Irene Rodríguez. 7 noviembre, 2020
Las carnes rojas son el alimento que registra más consultas por intoxicación en el Centro Nacional de Control de Intoxicaciones. Fotografía: Archivo
Las carnes rojas son el alimento que registra más consultas por intoxicación en el Centro Nacional de Control de Intoxicaciones. Fotografía: Archivo

En los primeros diez meses del año, el Centro Nacional de Control de Intoxicaciones (CNCI) recibió 1.111 consultas de intoxicación por alimentos, esa cifra es un 8% más alta de la registrada en todo el 2019 (1.025).

El incremento asciende al 42% si se compara con los reportes del 2018, ya que a lo largo de ese año se contabilizaron solo 783 casos. Esa alza en las estadísticas, según los expertos, está relación con pandemia por la covid-19.

Viviana Ramos, directora del CNCI asegura que, aunque no ha revisado caso por caso, es muy común que en esta época de pandemia, donde las personas pasan más tiempo en sus casas, el alza esté relacionado con la manipulación de los alimentos que se cocinan en los hogares, o bien, de los que se piden a domicilio, especialmente si se guarda la comida de forma incorrecta.

“Por la dinámica de este año es innegable que hay algo relacionado con lo que hacemos en nuestras casas. Este año no hay reportes de comedores escolares, porque no funcionan igual, ni se ven mucho restaurantes o sodas porque estuvieron paralizados mucho tiempo", enfatizó.

“Estamos haciendo algo mal en casa. Ahora cocinamos más. Puede ser que no nos lavemos bien las manos, o que los utensilios no estén totalmente limpios, o que lo que congelamos o refrigeramos no está a la temperatura adecuada, o que no calentamos bien lo que estaba ya cocinado y pusimos en refrigeración para después”, agregó Ramos.

Los números indican que las reacciones adversas de la persona a algún alimento, como alergias e intolerancias, son de las consultas que más recibió el CNCI. Aunque predominaron las intoxicaciones cuando el alimento estaba en mal estado. En este segundo grupo hubo 696 (63%) de las 1.111 consultas presentadas este año.

“Ocurre cuando uno ingiere alimento o agua que contiene bacterias, parásitos, virus o las toxinas producidas por estos microorganismos. La mayoría de los casos de intoxicación alimentaria se dan a raíz de bacterias comúnmente conocidas como estafilococo”, ejemplifica Ramos.

Si bien las estadísticas reflejan un incremento significativo, lo cierto es que los registros muestran solo un porcentaje bajo de lo que sucede en realidad, pues muchos de los casos se logran manejar y atender en casa sin requerir llamar a este centro y otros, las personas son vistos en consultorios privados o en clínicas públicas, que aún y cuando son de la seguridad social, no transmiten el reporte al CNCI.

A lo interno del Centro Nacional de Control de Intoxicaciones, este tipo de casos solo representó el 9% de las consultas recibidas, al 30 de octubre pasado.

¿Cuáles alimentos?

De acuerdo con la directora del CNCI, las carnes rojas, por sus características —que se deben comer calientes para evitar la proliferación de bacterias—, encabezan la lista de alimentos relacionados con las intoxicaciones.

Cerca de una de cada cinco de las intoxicaciones alimentarias fueron por derivados de la res y el cerdo. Le siguen carnes blancas como el pollo, la gallina, y, en menor medida, el pavo. Posteriormente, el huevo.

“Todo lo que tenga proteína será de los escenarios favoritos de las bacterias para proliferar”, manifestó María Laura Arias, directora del Laboratorio de Microbiología de Alimentos de la Universidad de Costa Rica (UCR).

En menor medida aparece el queso, otros lácteos, las verduras crudas y pescados o mariscos crudos. También hay otros casos excepcionales de repostería y pasteles.

“Es importante no consumir carnes crudas”, enfatizó por su parte Viviana Ramos de la CNCI.

Posibles efectos
Para evitar intoxicaciones, al preparar comida deben estar limpias las manos, los alimentos, las tablas de picar y los cuchillos. Fotografía: Diana Méndez
Para evitar intoxicaciones, al preparar comida deben estar limpias las manos, los alimentos, las tablas de picar y los cuchillos. Fotografía: Diana Méndez

Ramos explicó que si consumimos algo en mal estado los síntomas por lo general comienzan de dos a seis horas después de ingerirlos.

Las consecuencias varían según la condición de la persona, el tipo de alimento, y el nivel de bacterias, de parásitos o de toxinas que este tenga.

“Lo más noble que podría pasarnos es un dolor de estómago fuerte, pero también podríamos tener cólicos, diarreas, vómitos y, en casos más serios fiebre y hospitalizaciones", explicó la nutricionista y docente en temas de manipulación de alimentos Nancy Murillo.

"Hay poblaciones más vulnerables, por ejemplo, los niños pequeños, las embarazadas o los adultos mayores. Un adolescente o adulto joven tiene un sistema que se defiende mejor de estas bacterias, pero tampoco está exento de riesgos”, añadió Murillo.

Ramos complementó: “Depende del alimento y de la persona, en su mayoría todas las consecuencias pueden tratarse desde la casa, pero hay casos en que se podría requerir de suero intravenoso que se deba dar en un centro de salud”.

Además, hay bacterias de muy difícil manejo que van a requerir tratamiento con antibiótico.

Con la Listeria monocytogenes, por ejemplo, en algunos casos, se puede desarrollar una infección de la sangre (septicemia) o una inflamación de las membranas que cubren el cerebro (meningitis).

“Cada persona responde diferente y no todos nos exponemos por igual. Por eso es que es muy común oír ‘pero todos en la familia comimos y solo uno o dos personas se enfermaron’. Esto puede darse por dos razones, por un lado porque la sustancia tóxica o toxina no está presente, por ejemplo, en todo un bloque de queso, si no que comienzan por una porción. Entonces las personas que sí comieron la parte infectada sí se enfermaron y las otras no. Nosotros no vemos a las toxinas, por eso no sabemos que ahí están”, señaló Ramos.

¿Dónde acudir?

Si usted tiene alguna pregunta o duda, el Centro Nacional de Intoxicaciones, con sede en el Hospital Nacional de Niños, atiende las 24 horas durante los 365 días.

Allí se da asesoría sobre cualquier tipo de intoxicación o reacciones alérgicas en personas de todas las edades. También se atienden consultas de animales intoxicados.

Para comunicarse con ellos puede llamar al 2223-1028 o al 800-INTOXICA (800-468-9422).

“Nosotros estamos en todo momento, en época de pandemia es mejor no acudir a un centro de salud si no es estrictamente necesario, nosotros podremos guiarlos y saber cuándo sí se trata de una emergencia o de una atención que requiera de un hospital”, señaló Ramos.

Prepare un suero casero

¿Qué hacer desde casa si usted está intoxicado?

“Muchas personas tenderán a tomarse un medicamento para cortar la diarrea o el vómito, pero si pasa esto se alivian los síntomas, pero no vamos a dejar que salga el alimento contaminado”, expuso Ramos.

Para Ramos, en estos casos donde la diarrea y el vómito son normales, es fácil que ocurra la deshidratación, por lo que se recomienda tomar sueros. Tomar simplemente agua no basta, porque no se podrían reponer los electrolitos.

En el CNCI se le enseña a las personas a realizar un suero casero. Para ello se necesita:

FUENTE: Centro Nacional de Control de Intoxicaciones.    || DISEÑO / LA NACIÓN.