Fabrice Le Lous. 31 enero

La afición ciega, la ausencia de controles, el amor al dinero en efectivo y la perversidad de algunas personas han hecho del fútbol un paraíso para el ‘lavado’ de dinero. Explicamos cómo funciona.

¿Qué es el ‘lavado’ de dinero?

Lo primero es definir qué es ‘lavado’ de dinero. Naciones Unidas lo detalla así:

El Lavado de Activos (dinero) es un delito que consiste en dar una apariencia de origen legítimo o lícito a bienes --dinerarios o no--, que en realidad son productos o “ganancias” de delitos graves como tráfico ilícito de drogas, trata de personas, corrupción, secuestros, entre otros.

Es todo muy sencillo. Funciona como en este ejemplo:

--Juan es un narcotraficante.

--Gana montañas de dinero cultivando droga en la selva y logra moverla entre países hasta hacerla llegar a Estados Unidos y Europa, su mayor mercado.

--Para que no le pregunten por todo el dinero que amasa, o para que no lo descubran (porque casi todo está en efectivo y/o en sociedades anónimas), Juan invierte gran parte del dinero en mega negocios para dar la apariencia de que es empresario y no narco. Al hacer esto, Juan está ‘lavando’ su dinero sucio.

--En la vida real, Juan no es una sola persona sino muchas. Esquemas de corrupción compuestos generalmente por fabricantes de droga, empresarios, políticos, jueces, fiscales y otros. Un puñado de Juanes están a la cabeza del ‘negocio’. Son gángsteres modernos que saben bien con quién aliarse y cómo operar su máquina de generar dinero de forma criminal. Y ‘lavarlo’.

¿Cómo se ‘lava’ el dinero?

Juan o el equipo criminal puede lavar el dinero mal habido de diferentes formas. Estas son las principales, según este artículo del periódico financiero Bloomberg:

--Creando empresas fantasma. Compañías o sociedades que solo existen en el papel y suelen existir en paraísos fiscales como Islas Caimán, Panamá, las Bahamas o los estados norteamericanos de Nevada y Delaware. Todos estos lugares permiten la creación de corporaciones de forma anónima. Ejemplos de este modelos fueron descubiertos con los Panamá Papers y el Troika Laundromat.

--Abriendo cuentas bancarias en países con sistemas de seguridad financiera débil, como Chipre, Malta, Estonia o Letonia. Aquí se puede aprovechar de sistemas defectuosos o bien se puede recurrir a bancos y hasta autoridades que están dispuestas a formar parte de la protección del dinero ‘sucio’ a cambio de comisiones.

--Simulando intercambios internacionales de productos que no existen con facturación falsa. La fabricación de papeleo de compra y venta para “partes de automóviles”, “frutas tropicales” o “componentes de metal” son comunes en este mundo delictivo. Bloomberg apunta en este artículo que 18% del comercio entre países en vías de desarrollo y países desarrollados, proviene de la facturación falsa. Envíos de dinero camuflados como compras que son falsas. Se inventan el producto, el volumen, la forma en que viaja, etc.

--Mezclando dinero sucio con dinero limpio. No es fácil identificar si hay dinero proveniente de actividades ilícitas cuando se mezcla con capitales de negocios que generan mucho dinero de forma legal. “Los ‘lavadores’ trabajan a veces con compañías reales que generan mucho efectivo, mezclando sus fondos antes de ir al banco. Los casinos y otras operaciones basadas en dinero en efectivo como restaurantes son muy atractivas para esta mezcla”, analiza Bloomberg. Los mejores objetivos aquí son los casinos. Macao, en China, y el estado canadiense de Columbia Británica, son grandes casas de casinos en las cuales, se ha comprobado, han funcionado ‘lavanderías’ de dinero ‘sucio’ por años.

En esta mezcla de dinero sucio con dinero limpio es donde aparece el fútbol. No es precisamente el negocio que genera más efectivo, pero sí genera grandes sumas de dinero. Ya te explicamos más al respecto.

--Con “pitufeo”. Inspirado en Los Pitufos, ese dibujo animado de 1958 de Pierre Culliford, el término “pitufeo” se refiere a dividir largas cantidades de dinero ilícito en montos más pequeños y fáciles de transportar e invertir. Quienes se encargan de mover estos montos y colocarlos donde Juan requiere son llamados “pitufos”. Esto se hace para evitar alertas. En Estados Unidos, por ejemplo, los bancos deben reportar obligatoriamente todas las transacciones mayores a $10.000, así que los “pitufos” evitan manejar esa cantidad. Los bancos siempre deben reportar actividades dudosas. Si un “pitufo” comienza a hacer transacciones de $9.999 repetidamente, por ejemplo, esto puede generar sospechas. Sin embargo, muchos bancos se han quejado de que monitorear consistentemente este tipo de actividades --que son menos obvias que el ejemplo de Juan-- resulta muy costoso.

¿Por qué el fútbol?

Para ahondar en este tema, contactamos a Günther Maihold, subdirector del Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y Seguridad, y profesor de la Universidad Libre de Berlín. Él ha investigado y escrito sobre el ‘lavado’ de dinero en el fútbol. Principalmente dinero que proviene del narcotráfico.

“El volumen de transacciones y la cantidad de actores e intermediarios financieros involucrados en el fútbol lo hacen un ambiente propicio para el ‘lavado’ de dinero, especialmente cuando se incluyen paraísos fiscales y varias jurisdicciones”, explica Maihold. “Hay evidencia de que la compra masiva de entradas a partidos de clubes ha sido un instrumento empleado por capos del narco para lavar su dinero ‘sucio’. Lo mismo sucede con precios sobrevalorados de jugadores que son transferidos entre diferentes equipos a nivel nacional, regional e internacional”.

Maihold nos proveyó una investigación suya de 2018 que se titula “Goles y ‘lavado’ de dinero”, y se enfoca en Latinoamérica.

Entre las razones que encuentra para que narcotraficantes incurran en la industria del fútbol, además del ‘lavado’ de dinero, están la búsqueda de reconocimiento y la oportunidad de convertirse en celebridades.

“En este sector de entretenimiento se pueden ubicar grandes sumas de dinero en efectivo sin que haya mayores controles en su uso; al mismo tiempo estos eventos permiten ser reconocido en la sociedad y ofrecen la posibilidad de mostrarse con personas que gozan de altos niveles de visibilidad”, analiza el experto.

En 2019, un reporte de la Comisión Europea dirigido al Parlamento y el Consejo de la Unión Europea, alerta sobre el fútbol como un objetivo vulnerable del ‘lavado’ de dinero.

Esto dice el estudio sobre el balompié:

Riesgos asociados con el deporte han sido reconocidos a nivel de la Unión Europea. El fútbol profesional ha sido investigado, porque aunque sigue siendo un deporte popular, también es una industria global con un significativo impacto económico. La compleja organización del fútbol profesional y su falta de transparencia han creado un terreno fértil para el uso de recursos ilegales. Sumas de dinero muy cuestionables sin explicación aparente, ni ganancias demostrables, están siendo investigadas.

De acuerdo con otro estudio de la organización intergubernamental Grupo de Acción Financiera Internacional (Financial Action Task Force), el fútbol se presta para el ‘lavado’ de dinero a través de siete vehículos:

--Adquisición e inversión en los clubes (dopaje financiero)

--Mercado internacional de transferencia de jugadores

--La “adquisición” de jugadores

--Venta de entradas de los partidos para fines ilícitos

--Apuestas

--Utilización de derechos de imágen

--Mecenazgo y propaganda comercial

Algunos síntomas que la inyección de ‘lavado’ de dinero puede generar en el fútbol son:

--Clubes que manejan grandes sumas de dinero en efectivo y prefieren el efectivo que las transacciones bancarias.

--Jugadores que reciben grandes sumas de dinero en efectivo como parte de su salario.

--Salarios de jugadores declarados al Seguro o a Hacienda que son inusualmente bajos y/o son inferiores que salarios de años anteriores.

--Clubes que generalmente no cuentan con grandes presupuestos, hacen de pronto grandes contrataciones y monopolizan el mercado de fichajes de su país.

--Clubes que generalmente no cuentan con grandes presupuestos, construyen de pronto estadios nuevos.

Sobre estos síntomas, Günther Maihold cree que todos pueden, efectivamente, llegar a ser indicadoores de ‘lavado’ de dinero, pero hace la salvedad en cuanto a las fortunas de jugadores.

“Hemos visto muchos casos (Cristiano Ronaldo etc.), en los cuales una parte del salario fue invertido en fondos de inversiones en paraísos fiscales. Adicionalmente se está haciendo siempre más difícil diferencias entre salario e ingresos por sponsoring”, dice Maihold.

En cuanto al tema de estadios nuevos, Maihold subraya la importancia de que ver quién será el dueño del estadio, porque recuerda que “ha habido tanto inversiones de procedencia ilegal, como coaliciones entre los clubes y las autoridades locales (sean estas los mismos municipios o empresas locales)”.

El fútbol es una industria vulnerable a la inyección de ‘lavado’ de dinero por distintas razones, según explica aquí el Grupo de Acción Financiera Internacional. Enumeramos las principales:

--Un mercado fácil de penetrar. Esto se debe a los nulos o pocos controles para ser parte de este sector. El fútbol no reúne solo a aficionados. Mucha gente aparece alrededor, desde funcionarios del gobierno y oficiales de corporaciones, hasta otros interesados provenientes de rubros legales o ilegales se relacionan con este deporte. El fútbol da oportunidades para coludir.

--Complicadas redes de socios. El fútbol es un sector casi independiente con finanzas complejas y con opacas redes de socios y accionistas. Recordemos que la FIFA, el ente global que gobierna el fútbol a nivel mundial, es una ONG y opera como tal; con discreción. ¿Recordás el FIFA Gate?

Con el creciente número de traspasos internacionales de jugadores y las sumas desmesuradas de derechos de televisión y publicidad, cada vez más personas se involucran en la industria. Dueños de equipos, gerentes, agentes, futbolistas, patrocinadores, compañías que se adueñan de las imágenes de las principales estrellas, abogados que ayudan a estas estrellas a pagar lo menos de impuestos posible, etc. Este inflado número de involucrados en el flujo de dinero facilita las actividades fraudulentas, ya que la mayoría de estas transacciones ocurre en múltiples países. Rastrear todo implica la cooperación y la voluntad de poderes judiciales de distintas naciones, lo cual es raro.

--La gestión del fútbol carece de profesionalismo. A excepción de las ligas profesionales realmente grandes (inglesa, española, alemana, italiana, etc.), que han sido manejadas de forma profesional por décadas, la gestión y administración del fútbol en el mundo recién está pasando de ser manejada como la de los deportes amateurs a ser manejada como algo mucho más serio. Los verdaderos negocios deportivos son relativamente nuevos. Comenzaron hace unos 20 años, asegura el Grupo de Acción Financiera Internacional. Esto vuelve el todo más vulnerable a delitos financieros.

--Múltiples estructuras legales de por medio. En el fútbol tienen participación varios actores legales. A veces los estadios se manejan de forma independiente del club. Hay fundaciones y compañías que son accionistas de equipos; la fortunas se dividen muchas veces en sociedades anónimas o en entidades legales separadas. La falta de regulación sobre la legalidad de estructuras y dueños de clubes facilita que cualquier persona o entidad pueda comprar equipos.

--Sumas de dinero estratosféricas y futuros impredecibles. Los precios que se pagan por el traspaso de jugadores es irracional y difícil de controlar. Existe un negocio-dentro-del-negocio de formar jugadores y vender sus fichas a precios especulativos con la ayuda de agentes bien conectados. Los traspasos se efectúan en todo el mundo y comprenden muchas veces clubes de dos países. Por naturaleza, son escenarios ideales para el ‘lavado’ de dinero. Además, el aura de ‘impredecibilidad’ que tiene el fútbol (por movimientos del mercado, estadísticas de los jugadores, resultados de los equipos) vuelve más tolerables todos los movimientos financieros, por más irracionales que parezcan. “Así está el mercado”, se dice frecuentemente. Casi nada se investiga en este terreno.

--Las necesidades de los clubes de fútbol. Pese al éxito del fútbol como industria, muchos clubes no están financieramente sanos. Además, es un deporte donde los ganadores a lo largo de un año son pocos y donde precisamente los ganadores se llevan la mayor parte del ‘pastel’ financiero. Los clubes necesitados de fondos son entonces objetivos fáciles para la inyección de capital ilícito. También la decaída de patrocinadores por distintas crisis económicas ahonda en la vulnerabilidad de los clubes. Un equipo necesitado hará menos preguntas sobre el origen del dinero de alguien interesado en invertir o donar.

--Vulnerabilidad social de los jugadores. Sin mayor educación académica y muchas veces lanzados desde niños en la industria, algunos jugadores, si son mal manejados o son influenciados con perversidad, pueden caer en negocios turbios.

--El carácter social del fútbol. El Grupo de Acción Financiera Internacional subraya el halo de pulcritud que la sociedad suele --y quiere-- atribuirle a los deportes. En el alto rendimiento deportivo se busca la perfección de los atletas haciendo algo que nadie más en el mundo puede hacer. Alrededor de esto hay toda una ilusión de inocencia que los deportes adoptan. Sumado a esto, están las aficiones de millones de personas por su equipo. Estas características ayudan a que actividades ilegales no sean denunciadas. La imagen es vital. Sobre todo para los patrocinadores. Cualquier sospecha de ‘lavado’ de dinero puede ahuyentar marcas que ayudan financieramente al club, y nadie quiere eso.

Casos notables en Latinoamérica

En su investigación, Günther Maihold describe dos de los casos más destacados de ‘lavado’ de dinero en este deporte.

Pablo Escobar

El narcotraficante y terrorista colombiano Pablo Escobar invirtió mucho dinero ‘sucio’ en fútbol, al punto que ganó seguidores y gran reconocimiento por ello.

Escobar organizaba partidos privados en su refugio fuera de Medellín: la Hacienda Nápoles. Invitaba a jugadores estrella de equipos como Millonarios, Atlético Nacional e Independiente.

El portero mundialista colombiano René Higuita participó de varias invitaciones de Escobar. Se acercó tanto al narcotraficante que en junio de 1993 fue detenido y se le acusó por ser intermediario en la transacción de un monto de $50.000 para la liberación de la hija un presunto socio de Escobar.

Pablo Escobar sedujo a poblaciones de zonas marginalizadas de Colombia construyendo más de 50 campos de fútbol e invirtiendo en casas populares, según recoge en su estudio Günther Maihold. Evidentemente, todo lo hacía con dinero ‘sucio’. Esas mismas bases sociales las usaba para reclutar sicarios.

En 1990 hubo reportes de amaño de partido en la Copa Libertadores en un encuentro del Atlético Nacional. El árbitro uruguayo Daniel Cardellino presentó un informe ante la Confederación Sudamericana según el cual él mismo había sido amenazado de muerte en caso de no aceptar $20.000 para favorecer al equipo colombiano en un partido que Atlético ganó 2-0 contra Vasco da Gama. El juego fue anulado y se reprogramó fuera de Colombia. El fútbol cafetero fue sancionado duramente tras este incidente, del que se cree que Escobar formó parte.

Rafael Márquez

El exfutbolista del FC Barcelona y capitán de la Selección de México fue sancionado por Estados Unidos en 2018 tras un informe de la Administración para el Control de Drogas de ese país (DEA por sus siglas en inglés).

El documento encontró que Márquez fungía como prestanombre o testaferro del Cártel de Jalisco Nueva Generación. Sus cuentas bancarias en Estados Unidos fueron congeladas y sus bienes inmuebles confiscados. La medida también incluyó la cancelación de su visa y la prohibición a todos los ciudadanos y las empresas estadounidenses de establecer o mantener vínculos comerciales con ‘Rafa’ Márquez.

“Llama mucho la atención que en muy pocos casos son las autoridades nacionales quienes dan el impulso para investigar los casos, sino que reaccionan ante una acción de autoridades en el exterior”, apunta Günther Maihold.

¿Recuerdan el caso de Eduardo Li? No fue hasta que Estados Unidos, con cooperación de las autoridades suizas, lo detuvieron en 2015 en un lujoso hotel de Zúrich, que nos dimos cuenta de los delitos en los que estaba implicado. No eran necesariamente por de ‘lavado’ de dinero, pero sí implicaba sobornos y fraudes del FIFA Gate.

¿Y en Costa Rica?

En Costa Rica, una investigación de La Nación, publicada en diciembre de 2019, reveló que los reglamentos y la seguridad financiera en el fútbol profesional es deficiente.

Una serie de reportajes y artículos publicados por CR Hoy entre 2018 y 2020, han dado cuenta de que en el país hay irregularidades con algunos clubes. Entre ellas destacan investigaciones sobre dirigentes de clubes presuntamente ligados a actividades de narcotráfico que se suspenden sin razón aparente y quedan en nada, y también casos de autoridades que ofrecen vender expedientes de los implicados en $15.000 y son detenidos.

Copy + paste de un párrafo que leíste más arriba because why not:

--En la vida real, Juan no es una sola persona sino muchas. Esquemas de corrupción compuestos generalmente por fabricantes de droga, empresarios, políticos, jueces, fiscales y otros. Un puñado de Juanes están a la cabeza del ‘negocio’. Son gángsters modernos que saben bien con quién aliarse y cómo operar su máquina de generar dinero de forma criminal. Y ‘lavarlo’.