Irene Rodríguez. 22 julio, 2018
Los investigadores recomiendan a las mujeres en gestación no estar cerca de personas que fuman o de ambientes donde no hay control sobre el humo del tabaco. Fotografía: Archivo
Los investigadores recomiendan a las mujeres en gestación no estar cerca de personas que fuman o de ambientes donde no hay control sobre el humo del tabaco. Fotografía: Archivo

Estar expuesta al humo del tabaco durante el embarazo aumenta el riesgo de abortos espontáneos, muerte fetal, malformaciones congénitas, bajo peso al nacer y enfermedades respiratorias.

Estas son las conclusiones de un estudio realizado por la Universidad de York, en Toronto, Canadá, y cuyos resultados fueron publicados este fin de semana en la revista BMJ Tobacco Control.

Para ello, los investigadores registraron datos en 30 países entre 2008 y 2013. No solo tomaron en cuenta las estadísticas: también se contactó a las mujeres que tuvieron alguna de estas complicaciones en el embarazo o parto y se les preguntó por su exposición al tabaco.

En cinco de estos países, el fumado pasivo era dos veces más común que el fumado activo. De acuerdo con el reporte, quienes más exponen a las embarazadas a este humo son hombres de mediana edad.

Por poner un ejemplo, en Pakistán, 1% de las muertes fetales se debe al fumado activo, pero 7% tiene como causa al fumado pasivo. Además, en Armenia, Indonesia, Jordania, Bangladés y Nepal, más del 50% de las embarazadas reportaron haber estado expuestas al humo del tabaco dentro de sus propias casas.

Los autores creen que solo en Indonesia el fumado pasivo pudo ser la causa de 10.000 muertes fetales durante el período de estudio.

“Demostramos por primera vez que el humo de segunda mano durante la gestación es mucho más común que el fumado activo, por lo que genera mayor cantidad de complicaciones”, explicó en un comunicado de prensa Kamran Siddiqi, autor principal del documento.

“Proteger a las mujeres del fumado pasivo es una medida que debemos tomar en cuenta para proteger la salud de la madre y el niño”, añadió.

La siguiente parte de esta investigación consistirá en realizar propuestas de programas para bajar el fumado pasivo dentro de los hogares. La idea es que los diferentes gobiernos los adopten como políticas de salud pública.