Cine

¡'Psicosis' fílmica!: Hace 60 años una ducha sangrienta cambió la historia del cine

El asesinato de una mujer, mientras tomaba un refrescante baño, fue una imagen devastadora en las salas de cine. Corría el año de 1960, era una escena de ‘Psicosis’ y hubo espectadores que hasta se sintieron “violados” con la genialidad de Hitchcock. El tiempo pasó y el sétimo arte, para siempre, fue marcado por la atrevida película

En una reveladora entrevista, Alfred Hitchcock aseguró que Psicosis –una de las películas más icónicas de su repertorio fílmico–, era un simple e inocente “chiste”, nada más que eso. Sin embargo, poco a poco, el legendario cineasta se dio cuenta que no causaba nada de risa y que más bien provocaba huracanes de histeria.

“Descubrí que algunos se tomaban (el filme) en serio. Mi intención era hacer que la gente gritara, chillara y todo eso... pero no más que en una montaña rusa”, comentó el cineasta tras experimentar las manifestaciones descontroladas de muchas personas en las butacas.

Tanto fue así, que el cineasta Peter Bogdanovich declaró sentirse ultrajado tras ver la famosa película, la cual fue estrenada en 1960 y narró al mundo la historia de Marion Crane (Janet Leigh), una joven secretaria que, tras robar una gran cantidad de dinero a su empresa, huye de la ciudad y decide descansar en un pequeño y apartado motel de carretera.

Pero nada bueno le espera a la joven Crane mientras se baña en la habitación del motel. Morirá apuñalada por una sombra que se abalanza contra su cuerpo sin piedad alguna, dejando al público de aquel entonces infartado con lo fuerte de la sangrienta escena. El perturbado personaje de Norman Bates, estelarizado por Anthony Perkins, por supuesto que tuvo que ver con el espantoso desenlace.

“Fue la primera vez de la historia del cine en la que no te sentías a salvo en la sala. Cuando salí al mediodía a Times Square, tras ver la película, sentía como si me hubieran violado”, comentó Bogdanovich, aunque se dice que otros espectadores, en la misma línea, no pudieron ducharse tranquilos durante meses.

Lo curioso del caso es que en la actualidad, época donde el cine gore abunda y los asesinatos a sangra fría son cosa de todos los días, la frialdad de la famosa escena podría ser considerada como lo que pretendía Hitchcock al principio, como un simple chiste. Pero no se equivoquen. Es posible que las nuevas generaciones no se inmuten al ver la famosa secuencia, pero ignoran que, sin sospecharlo, han sido impactadas continuamente por la inolvidable escena.

Es que dicen que Psicosis cambió la historia del cine y casi nadie se atreve a refutarlo. Filmes, series y hasta animaciones se han nutrido del filme y de sus principales secuencias para buscar su éxito propio, reconociendo el poder que tuvo Hitchcock para transmitir sensaciones extremas por medio de la edición, el sonido, el color y los encuadres revolucionarios.

Es que Hitchcock fue completamente disruptivo con Psicosis. Le importó poco que la moda de la época fuera rodar en color e hizo Psicosis en blanco y negro. Mató a la protagonista tras 40 minutos de metraje, dejando atónito a un público acostumbrado a ver como la damisela principal se lucía de principio a fin y, por si fuera poco, se dedicó obsesivamente a trabajar las secuencias con cortes de edición, ángulos y actuaciones poco frecuentes para la época.

Por ejemplo, se dice que solo con la escena del baño, Hitchcock tardó una semana planeando todo. La secuencia tenía que ser perfecta.

“En total, se necesitaron unas 78 tomas y 52 cortes para elaborar una escena revolucionaria que no llegaba a los tres minutos y donde el poder de la magia cinematográfica está omnipresente en todo momento”, publicó el diario español La Vanguardia.

“La magia está presente desde el modo de rodar las imágenes desde distintos ángulos, en la inolvidable música compuesta por Bernard Herrmann y la estudiada coreografía en la que el personaje de Marion intenta defenderse de su asesino hasta caer desplomada agarrada a las cortinas del baño”, agregó la publicación.

El diario El Mundo es todavía es más específico describiendo la impactante, novedosa y pulida escena. Para la publicación española, la secuencia de la ducha sorprende por el punto de vista de la cámara, que cambia 360 grados.

Según El Mundo, lo del giro de la cámara iba “contra todas las normas”, pero a eso hay que agregarle "el agua que golpea directamente el objetivo, el corte brusco que no diferencia entre el pelo seco y mojado, el grito, la boca, el cuchillo, la silueta del diablo, el desagüe, la sangre, la angustia, la desesperación... y la muerte; la muerte detenida en la pupila extraña y vacía de Marion Crane, de Leigh, de cualquier espectador”.

Fue curioso, Hitchcock cuidó que la cinta fuera en blanco y negro para disminuir el impacto sangriento de la cinta, las cuchilladas del asesinato no se muestran explicitamente, solo se sugieren, y no enseñar piel de más fue imperativo para él. Claramente, el objetivo era proteger la cinta de la crítica, pero seguramente los expertos encargados de juzgar la obra no pudieron procesar lo que estaban viendo en ese momento.

En pocas palabras el poder sugestivo del cine, sin recurrir a la violencia extrema y trasgredir las reglas morales de la época, había hecho su mágico trabajo. El maestro Hitchcock, poniendo al servicio del cine nuevas y maravillosas formas de filmar, lograron la inolvidable epopeya.

Psicosis implantó varias reglas, reglas que muchos otros cineastas siguieron y no se atrevieron a romper”, expresó Erick Fallas, crítico de cine y curador de canal 13.

“La cinta hizo escuela en muchos aspectos técnicos y narrativos. La escena del baño, por supuesto, es la mejor muestra de eso, al punto que gente que sabe de cine suele reconocer, en otras películas y con solo ver un elemento, la relación que tiene con Psicosis. Algunos cineastas hicieron secuencias similares para hacer un homenaje a Psicosis, pero otros, sin duda, porque sabían que iban a los seguro siguiendo las reglas de Hitchcock”, agregó el analista.

Entre las cintas que han homenajeado a Psicosis, o incluso parodiado en comedias o animaciones, están Pulp Fiction, Toro salvaje y hasta algunos capítulos de Los Simpson. El remake de 1998, dirigido por Gus Van Sant no cuenta, no solo por el fracaso que significó tratar de reconstruir la escena de la ducha cuadro a cuadro, sino porque toda la cinta fue calificada como un “bodrio”, una copia completamente “innecesaria y desvergonzada”.

Dice Erick Fallas que el remake de Gus Van Sant fue el “peor error de su carrera”, mientras que el cineasta se defiende diciendo que la cinta solo fue parte de un experimento: descubrir si era posible copiar una joya eterna como Psicosis. Los resultados arrojados fueron contundentes: NO.

Algunos homenajes y referencias a la película

Pulp Fiction (1994)

En una escena del filme el personaje de Butch, encarnado por Bruce Willis, planea huír después de haber recuperado su reloj. En eso está cuando se encuentra con Marsellus cruzando la calle, en una zona de seguridad. Esta escena hace alusión a la secuencia en la que Marion Crane (Janet Leight) planea irse de la ciudad con el dinero robado y se cruza de frente con su jefe.

Toro salvaje (1980)

El gran Martin Scorsese no se quedó atrás y también quiso hacen un tributo a Psicosis. En la pelea boxística entre Jake LaMotta (Robert De Niro) y Sugar Ray Robinson (Johnny Barnes), el cineasta estadounidense utilizó los mismos encuadres de Psicosis para una de las escenas más sangrientas y dramáticas de la cinta. En el filme, LaMotta cae a la lona igual que lo hizo Marion (Janet Leigh) en la bañera.

Máxima ansiedad (1977)

Una de las primeras y más famosas parodias sobre Psicosis fue vista en Máxima ansiedad, cinta de Mel Brooks en la que la escena de la ducha volvió a tener protagonismo. De hecho, la película de Brooks fue en su totalidad un tributo cómico a las películas de Hitchcock.

Los Simpsons

En varios capítulos de la famosa serie se encuentran referencias directas a Psicosis. Por ejemplo, se habla de que las semejanzas entre la señora Skinner y la señora Bates son notorias, tanto físicamente como en la singular relación que tienen con su hijo. Otro ejemplo es cuando Maggie golpea a Homero con un pesado martillo, lo que hace que el personaje amarillo caiga al suelo y un cubo de pintura roja caiga por el desagüe.

Looney Tunes: de nuevo en acción (2003)

En este filme del 2003, que mezcla acción real con dibujos animados, es Bugs Bunny el que rinde honores a Psicosis. En una de sus escenas más recordadas, el conejo de la suerte recrea la escena del baño, con encuadres muy similares a la de la cinta original.

Bates Motel (2013)

En esta serie de televisión, que comenzó en el 2013 y se extendió hasta el 2017, Vera Farmiga y Freddie Highmore interpretan a Norman Bates y a su madre. La serie es una precuela de Psicosis, pues muestra lo sucedido antes de que Norman se convirtiera en un psicópata y se disfrazara con la ropa de su madre para matar a Marion en la ducha.

Vestida para matar (1980)

En este filme, Brian De Palma abre y cierra la película con una escena de ducha. Expertos en cine, incluso, han asegurado que Vestida para matar es un remake de Psicosis y diversos fanáticos han comparado las secuencias de la cinta con otras de recreadas por Hitchcock en su obra maestra.

Halloween (1978)

Dicen que sin Psicosis jamás hubiera existido Halloween (1978), la película dirigida por John Carpenter que inauguró gran parte del subgénero de las slasher movies. En el filme, gracias a que Carpenter era un gran fanático de Hitchcock, se respira el clima de suspenso y los códigos del terror creados por el genio. Otro detalle es que la cinta es protagonizada por Jamie Lee Curtis, quien es la hija biológica de Janet Leigh (Marion) en la vida real.

Buscando a Nemo (2003)

Los sonidos atemorizantes de Psicosis llegaron a Pixar. En la inocente cinta Buscando a Nemo vemos al personaje de Darla entrar por la puerta de repente, cuando de inmediato se escucha la música de Hitchcock avisando que algo grave pasará. No habrá sangre, eso sí.

That ’70s Show (1998)

En la serie de comedia también se sirvieron de Psicosis para hacer reír. Como olvidar a Ashton Kutcher metiéndose en la ducha con un bóxer de Hulk. Luego, el personaje será aterrorizado por una dama que, de repente, le abre la cortina. Habrá gritos y sangre en la escena.

Alexánder Sánchez

Alexánder Sánchez

Periodista del suplemento Viva de La Nación. Bachiller en Periodismo de la Universidad de Costa Rica. Su formación académica la complementó con trabajos estudiantiles en medios de comunicación universitarios.

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.