Cine

‘Harry Potter: Return to Hogwarts’: 6 reflexiones que nos dejó la reunión de Harry, Hermione y compañía

Con el estreno del programa que juntó al elenco original de los filmes, es inevitable hacer consciencia sobre cómo la saga fue un verdadero milagro y la forma en que marcó a sus actores y su público

El escape de Gringotts en el lomo de un dragón, la pelea en la mansión Malfoy, el ataque al trol de los baños en el primer año, el reto al basilisco en la cámara de los secretos... Todas las aventuras de Harry Potter, Hermione y Ron se recuerdan, no solo por la fantasía que transmitían los momentos de acción, sino porque siempre hubo una gran química, entusiasmo y pasión por definir una saga fílmica única.

No en vano Daniel Radcliffe, en el especial de HBO Harry Potter: Return to Hogwarts, dijo sentirse parte de la historia del cine con su participación en la famosa saga. Otros protagonistas, además, se sienten muy identificados con tal aseveración.

“Puede que en el futuro yo no esté”, dice el actor Robbie Coltrane en el episodio especial, “pero Hagrid (su personaje) siempre estará ahí para todo el que vea las películas”. Sobre esa inmortalización, los actores hablan durante casi dos horas en este especial y, de toda esa conversación, vale desgranar algunos de los puntos más relevantes que ponen en perspectiva el legado de las ocho películas.

La saga fílmica fue un milagro

Puede sonar exagerado, pero pensar en reunir decenas de niños y adolescentes, juntarlos con un reparto consagrado y lograr que el equipo se mantenga junto por diez años para grabar ocho películas, suena a una tarea titánica. Aún más hoy, en tiempos de redes sociales, en que las estrellas son presionadas mucho más por la opinión pública. Si Emma Watson pensó en retirarse como Hermione tras El Cáliz de Fuego, en el ya lejano 2005, ¿qué hubiera sido de ella y el resto del elenco de haber empezado la saga con los dardos de Twitter y Facebook?

¿Cómo no existen libros sobre el detrás de escenas?

Es difícil calcular la cantidad de títulos editoriales que existen sobre la saga. No solo están los libros originales y sus distintas ediciones ilustradas e interactivas, sino también hay recetarios, manuales de Quidditch, de hechizos, de diseño gráfico... Es increíble cómo la franquicia tiene una cantidad colosal de publicaciones, pero ninguna específica sobre cómo fue hacer una saga de tanta complejidad técnica, que exponga justamente el milagro de que todo se conjurara y dejara satisfechos a tantos millones de personas en el mundo. Una tarea pendiente que, quizá, este especial ponga en la mente de quienes están detrás del mundo mágico.

Harry Potter logró separarse de etiquetas

Es muy curioso que, cuando se habla de cine de súperhéroes, no se incluya a Harry Potter. La saga, que si bien tuvo el componente de epicidad presente en cada filme, se recuerda no como una película de acción, sino sobre las emociones de crecer y madurar en amistad. En la reunión, Rupert Grint dice que muchas de las películas van sobre sentirse marginado, querer ser alguien en el baile de Navidad, sentir una responsabilidad e incluso enfrentar la muerte. “Trata sobre cosas desafiantes”, dice Daniel Radcliffe para resumir ese sentimiento.

Que la saga no hubiera sido solo peleas sino que se concentrara en ver a nuestros héroes abrazados bailando una canción de Nick Cave durante dos minutos, habla mucho sobre cómo los directores siempre quisieron profundizar en los ánimos de los personajes, una decisión absolutamente plausible.

La redención de Chris Columbus

Chris Columbus le dio un tono muy inocente y juguetón a las dos primeras películas. En perspectiva, muchos seguidores lamentan que el director haya propuesto un registro muy infantil a esos largometrajes, pues la saga fue convirtiéndose en un relato mucho más maduro con el paso del tiempo. El director Chris Columbus suele ser el pararrayos de esas críticas, pero en Return to Hogwarts queda claro que el cineasta pavimentó el camino para enamorar al elenco de la producción. Durante el programa, los intérpretes no pararon de alabar el trato amable de Columbus con todos los niños y cómo se divirtieron en el set. De no haber sido así, en la de menos y el equipo de producción no hubiera encontrado la sinergia adecuada para emprender esta aventura de tantos años.

La elección del elenco fue perfecta

Los videos de archivos son contundentes: Rupert es Ron, Emma es Hermione y Daniel es Harry desde el momento en que audicionaron. Es impresionante cómo los tres actores se compenetraron con sus personajes y cómo los directores respetaron lo que cada uno podía ofrecer aún siendo infantes. Alfonso Cuarón es tajante y también humilde al decir que él llegaba para la tercera película teniendo claro que lo que había que potenciar era la opinión que cada uno de los actores tenía sobre los personajes. La respuesta fue tan positiva que el propio Rupert, ante un encargo que le dejó Cuarón, decidió no hacer una tarea porque eso sería lo que su personaje haría.

No es descabellado pensar en el regreso del trío dorado

Tras las diferencias con la autora J. K. Rowling, por supuestos comentarios transfóbicos, aunados al desgaste que le provocó a los actores diez años de extenuante rodaje, se pensaba difícil que el elenco volviera a unirse. Muchos sueñan (entre ellos el propio director Chris Columbus) en convencer al trío de regresar a sus personajes para producir El niño maldito, la secuela de la saga original.

Este especial ha encendido la esperanza de que los intérpretes, al menos, vuelvan a unirse para roles secundarios en una eventual producción. La emotividad y nostalgia por lo vivido en Harry Potter: Return to Hogwarts podría convencerlos de volver. Se vale soñar.

Jorge Arturo Mora

Jorge Arturo Mora

Periodista de cultura y sociedad para Viva, Áncora y Revista Dominical.

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