Irene Rodríguez. 24 febrero
Foto: Agencia Costarricense de Investigaciones Biomédicas (ACIB)
Foto: Agencia Costarricense de Investigaciones Biomédicas (ACIB)

A partir de este año, la niñas de 10 años recibirán, como parte del esquema básico de vacunación, la inoculación contra el virus del papiloma humano (VPH, causante del cáncer de cérvix o cuello de útero).

¿Cómo es esta vacuna? ¿Por qué se está aplicando? La Nación estudió investigaciones realizadas con este virus, con la vacuna, los prospectos, y las medidas tomadas en otros países, con el fin de aclarar dudas que puedan surgir.

El virus enemigo
El cáncer de cérvix es causado por el virus del papiloma humano (VPH). Imagen: wikimediacommons
El cáncer de cérvix es causado por el virus del papiloma humano (VPH). Imagen: wikimediacommons

Para entender cómo funciona la vacuna y el por qué de su uso, debemos entender el virus que busca atacar.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el virus del papiloma humano es un microorganismo de transmisión sexual. Trece de sus 150 cepas pueden infectar células del cérvix.

Una persona podría portar el VPH y, a través de diferentes prácticas sexuales, contagiar a sus compañeros. Por ello, se darían tumores en el cuello de útero, ano, pene, vulva, garganta y boca.

Hay tipos del virus que son más agresivos y cancerígenos que otros. Por ejemplo, los tipos 16 y 18 del VPH son responsables de aproximadamente el 70% de los casos de cáncer de cuello de útero, del 75% al 80% de los tumores anales, del 70% de las lesiones precancerosas de vulva y vagina relacionadas y del 75% de las lesiones precancerosas del ano.

Por su parte, tipos 6 y 11 del VPH son responsables de aproximadamente el 90% de los casos de verrugas genitales.

Cerca del 80% de las personas han tenido una infección por VPH. Casi siempre, el cuerpo combate la infección y la elimina por sí mismo, el individuo ni se percata de que tuvo una infección, pero a veces se forman lesiones que, con los años y si no se tratan, derivan en cáncer.

Por incidencia y mortalidad, el cáncer de cuello uterino es el que más preocupa a las autoridades de salud pública a nivel mundial. Datos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) indican que durante el 2015 (año más reciente para el que hay datos disponibles), se registraron 372 cánceres in situ (estadío temprano, sin metástasis a otros órganos), hubo 321 diagnósticos en estado invasor a otros órganos. Además, se contabilizaron 143 muertes en el 2017 (último año para el cual hay datos de mortalidad).

¿Cómo infecta el VPH al cérvix? Si una mujer tiene relaciones sexuales con un hombre portador del virus, este lo deja en la vagina. El virus llega al cuello del útero y entra en contacto con las células (usualmente las de la pared). La agresividad del virus, el sistema inmunitario de la mujer y el tipo de actividad sexual podrían determinar si se genera o no una lesión precancerosa que luego pueda desembocar en cáncer.

Protección cuádruple

Costa Rica utilizará la vacuna Gardasil 4, de la casa farmacéutica Merck, como parte de su esquema de vacunación. Esta vacuna protege contra los tipos 6, 11, 16 y 18 del VPH.

Esta vacuna funciona con proteínas no infecciosas altamente purificadas una para cada uno de los cuatro tipos de virus. Esto quiere decir que, en lugar de virus inactivados o “dormidos”, utiliza proteínas generadas por este. Cada uno de los tipos de VPH contiene en su superficie proteínas, entonces los científicos aíslan las de su interés, las purifican en laboratorio y con esto se obtiene la vacuna.

Estas partículas no son infecciosas porque no tienen el ADN del virus.

¿Cómo funcionan? Las proteínas engañan al sistema inmunológico y le hacen creer que son el virus. Entonces, estimulan una gran producción de anticuerpos. Así, si el organismo tiene futuros encuentros con el VPH los anticuerpos van a “reconocerlo” y le impedirán infectar a las células.

Este producto se inyecta de forma intramuscular (a través de la piel en el músculo de la parte superior del brazo).

Se pondrán dos dosis, con seis meses de diferencia entre una y otra. El público meta son las niñas de 10 años. Este primer año se inocularían unas 37.000 menores.

¿Por qué se colocan a esta edad? Las autoridades de salud buscan que esta vacuna genere protección desde niñas para que ya cuenten con inmunización para el momento en el que comiencen a tener contactos sexuales. La recomendación de la OMS es que se realice entre los 9 y los 10 años.

Aunque la CCSS la aplicará únicamente en niñas (dado que son el público que más beneficiado se vería), organismos internacionales indican que sí puede usarse en varones, pues los previene de contagiar a posibles parejas y les evita verrugas genitales y la posibilidad de cáncer oral o de ano.

Además, los estudios también demuestran protección contra el VPH en mujeres hasta los 45 años.

Si una mujer de otra edad o niño quisiera la vacuna, puede aplicársela en un consultorio privado.

Pese a la importancia de la vacuna, Alejandro Calderón, médico del Proyecto de fortalecimiento de la atención del cáncer de la CCSS enfatizó: “es importante aclarar que la vacuna no protege contra otras infecciones de transmisión sexual ni tampoco es tratamiento para infecciones ya existentes de VPH o para lesiones producidas por este virus”.

¿Es segura la vacuna?

Esta es de las preguntas o dudas más comunes, dado que en Internet circulan informaciones que sugieren que se trata de un producto riesgoso. No obstante, la evidencia científica indica que sí se trata de una vacuna eficaz y segura.

En Colombia, un grupo de niñas aseguró que esa vacuna, pero de otra casa farmacéutica, les generó lesiones que van desde dificultad para caminar hasta parálisis total.

En abril del año pasado, una costarricense también denunció que la misma vacuna que provocó controversia en Colombia la tiene con parálisis desde hace un año. La investigación de especialistas y de las autoridades nacionales de salud determinó que no había relación entre la vacuna y el estado de la mujer.

Pero la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) señaló, el 4 de febrero pasado, que vacunarse contra el VPH es seguro, eficaz y una medida contundente y necesaria en la lucha contra el cáncer de cérvix.

De acuerdo con el ente internacional, adscrito a la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se diagnostican unos 570.000 tumores de este tipo en el mundo y ocurren 310.000 muertes, la mayoría en países en desarrollo. Si esto no se controla, para el 2040 los fallecimientos anuales ascenderán a 460.000.

"El Comité Asesor Global de Seguridad de las Vacunas (SAGE, por sus siglas en inglés) sigue recomendando su uso. En muchos casos son problemas de salud que coinciden con el tiempo en el que se hizo la vacunación, pero no quiere decir que sea la vacuna la que haya causado esos males”, destacó en una entrevista anterior el médico costarricense Rolando Herrero, coordinador de la Sección de Detección Temprana y Prevención del IARC y jefe del Grupo de Investigación de Trabajo en la Iniciativa de Eliminación del Cáncer de Cérvix de la OMS.

Infografía LN
Infografía LN

Como todo medicamento, Gardasil 4 sí puede generar efectos secundarios. Para minimizarlos al máximo, la misma casa farmacéutica advierte que hay personas que no pueden usar este producto.

El prospecto de esta inyección señala que no puede usarse en personas que sean sensibles o alérgicas a sus componentes, si el paciente presenta fiebre alta, un trastorno en la coagulación, o tiene el sistema inmunitario debilitado y sus defensas no reaccionan con normalidad (como el de personas con VIH, otras enfermedades que afectan las defensas o quienes toman medicamentos para evitar el rechazo de un órgano donado).

También se pide informar al médico si se está embarazada o tiene sospechas de estarlo o si ha tenido desmayos después de ponerse otras inyecciones.

Dentro de los efectos más comunes están enrojecimiento, dolor y comezón en el sitio de la inyección, dolores de cabeza, mareos, náuseas y una fiebre leve.

“La gente puede tener la seguridad de que vamos a utilizar un producto seguro y eficaz”, concluyó Herrero.