Lucía Astorga. 8 enero
Uno de los atractivos turísticos de la zona sur del país, es el avistamiento de delfines, algunos residentes y otros migratorios. El golfo Dulce es una de las zonas populares para observar a estas acrobáticas especies. Foto: Mario Rojas
Uno de los atractivos turísticos de la zona sur del país, es el avistamiento de delfines, algunos residentes y otros migratorios. El golfo Dulce es una de las zonas populares para observar a estas acrobáticas especies. Foto: Mario Rojas

Costa Rica es un país privilegiado para el avistamiento de ballenas y delfines, ya que se pueden observar prácticamente por toda la costa pacífica del país.

Las especies más populares para esta actividad turística, en las aguas ticas, son: los delfines nariz de botella (Tursiops truncatus) y manchado (Stenella attenuata), así como la ballena jorobada (Megaptera novaeangliae).

‘Show’ acrobático
Costa Rica cuenta con poblaciones residentes de delfines nariz de botella y también manchados, los cuales ofrecen al turista un espectáculo excepcional. Foto: Mario Rojas
Costa Rica cuenta con poblaciones residentes de delfines nariz de botella y también manchados, los cuales ofrecen al turista un espectáculo excepcional. Foto: Mario Rojas

En el caso de los delfines, el país cuenta con poblaciones residentes, mientras que las ballenas jorobadas tienen una presencia temporal, ya que son dos poblaciones que arriban al país en épocas diferentes.

Una de las zonas más populares para el avistamiento de cetáceos, es el golfo Dulce, al sur del país, donde este domingo 6 de enero una cámara fotográfica de La Nación captó un espectáculo excepcional ofrecido por un grupo de delfines.

Sin dejarse preocupar por la presencia de los seres humanos, los delfines saltaron por encima de la superficie marina y jugaron, para la alegría de quienes pudieron presenciar a estas especies en su hábitat natural.

Es importante que los botes mantengan las distancias exigidas de los cetáceos, para no afectar su actividad natural, de forma que pueda arriesgar la integridad de las personas, ni de los delfines o ballenas. Foto: Mario Rojas
Es importante que los botes mantengan las distancias exigidas de los cetáceos, para no afectar su actividad natural, de forma que pueda arriesgar la integridad de las personas, ni de los delfines o ballenas. Foto: Mario Rojas

Este tipo de comportamiento mostrado por los delfines durante el recorrido, hecho entre puerto Jiménez y playa San Josecito, se daría por dos razones: socialización y desplazamiento.

En el primer caso, sería un tipo de comunicación, sin vocalización, donde llaman la atención de los demás individuos para que se acerquen porque algo importante está pasando o porque encontraron un punto de comida, además puede ser como parte de un juego para estrechar lazos, según la bióloga marina Andrea Montero, de la Fundación Amigos de la Isla del Coco (Faico).

La costa pacífica del país es privilegiada para la actividad de avistamiento de cetáceos. Foto: Mario Rojas
La costa pacífica del país es privilegiada para la actividad de avistamiento de cetáceos. Foto: Mario Rojas

Los saltos también son parte de la forma en que los delfines se desplazan a altas velocidades, por lo que la experta recalcó en la importancia de cumplir con las disposiciones del Reglamento para la Operación de Actividades Relacionadas con Cetáceos en Costa Rica. Esto con el fin de evitar cualquier tipo de accidentes entre humanos y cetáceos.

“Al ser el golfo Dulce una bahía, las lanchas tienen que seguir normas para llegar a los puertos de embarque o las marinas existentes, entonces automáticamente bajan la velocidad, y que existan muchos barcos o pocos barcos, pero regulados, eso significa que hay un ambiente más favorables, porque no están influyendo las altas velocidades de los navíos para colisionar con ellos, ni el sonido de motores afecta las vocalizaciones (acústicas) que ellos tienen”, dijo Montero.

De acuerdo con la Cámara de Turismo del golfo Dulce (Catugolfo), los precios para los tours de avistamiento de una hora, pueden oscilar entre los ¢30 mil y ¢40 mil.

¿Ballenas ticas?

Costa Rica sobresale por recibir dos poblaciones de ballenas jorobadas en dos momentos diferentes del año. Ellas llegan hasta acá con el fin de realizar sus ciclos biológicos, como la reproducción.

Existen las provenientes del hemisferio norte, que arriban al Pacífico tico entre los meses de diciembre y abril, y las del hemisferio sur, que hacen los suyo entre entre julio y noviembre.

Si bien la mayoría de la literatura señala que estos cetáceos provienen del norte o del sur, para el biólogo marino Damián Martínez, sería importante cambiar esta percepción y “decir que las ballenas son ticas porque nacen aquí, o en la región centroamericana". De esta forma se dejaría de considerar a las ballenas como visitantes cuando llegan a nuestro país.

"Para que las comunidades costeras y las personas se apropien más del recurso”, justificó el asesor técnico del despacho del viceministerio de Recursos Naturales del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae).

Visto de esta forma, las ballenas se desplazarían al norte o al sur para alimentarse, pero en realidad estarían volviendo a casa durante las temporadas.

El experto también aclaró que si bien hay varias más populares que otras para la observación de cetáceos, esto se debería a que en esos lugares existe más presencia de botes, pero que en realidad “toda la costa del Pacífico tiene potencial para hacer zonas de avistamiento de ballenas”.