Salud

Suero equino: Ensayo clínico contra covid-19 ‘se saltará’ fase I y comenzará en la II, estas son las razones

Presidente ejecutivo de la CCSS indica que esa primera etapa no es necesaria dada la experiencia del Clodomiro Picado con sueros antiofídicos; otras especialistas hacen sus consideraciones

El Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica (ICP-UCR) ya envasó con éxito los dos primeros lotes de inmunoglobulinas de caballo con los cuales se pretende tratar a pacientes graves con COVID-19

En dos semanas se iniciarían los ensayos clínicos del suero contra la covid-19 producido por el Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica (ICP-UCR) a partir de plasma de caballos.

Por lo menos, esas son las previsiones de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), que comenzará el proceso en la fase II, es decir, se saltará la fase I.

¿Qué significa esto?

Una vez que un posible tratamiento médico demuestra eficacia en un laboratorio, se realizan tres fases de ensayo clínico con seres humanos para aprobar su uso.

Luego de aprobado el producto, se lleva a cabo una cuarta fase para ver cómo se comporta su eficacia a largo plazo o si se aparecen posibles efectos adversos raros.

La fase I busca demostrar que el producto es seguro, es decir que sus efectos adversos son menores a los beneficios potenciales.

Usualmente, se realizan con un grupo pequeño de personas, por lo general, jóvenes sin factores de riesgo.

De acuerdo con Román Macaya, presidente ejecutivo de la Caja, en este caso no se consideró necesario probar la seguridad del plasma equino dada la larga experiencia del Clodomiro Picado con sueros antiofídicos y la gran cantidad de personas que los han utilizado durante décadas.

“El estudio fase I no se realiza porque estos se hacen con voluntarios sanos. Y, en voluntarios sanos, ya sabemos cuáles son las consecuencias de administrar anticuerpos en un cuerpo humano; se hace todos los días con los sueros antiofídicos.

“Son productos (el plasma equino) elaborados con el mismo protocolo, pero dirigidos a un objetivo distinto que es el virus (que produce la covid-19)”, explicó este martes el jerarca.

FUENTE: clinicaltrials.gov, OMS, OPS, MedlinePlus    || DISEÑO / LA NACIÓN.

Sin embargo, las sustancias utilizadas en los sueros antiofídicos son diferentes a las proteínas contra el virus que están en este nuevo suero contra la covid-19.

Esas son porciones de proteínas inactivadas obtenidas del mismo virus y capaces de generar anticuerpos.

A los caballos les inoculaban la proteína para que generaran esos anticuerpos, luego se les extraía el plasma que ahora es la base del suero que se le va a poner a los enfermos hospitalizados, no críticos.

Ante la decisión de saltarse esa fase I hay diferentes opiniones.

María Luisa Ávila, pediatra infectóloga, exministra de salud y quien también ha participado en la elaboración de ensayos clínicos, difiere de Macaya al considerar que esa experiencia del Clodomiro no es equiparable a una fase I.

No obstante, aclara que sin conocer el protocolo que está en valoración por el Comité Ético-Científico de la CCSS no pueden saberse los criterios bajo los cuales se utilizará.

Además, sostiene, dado que no hay tratamiento se pueden utilizar protocolos compasionales. “Pero hay que ver el protocolo y cómo quedó”, destaca.

Los protocolos compasionales se usan cuando aparecen opciones contra enfermedades para las cuales no hay todavía tratamiento o cura, como el caso de la covid-19.

La infectóloga costarricense Gisela Herrera, quien durante años ha trabajado en procesos de investigación biomédica, sí coincide en que la fase I no es necesaria

“Estas proteínas (del virus) ya son administradas cuando se les pone (a los enfermos) el plasma convaleciente de personas recuperadas.

“Costa Rica aplica anticuerpos provenientes de estas proteínas virales cuando se le da el plasma convaleciente a un enfermo con covid-19″, expresó.

Según Herrera, al aplicar el tratamiento a base de plasma equino, más bien se está dando un producto ya purificado, sin otros factores que se encuentran en el plasma.

“Los posibles efectos secundarios que se han visto, como alergias, son de fácil manejo hospitalario”, declaró la especialista.

Costa Rica, además, no será el único en saltarse la fase I en una investigación de este tipo, pues lo mismo ocurrió en Argentina, país que ya prueba un suero equino en seres humanos producido por la compañía biotecnológica Inmunova. Ellos comenzaron en una fase II/III con 242 voluntarios.

“Hay varias razones para irse de una vez a fase II/III sin pasar por la I. Por un lado, Inmunova ya tiene experiencia en el desarrollo de sueros equinos hiperinmunes. Ya se han venido desarrollando para otras enfermedades. La tecnología es la misma, ya se ha demostrado seguridad para los pacientes”, dijo a La Nación Silvina Berta, vocera de la compañía argentina Inmunova, que desarrolló el suero equino que se aplica en el país suramericano.

“Además, las pruebas in vitro en laboratorio dieron muy buenos resultados en cuanto a capacidad neutralizante al SARS-CoV-2, incluso mostró una capacidad mucho más potente que el plasma convaleciente”, agregó.

Herrera y Berta explican cómo se desarrolla este proceso de sueros equinos donde no hay fase I.

¿Cómo será el ensayo?

Este no sería un tratamiento para todas las personas. Si el ensayo clínico prueba que es seguro y eficaz, el suero se le administraría a los pacientes hospitalizados y con síntomas graves.

Macaya indicó que se haría con pacientes con poco tiempo de hospitalizados, pues ya quienes están muy graves no podrían aprovechar tanto las ventajas del suero.

“La idea es que ‘frene en seco’ el virus antes de que cause consecuencias”, manifestó el funcionario.

En Argentina el ensayo se realiza desde el 3 de agosto con el mismo tipo de pacientes.

“Deben estar hospitalizados, pero no en UCI (Unidad de Cuidado Intensivo) ni con respiración asistida, si no con síntomas más moderados. Necesitamos también que sea en los primeros 10 días después del primer síntoma, porque después de eso el organismo ya genera anticuerpos”, señaló.

En Costa Rica, se comenzaría con grupos de 26 pacientes de cuatro centros de salud. Si diera buenos resultados, se extendería a más personas.

Los participantes serán seleccionados voluntariamente entre personas internadas en el Centro Especializado en Atención de Pacientes con Covid-19 (Ceaco), así como en los hospitales México, San Juan de Dios y Calderón Guardia. La CCSS también trabaja en protocolos de atención a estas personas en cada uno de los hospitales.

El ICP-UCR trabajó dos tipos de formulaciones de suero: una trabaja con una proteína del virus y otra con otras tres. Se entregaron 40 unidades de cada una a la CCSS para los primeros estudios.

Una de las opciones trabaja con una proteína que se llamada S1 o spike protein, que está ubicada en la corona del virus. Se une al receptor celular y permite el ingreso del virus a la célula humana.

Sin embargo, este suero comprobó en laboratorio que neutralizaba la proteína, con lo cual no podría ingresar a nuevas células.

Los otros cuarenta viales tienen como protagonistas porciones de las proteínas llamadas E (envoltorio) y M (membrana), como un complemento de acción.

La otra otra proteína clave se denomina nucleocápside N. Es un antígeno interno del virus. Los antígenos son sustancias con el poder de generar anticuerpos.

La nucleocápside N está asociada al material genético del SARS-CoV-2, y ha demostrado generar la mayor cantidad de anticuerpos.

Las dos formulaciones diseñadas por el Instituto se probarían en los pacientes ticos. Los 26 participantes se dividirán en dos grupos de 13, cada uno recibirá una formulación.

El Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud (Inciensa) entraría a la investigación posteriormente, con el fin de analizar la capacidad del tratamiento para ayudar a los pacientes a eliminar el virus de los tejidos, mediante una prueba cuantitativa.

Además, la Facultad de Microbiología de la UCR analizará la respuesta de unas sustancias liberadas por el sistema inmunitario llamadas citoquinas.

Sin embargo, para comenzar el proceso, se requiere la aprobación del Comité Ético-Científico central de la CCSS y el de la UCR. Los protocolos se encuentran bajo análisis en ambos comités.

¿Qué sigue?

De acuerdo con Herrera, en la fase II se pretende probar las dosis del suero que serían eficaces y ver cuál de los dos tiene resultados más beneficiosos.

Posteriormente, se debe reclutar a un número aún más grande de personas para una fase III, en donde se verá la eficacia y posibles efectos adversos raros que no se vieron anteriormente.

“Lo ideal sería en ese momento comparar contra placebo (un suero que no tenga acción contra el virus, que se usa como control), para demostrar la eficacia absoluta se debe hacer contra placebo”, destacó la infectóloga.

Ni el ICP-UCR ni la CCSS han dado detalles de cuándo podría darse una fase III ni de cuántos participantes se reclutarían.

Paso a paso

El ICP-UCR comenzó a trabajar en este suero en marzo pasado, con los primeros casos de la enfermedad en Costa Rica.

En mayo pasado, una vez que se obtuvieron las proteínas del virus, se inmunizaron los primeros seis caballos.

El ICP-UCR importó las proteínas que pusieron a los caballos. Para inmunizarlos se utilizaron proteínas no infecciosas del virus SARS-COV-2 (causante de la covid-19), al no ser infecciosas no afectaron negativamente la salud de los equinos.

Los caballos generaron anticuerpos y su plasma fue extraído en julio pasado. Posteriormente, los anticuerpos se purificaron en la planta farmacéutica del ICP-UCR.

Este fue un trabajo de cuatro meses.

Sin embargo, el control de calidad requería de un laboratorio con características muy específicas que la UCR no tenía en sus instalaciones y se recurrió a la Universidad George Mason de Estados Unidos.

El pasado 28 de julio se anunció que estas pruebas fueron exitosas: en condiciones de laboratorio, ambos sueros sí inhiben la acción del virus.

Alberto Alape, investigador del ICP-UCR señaló que los exámenes indicaron que este suero tiene una eficacia al menos 100 veces más potente que el plasma convaleciente (a partir de plasma de personas recuperadas).

Mientras la universidad estadounidense realizaba estos análisis, el Laboratorio de Análisis y Asesoría Farmacéutica de la UCR (Layafa-UCR) realizó las pruebas de esterilidad y confirmó que todo estaba en orden.

En este momento, solo se está a la espera del aval de los comités de ética para comenzar la verdadera prueba: el ensayo clínico en seres humanos.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.