Salud

El covid-19 ya es pandemia ¿y ahora qué?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró, la mañana de este miércoles, pandemia para la enfermedad causada por el nuevo coronavirus ¿qué quiere decir esto? ¿qué medidas deben tomarse a partir de hoy?

Covid-19, la enfermedad causada por el nuevo coronarvirus ya es una pandemia. La Organización Mundial de la Salud (OMS) determinó la mañana de este miércoles que ya se cumplieron todas las características de una epidemia global.

La enfermedad covid-19 “puede ser caracterizada como pandemia" indicó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, quien denunció los “niveles alarmantes de propagación e inacción” en todo el mundo.

"Nunca habíamos visto una pandemia provocada por un coronavirus. Para los próximos días y semanas esperamos un aumento de casos, de muertes y de países afectados”, vaticinó el responsable de la Organización.

Adhanom Ghebreyesus destacó que en las últimas dos semanas, los casos de covid-19 han aumentado 13 veces y el número de países afectados se ha triplicado. Ahora hay más de 118.000 casos en 114 países y 4.291 han perdido sus vidas.

“Miles de personas más están peleando por sus vidas en hospitales, en los días que siguen, esperamos ver más casos, y más países con la enfermedad", añadió.

En detalle

¿Qué quiere decir esta declaratoria? ¿Qué implica que ahora estemos bajo esta nueva denominación? La palabra pandemia puede resultar intimidante, pero su definición no tiene que ver ni con la agresividad de la enfermedad ni con la mortalidad que esta es capaz de provocar, si no con su capacidad de contagio y con el hecho de que ahora se encuentra presente en todos los lugares del mundo.

De acuerdo con la OMS, una enfermedad debe cumplir tres características para ser considerada una pandemia.

1- La capacidad de contagio hizo que el virus llegara a todo el mundo. En otras palabras, lo que comenzó como una epidemia que estaba en un lugar del mundo o puntos muy específicos se vuelve global. Este es el requisito más determinante.

En el caso del covid-19, las últimas investigaciones indican que cada persona que porta el virus tiene la capacidad de infectar a entre 2,5 y 3,6 personas, lo que la hace una enfermedad muy infecciosa. Según especialistas en epidemiología, para que la transmisión de un padecimiento sea sostenido, se requiere que cada persona sea capaz de infectar a al menos una persona más, en este caso, sería más del doble o incluso triple.

2- Los casos aumentan a una medida más rápida a la esperada. Este segundo punto es resultado del primero. A esto se le une el factor de que es posible que personas porten el virus y no registren síntomas pues su período de incubación dura de uno a 14 días, pero durante este tiempo sí podrían infectar.

3- Los nuevos contagios son autóctonos. Es decir, no se producen por personas que viajaron a un lugar donde el virus estaba presente (casos importados) sino que se dan dentro de la ciudad (transmisión dentro de la comunidad). Este tercer punto también es resultado de los otros dos anteriores.

Al inicio de la expansión del covid-19, el grueso de los pacientes eran personas que habían viajado a China, y después a uno de los otros países que registraba la enfermedad. Pero, poco a poco, lo infeccioso de este mal llevó a que la transmisión se diera con personas de la misma comunidad. A esto se le conoce como transmisión comunitaria sostenida.

La última pandemia declarada por la OMS fue la de influenza AH1N1, la cual cumplió estas tres características en poco tiempo. Los primeros casos se dieron a mediados de marzo del 2009 en México, salió de este país antes de comenzar abril, y el 11 de junio ya era pandemia, pues estaba presente en todas las áreas del planeta.

La enfermedad alcanzó 119 naciones y se estima que una de cada cinco personas en el mundo fue afectada. Su mortalidad no fue tan grave como la esperada en un inicio, solo alcanzó el 0,02% de los enfermos.

Pero en el caso de covid-19 esto tomó más tiempo. Dos meses después de los primeros reportes de casos, el 90% de los pacientes seguía en China, y 190 países no habían detectado un solo caso. Por ello mismo este paso tomó más tiempo.

La capacidad de infección, aunque muy alta, no se vio tan alta en un inicio como lo fue AH1N1 en 2009.

No es grave

El cambio en estatus no implica cambio en la agresividad de la enfermedad, en la gravedad de sus síntomas o en la letalidad que cause.

Este nuevo coronavirus se mantiene como un virus en el que el 83% de las infecciones son leves, y en el que solo 3% de los casos son críticos y la mortalidad siguen rondando el 2%.

En la gran mayoría de los casos, la enfermedad tiene los mismos síntomas de una gripe o de una infección respiratoria.

Las personas que están en mayor riesgo de complicación y de muerte son los mayores de 60 años y quienes tienen enfermedades crónicas respiratorias. Otros males crónicos, como hipertensión o diabetes, tienen un nivel de riesgo mayor al de la población general, pero no es tan determinante como la edad o los males respiratorios.

¿Esto cambia las medidas en Costa Rica?

No, pero sí se irán haciendo adaptaciones conforme sea necesario. De acuerdo con los lineamientos del Ministerio de Salud en Costa Rica ya se trabajaba como si se estuviera ante una pandemia desde que la transmisión sostenida comenzó a salir de China.

Como la enfermedad ya está en el país, los protocolos de contención para los casos confirmados, sospechosos y sus contactos, y las estrategias de mitigación como cancelar eventos masivos se mantienen y están en constante revisión para adaptarse de ser necesario.

¿Qué podemos hacer nosotros?

El pasado 28 de febrero, la OMS sacó la lista de los 10 mandamientos que debemos seguir para prevenir lo posible la expansión del covid-19.

El primero (y más importante, según la autoridad mundial en salud) es el lavado de manos con agua y jabón, profundo y a conciencia. El gel antibacterial es complemento para cuando no se tiene la posibilidad de lavar.

A la lista se le une mantenerse informado a través de canales confiables, y conocer si usted es parte de la población de más riesgo como enfermos crónicos respiratorios o mayores de 60 años.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.