William Venegas. 18 julio

Al cine nada le es ajeno e, incluso, asume de pronto fórmulas de otras artes, como el teatro por ejemplo. Lo importante es cómo lo hace: ahí se establece la categorización de buena o mala película.

Gracias al Cine virtual de la Sala Garbo (www.mibutacacineclub.com), nos llega una obra de teatro de Rafael Bruza que, sin perder esa personalidad, se convierte en una muy bien lograda película, dirigida por David Bisbano, titulada El cruce de la pampa (2016).

Con su desarrollo, uno observa cómo el carácter dialógico de la trama asume el adecuado tono fílmico, en lo que el crítico de cine Alejandro Lingenti llama “un filme singular de notable belleza plástica.”

La obra de teatro se enriquece en cine por la excelente dirección de arte, por la eximia fotografía, por las sutilezas del sonido (¡perfectas!), por el buen uso de primeros planos (penetrantes) y por determinados broches del montaje (oportunos).

Agrego las envidiables y difíciles actuaciones de Gonzalo Urtizberea y Roly Serrano, quienes encarnan a dos tipos perdidos en la inmensidad de la pampa y que, a la vez, necesitan encontrarse a sí mismos.

Aquí nos percatamos del juego astuto del director, también guionista, quien con sus dos personajes se atreve a filosofar. Lo hace con los diálogos de dos sujetos muy distintos en la misma situación.

Cine argentino llega a la plataforma de la Sala Garbo. Foto: Cortesía Mi Butaca
Cine argentino llega a la plataforma de la Sala Garbo. Foto: Cortesía Mi Butaca

Uno de ellos es ciego, Alvarito, y una vez decidió participar en una carrera atlética. En un cruce del camino se perdió. Sin parar, llegó hasta la pampa y sigue en pos de la meta. En esto, Alvarito lleva nada menos que 20 años, a la vez que huye de su esposa porque quiere matarlo, pero él la ama.

En la pampa, Alvarito se encuentra con el doctor Villafañe, académico y filósofo, quien también lleva en su cuenta 20 años de andar en búsqueda del presente, porque está seguro de que en el presente está la redención de la humanidad.

Las posiciones de Villafañe recuerdan a las del pensador alemán Nietzsche. Piensa que en el eterno retorno (donde todo ha de repetirse) el presente es apresable y, con el tiempo en la mano, es posible cambiar el mundo. Es la idea del también filósofo alemán Leibniz, quien sentenció que el tiempo presente se encuentra preñado de futuro.

El elemento que los une emocionalmente a Alvarito y al doctor es la música del austriaco Haydn (el valor de la música académica). La cultura de Villafañe es superior a la del maratonista ciego y es como si estuviésemos ante el conocido libro de Platón: Menón, sobre la naturaleza de la virtud, diálogo entre Sócrates (Villafañe) y un esclavo griego (Alvarito).

Las calificaciones sobre El cruce de la pampa varían mucho. Me hago responsable de mi recomendación y ustedes de lo que les pueda dejar una película inteligente como esta.

Ficha técnica

Título: El cruce de la pampa

País y año: Argentina, 2016

Género: Drama

Director: David Bisbano

Elenco: Gonzalo Urtizberea y Roly Serrano

Duración: 85 minutos

Cine: Sala Garbo

Calificación: Cuatro estrellas de cinco posibles