensas, pero no sabemos por cuánto”, especificó Corrales.

La OMS también se ha referido a este tema. Dado que aún no se saben los alcances, ellos desaconsejan los llamados “pasaportes de inmunidad” que algunos países instauraban para que hubiera personas que regresaran a la normalidad porque ya estaban del todo libres del virus y de poder contagiar.

“Esperamos que la mayoría de las personas infectadas con covid-19 sí desarrollen respuesta inmunitaria que brinde algún nivel de protección. Lo que aún no sabemos es cuál será ese nivel de protección ni cuánto durará, por eso no recomendamos los pasaportes de inmunidad”, aclaró la OMS en un comunicado.

Una de las ventajas que se tiene es que, por lo visto hasta el momento, se trata de un virus más estable y de menor mutación. Un estudio publicado en la revista Science en marzo pasado indicó que este virus muta cuatro veces más lento que el virus de la influenza.

Lo que sabemos por estudios en otros coronavirus
Así se ve el SARS-COV-2, causante del covid-19 en un microscopio. Fotografía: CDC
Así se ve el SARS-COV-2, causante del covid-19 en un microscopio. Fotografía: CDC

Corrales Aguilar explicó que ya se han hecho investigaciones en otros coronavirus que afectan a los seres humanos. Hay siete tipos: cuatro de ellos causan resfríos y otros dos sí crearon infecciones respiratorias más graves: el síndrome respiratorio agudo grave (SARS, por sus siglas en inglés) y el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés).

El último es el 229 E, sobre el cual, en 1990, la Universidad de Cambridge publicó un estudio relacionado con la inmunidad del coronavirus que causa resfríos.

Dicha investigación consistió en infectar a voluntarios con el virus, que estos generaran la enfermedad y así medir sus anticuerpos. Se comprobó que los generaron, pero, al año los volvieron a infectar y volvieron a enfermar. La ventaja: los síntomas fueron más leves.

“Con SARS también hubo otros estudios, no se infectó a la gente de modo experimental, pero sí se revisaron los anticuerpos de las personas que habían estado infectadas, y se vio que tres años después de la infección ya no había anticuerpos medibles”, apuntó Corrales Aguilar.

Maria Van Kerkhove, directora técnica de covid-19 de la OMS señaló que, aunque esta enfermedad es tan nueva que no podamos saber aún si podemos reinfectarnos, lo más importante que debemos hacer como población es evitar enfermarnos en un inicio.

“Preocupémonos por evitar las infecciones desde nuestro hogar. El poder que tenemos en el lavado de manos y en el distanciamiento de otras personas es muy valioso”, concluyó.