Fernanda Matarrita Chaves. 18 mayo
Esta es la segunda ocasión en la que el diseñador participa en el Fashion Week San José. Su presencia la atribuye tres razones: la buena acogida de los costarricenses, la atención que presta Centroamérica al diseño latinoamericano y la ventana que ofrece la plataforma. Foto: MBFWSJ para LN
Esta es la segunda ocasión en la que el diseñador participa en el Fashion Week San José. Su presencia la atribuye tres razones: la buena acogida de los costarricenses, la atención que presta Centroamérica al diseño latinoamericano y la ventana que ofrece la plataforma. Foto: MBFWSJ para LN

Efraín Mogollón no aparenta tener 37 años. Su rostro es fresco y juvenil. Su personalidad alegre y siempre propositiva.

Sus piezas femeninas son elegantes, versátiles y en tendencia, sin salirse de la identidad de su marca. Los acabados de sus creaciones reflejan gran calidad. Todo ello es lo que ofrece By Efraín Mogollón, una marca que se trabaja desde Venezuela y que, adaptándose a las circunstancias, ha sabido sobrellevar la crisis social, política y económica de ese país.

By Efraín Mogollón cerró las pasarelas del primer día del Mercedes Benz Fashion Week San José (la noche del 16 de mayo), allí mostró su más reciente colección que está propuesta para la mujer segura de sí misma, la que sabe vestir y combinar teniendo en su clóset pocas prendas. Esta muestra del venezolano es un estudio de colecciones anteriores pero puestas en pasarela como una reestructuración.

Cuando las modelos terminaron su desfile, Efraín Mogollón salió feliz y jovial, para correr por la pasarela ondeando una bandera de Venezuela, su Venezuela adorada, a la que ha tenido la posibilidad de abrazar aun cuando los tiempos se tornan convulsos. Él cree que la crisis se vence con trabajo.

“Como creativo siento que la historia cambia cuando tú la estás escribiendo, cuando haces cosas y formas parte de proyectos interesantes para poder promover o cambiar situaciones durante la crisis. Yo decidí que no me tenía que quedar llorando la crisis, si no trabajar en pro de ello”, cuenta Mogollón.

“Hasta lo más sencillo se ve difícil”, agrega.

Efraín está casado con Joy de Mogollón y tienen cuatro hijos. La marca By Efraín Mogollón esta dirigida por los esposos, quienes apostaron por seguir trabajando en Venezuela incluso sabiendo que el abanico de posibilidades se les redujo al punto de tener que “trabajar con las uñas”.

“Decidimos trabajar en equipo, trabajar muy bien, enfocarnos en patronaje, en calidad de las piezas. Nosotros traemos telas de Italia y Portugal y aunque cada vez se cierra más el trecho (de ingreso), nosotros buscamos darle la vuelta porque tenemos que seguir trabajando. Ahí es donde tenemos que seguir haciendo país. Solamente trabajando se levanta un país. Siempre enfocándonos en calidad y ese ha sido el éxito”, explica.

La pasarela de Efraín Mogollón fue una oda a la mujer decidida, segura y que siempre apuesta por lucir femenina. Fotografía: John Durán
La pasarela de Efraín Mogollón fue una oda a la mujer decidida, segura y que siempre apuesta por lucir femenina. Fotografía: John Durán

El tema de la electricidad ha interferido con la producción del taller y ha ralentizado el proceso. Aun así, la filosofía de este diseñador es “trabajar con buena vibra”, por ello, crearon una estrategia en la que definen si se trabajan horas extras o se abre el lugar de creación solamente cuando haya luz.

Los inconvenientes no le han impedido a la marca By Efraín Mogollón llegar a Dubái, París y varios sitios de Latinoamérica.

“Con la situación de la luz, hicimos de tripas corazón. Vemos en qué día se puede trabajar y luego en qué momento hay que continuar. No sé cuánto vamos a aguantar, no lo sé, no sé que más vaya a pasar. Pero para nosotros lo que queda es seguir siempre trabajando y no parar. Lo que tenemos que hacer es invertir el tiempo, eso no se nos devuelve, tenemos que seguir trabajando”, resalta Mogollón, quien está claro en que hay que aprovechar el privilegio que tienen los diseñadores latinoamericanos de contar con el lujo artesanal en el que se resalta la cultura mediante tejidos y artesanías.

Al finalizar su pasarela, Mogollón corrió ondeando una bandera de su país. Fotografía: John Durán
Al finalizar su pasarela, Mogollón corrió ondeando una bandera de su país. Fotografía: John Durán
Un conejo especial

By Efraín Mogollón es una marca que nació desde hace 10 años y que ha logrado consolidarse a pesar de la situación de su país, Venezuela.

Como forma de apoyar a la población más vulnerable, idearon que con los retazos de tela que quedan de sus creaciones, se hacen conejos que son donados a la Fundación Social Marista, allí ellos venden el peluche, que luego se regala a niños, y el dinero recaudado permite que se compren alimentos o uniformes a niños que los necesiten.

“Es algo que me tiene muy motivado porque sé que con mi trabajo se está logrando algo”, añade entusiasta.