Jorge Arturo Mora. 22 agosto, 2018
El montaje de 'La bailarina de Auschwitz volverá a escena esta semana. Fotografía: cortesía William Álvarez
El montaje de 'La bailarina de Auschwitz volverá a escena esta semana. Fotografía: cortesía William Álvarez

No fue nada sencillo para la bailarina Edith Eger recordar sus antiguas memorias, sobre todo al rememorar cuando apenas tenía 16 años y soñaba con cumplir su más grande anhelo: esculpirse como bailarina profesional.

Siendo la menor de tres hermanas, y con su linaje judío húngaro, Eger tuvo que cambiar su sueño de bailar por uno que se tornaba cada vez más complicado. Ella debía encontrar la manera para sobrevivir a la Segunda Guerra Mundial y todas las torturas que arrastraron sus días.

Su crudo relato fue conocido en el mundo a comienzos de este año, cuando la bailarina de 87 años contó su historia en el libro La bailarina de Auschwitz, publicado por editorial Planeta. Ahora, en Costa Rica se presenta una adaptación homónima de su historia, que tendrá lugar este 26 de agosto con doble función en el Auditorio Nacional, ubicado en el Museo de los Niños.

Guerra en puntillas
 'La bailarina de Auschwitz' traslada las memorias de una sobreviviente del holocausto. Fotografía: cortesía William Álvarez
'La bailarina de Auschwitz' traslada las memorias de una sobreviviente del holocausto. Fotografía: cortesía William Álvarez

El éxito en ventas que ha tenido el libro La bailarina de Auschwitz dio a conocer una historia pesada. Un relato digno de una horrorosa película desató reflexión en todo el mundo, y no fue para menos.

Eger cuenta en su biografía cómo se vio obligada a bailar frente a los asesinos de su familia, así como tuvo que mirar la manera en que su madre y padre fueron exterminados en un campo de concentración.

En los 70, Eger estudió psicología para especializarse en el trastorno por estrés postraumático, lo que terminó siendo un motor para que la bailarina pudiese escribir sus pesadillescas experiencias en el libro que ha alcanzado a todo el planeta.

Esa carga emocional que Eger describe en su libro fue adaptada por Danz Performing Arts Center, institución que se encargó de tomar el texto y convertir las emociones en el lenguaje de la danza.

La adaptación y la dirección está a cargo de Eileen Ramírez, y los bailarines de la puesta en escena son parte de Danz Performing Arts Center y de la compañía profesional Danz Project Company.

En total, son 16 coreografías interpretadas por 22 bailarines. Además de Eileen Ramírez, los coreógrafos Jose Antonio Ventura, Erick Rodríguez, Carol Salazar, Katherina Madriz y Priscilla Flores participaron en la producción.

Además, las presentaciones cuentan con el aval de Yad Vashem, el centro mundial para el recuerdo del holocausto.

Para este domingo, habrá dos funciones: a las 3 p. m. y a las 7 p. m. Las entradas están a la venta en museocr.org/boleteria y cuestan ¢12.500. También se pueden adquirir directamente en la boletería del Museo de los Niños.

El pasado junio, el Auditorio Nacional ya había presentado este espectáculo.