William Venegas. 18 agosto, 2018
Una nuevo filme, inspirado en la música de la banda sueca, llega a los cines ticos para endulzar a sus fans y llenarlos de nostalgia. Foto: Cortesía
Una nuevo filme, inspirado en la música de la banda sueca, llega a los cines ticos para endulzar a sus fans y llenarlos de nostalgia. Foto: Cortesía

Sí, amigas, amigos, ya lo sabemos, la música del grupo sueco Abba tuvo y tiene muchos detractores; pero, sea como sea, sus melodías contagiosas se nos pegaron en la memoria y muchas pasaron a ser interpretaciones orquestales que las mantienen vivas.

Con esas melodías tuvimos hace 10 años el filme ¡Mamma Mia! (2008), dirigida por Phyllida Lloyd, una de las películas con más cantables que se haya filmado. Como fue éxito comercial, la gran industria del cine hizo lo que le gusta: volver a las boleterías.

Con la dirección de Ol Parker, gozamos ahora de un filme que arriesga en lo narrativo para ser –en una– dos historias que se enlazan con el filme anterior de Phyllida Lloyd. Parece simple, aunque exige cuidado con el relato y, sobre todo, en la sala de montaje. Se trata de ¡Mamma mia!: Vamos otra vez (2018).

Así, tenemos de nuevo más de 100 minutos de cantables mal afinados y de coreografías poco convincentes: son el antes y el después de lo que vimos en ¡Mamma Mia! del 2008. En esa dualidad, se nos retrata mejor el antes que el después.

Se dice que no hay Luna llena sin cuarto menguante, por lo que el estreno de hoy puede ser interesante e incluso agradable para muchos, de nuevo gracias a las canciones de Abba que ahí emergen. Sin embargo, es una versión venida a menos con apuntes de una historia que ya tuvo su momento.

¡Mamma mia!: Vamos otra vez es continuación de la anterior, especie de secuela, donde nos enteramos que Donna (Meryl Streep, siempre solvente) ha muerto, aunque es capaz de volver.

En tanto Sophie (débil actuación de Amanda Seyfried), hija de Donna, espera a los personajes de la primera película porque va a inaugurar la restauración del hotel de su fallecida madre, mientras tiene sus propios y cursis conflictos amorosos.

Luego, el filme muestra lo que sería el comienzo de los hechos, especie de precuela, o sea, cuando Donna jovencita llega al sitio donde habrá de suceder la historia ya conocida. La vemos con sus tres juveniles historias amorosas, las que luego se desarrollarán a lo largo de este relato a dos filmes.

¡Mamma Mia! Una y otra vez (2018) es la continuación del largometraje que volvió locos a los fanáticos en el 2008, amasando más de $600 millones en la taquilla mundial. Foto: cortesía
¡Mamma Mia! Una y otra vez (2018) es la continuación del largometraje que volvió locos a los fanáticos en el 2008, amasando más de $600 millones en la taquilla mundial. Foto: cortesía

Lo mejor de esta película está aquí y se sustenta en el carisma de Lily James, con su bien logrado (eficaz y contagioso) papel como Donna joven. En adelante, ambas historias principales se alternan y las subtramas aparecen como por ejercicios de generación espontánea, subtramas que ni encantan ni espantan.

En varias secuencias, el filme se estanca y se siente que los cantables lo detienen en exceso. Además, se ve en el problema de darle “ratitos” de imagen a un elenco renombrado. Lo cierto es que la película sale cuchareada y no le funciona aquello de que quien canta, sus males espanta.

¡Mamma Mia!: Vamos otra vez

Título original: Mamma Mia!: Here We Go Again

Reino Unido, 2018

Género: Musical

Dirección: Ol Parker

Elenco: Lily James, Amanda Seyfried

Duración: 108 minutos

Cine: Nova, Cinépolis, Cinemark, CCM, Studio

Calificación: DOS estrellas ( * * ) de cinco posibles