Irene Rodríguez. 12 febrero
La forma tradicional de detectar lesiones en el cuello de útero es la citología vaginal o papanicolau. Esta nueva tecnología dará resultados más certeros en menor cantidad de tiempo. Fotografía: Shutterstock
La forma tradicional de detectar lesiones en el cuello de útero es la citología vaginal o papanicolau. Esta nueva tecnología dará resultados más certeros en menor cantidad de tiempo. Fotografía: Shutterstock

Un análisis de fotografías podría detectar, casi de inmediato, si una mujer tiene un tumor o una lesión precancerosa en el cuello uterino o cérvix, y de esta forma brindarle el tratamiento necesario para evitar complicaciones o la muerte.

Con esta aplicación de inteligencia artificial (IA), llamada evaluación visual automatizada, ya no serían necesarios exámenes de laboratorio. Gracias a un algoritmo, la tecnología analiza las fotografías digitales y detecta si existe alguna lesión que requiera atención médica.

La tecnología permite clasificar cada lesión de acuerdo con su gravedad o su riesgo y así el médico sabrá cómo atenderla.

Esto representa un paso adelante en el diagnóstico. ¿Por qué? Usualmente, las lesiones de este tipo se registran a través de una citología vaginal o papanicolau, sin embargo, el problema es que dicha técnica no logra captar todas las posibles lesiones. También hay pruebas para detectar el virus del papiloma humano (VPH, causante de este cáncer), pero requieren más tiempo de análisis.

En cambio, este nuevo procedimiento promete dar resultados de forma inmediata. Además, no se requieren equipos sofisticados para desarrollar el examen diagnóstico. El especialista puede hacer uso de la cámara de su teléfono celular y cargar las imágenes en el programa.

“Siempre se necesita el espéculo para poder ver bien el cérvix y hacer la fotografía, pero ya no es necesario tomar un pedazo de tejido, llevarlo a un laboratorio, que un patólogo lo analice y que días después brinde el resultado. Además, si hay una lesión o cáncer, la paciente no tendrá que esperar a la cita con el especialista y luego empezar tratamiento. Esto permitiría de una vez dar diagnóstico y comenzar a tratar el problema”, destacó el médico costarricense Rolando Herrero, quien figura como coautor del reporte.

Y añadió: “ahora hay procedimientos que permiten tratar algunas lesiones en ese mismo momento, lo que le ahorraría muchísimo tiempo a la paciente y tendría una atención mejor”.

Sello tico vital en el desarrollo

El aporte costarricense fue vital para el desarrollo de esta nueva tecnología. Los desarrolladores tomaron como base un registro de un estudio realizado por el Proyecto Epidemiológico Guanacaste (hoy Agencia de Investigación Biomédica), iniciativa que busca estudiar las causas y características del virus del papiloma humano (VPH) y su relación con el cáncer de cuello de útero.

Las cerca de 30.000 imágenes tomadas del cuello del útero de estas participantes costarricenses, se utilizaron en el nuevo programa de inteligencia artificial para que evaluara las fotografías y las posibles lesiones.

¿Cómo se hizo? Al sistema de computación se le fueron ingresando imágenes de cuellos de útero sanos y se registraban como saludables. Luego se ingresaban al sistema las que tenían determinado tipo de lesión y se describían según su gravedad y evolución.

De acuerdo con los resultados, el análisis visual de las imágenes fue estadísticamente superior a la valoración realizada por un especialista para predecir cuáles mujeres tenían más riesgo de presentar lesiones precancerosas. De igual manera, fue superior a lo arrojado por la citología vaginal o papanicolau.

“Es más preciso que una persona (en cuanto a calidad de resultados). Y más amplio porque ve todos los detalles, los contornos, las sombras, todo esto a profundidad, mejor que el ojo humano. Son datos fuertes”, indicó Herrero, quien es miembro de la Instituto de Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El especialista indicó que se esperaban resultados buenos, pero no tan fieles como los registrados.

“Incluso se repitió la prueba con otras muestras para ver si la exactitud era la misma y se comprobó su funcionamiento”, destacó Herrero.

Esta técnica fue desarrollada por el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos (NCI, por su siglas en inglés) y por la empresa de tecnología Global Good. Los resultados de esta aplicación de la IA fueron publicados en la revista Journal of the National Cancer Institute.

¿Cuándo podrá comenzarse a implementar en los consultorios médicos? De acuerdo con Herrero, aún faltan estudios confirmatorios para determinar el alcance de esta tecnología y no hay una fecha definida, pero ya el mayor avance está hecho.

Panorama en Costa Rica

Datos de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) indican que durante el 2015 (año más reciente para el que hay datos disponibles), se registraron 372 cánceres in situ (estadío temprano, sin metástasis a otros órganos), hubo 321 diagnósticos en estado invasor a otros órganos. Puede decirse que cada 12 horas se registra un caso nuevo de cáncer de cérvix en el país. Es una incidencia de 13,5 casos por cada 100.000 mujeres.

Además, se contabilizaron 143 muertes en el 2017 (último año para el cual hay datos de mortalidad). Esto representa una tasa de 5,9 por cada 10.000 habitantes.

También hay buenas noticias: en las últimas tres décadas la enfermedad ha decrecido en un 54% y la mortalidad en un 48%.

Costa Rica el segundo país latinoamericano con el índice más bajo por mortalidad de este tipo de cáncer, después de Chile.