Andrés Díaz P.. 29 mayo

La nueva administración de la Sala Garbo planea retomar los ciclos de Cinearte durante junio, con cuatros filmes clásicos. Los largometrajes se presentarán todos los lunes del me,s a partir de las 7 p. m.

El ciclo comenzará el lunes 4 de junio con la proyección del largometraje Ninotchka, protagonizado por Greta Garbo. Esta película, que se desarrolla en París, gira alrededor de los camaradas Iranoff, Buljanoff y Kopalskidd, quienes han sido enviados a París para obtener dinero para el gobierno ruso, mediante la venta de las joyas confiscadas a la gran duquesa Swana, que vive en la capital francesa.

Los tres camaradas se instalan en un hotel de lujo mientras los tribunales franceses deciden quién es el verdadero propietario de las joyas. El Gobierno ruso envía a Nina ‘Ninotchka’ Ivanovna Yakushova a arreglar las cosas.

“Después que volvimos a abrir la Sala Garbo el año pasado, siempre estuvo en nuestra intención abrir estos espacios dirigidos a un público que disfruta del cine clásico; además, qué mejor manera de arrancar este ciclo con una película protagonizada por Greta Garbo”, explicó Isabella Mesalles Baker, quien planea devolverle el brillo a la sala capitalina ubicada entre avenida 2 y calle 28.

El ciclo continuará el lunes 11 de junio con la exhibición de la película francesa Rififi, la cual fue dirigida por Jules Dassin.

Este laureado largometraje es protagonizado por el actor Jean Servais, quien interpreta a Tony Le Stephanois, un expresidiario con la intención de cambiar de vida, pero se encuentra con que su amante está con un conocido gánster. Como carece de recursos económicos, no le queda más remedio que volver a su vida pasada y reunirse con sus viejos compinches para encestar un golpe majestuoso a una joyería.

Posteriormente, el lunes 18 de junio se estará presentando la película italiana La Strada, la cual fue dirigida por Federico Fellini y con Anthony Quinn y Giulietta Masina como actores principales.

La Strada cuenta la historia del fortachón del circo, quien desea matar al acróbata que se burlaba de él. Esta cinta se ganó el Óscar a la mejor película extranjera en la ceremonia de 1956.

El ciclo culminará con la proyección de Gritos y susurros. Este drama dirigido por Ingmar Bergman trata sobre tres hermanas y una sirviente que luchan contra el cáncer terminal de una de ellas. La criada se mantiene cercana a ella, mientras que las otras dos hermanas confrontan su distancia emocional la una con la otra.