Eillyn Jiménez B.. 8 octubre, 2020
La llamada tripartita es uno de los métodos de estafa más antiguos y, en medio de la pandemia, ha vuelto a ser utilizado por los delincuentes. Foto: Shuttersock
La llamada tripartita es uno de los métodos de estafa más antiguos y, en medio de la pandemia, ha vuelto a ser utilizado por los delincuentes. Foto: Shuttersock

Vender un camión por Internet fue suficiente para que Mauricio recibiera una llamada de un presunto comprador, quien estaba dispuesto a cancelar un leasing (arrendamiento) y darle la diferencia para quedarse con el vehículo.

Sin embargo, conforme avanzaron las negociaciones telefónicas, las sospechas surgieron y eso evitó que la estafa se concretara.

En un audio, el hombre contó su experiencia y alertó a sus allegados de lo ocurrido, ya que, como parte del engaño, los delincuentes utilizaron la grabación que suele tener el banco del que es cliente para simular que cada uno de los pasos que se seguían eran lícitos y seguros.

"Cuando le pasé al interesado las cuentas del banco para cancelar el leasing me llamó, me dijo que prefería pasarme el dinero a mí para que yo pagara y le di mi número de cuenta. En ese instante, me dijo que por ser un monto considerable, necesitaba hacer una verificación de la transferencia y que por eso haría una conferencia.

"Al llamar, se escuchó la grabación del banco y luego nos atendió un mae que simulaba ser uno de los muchachos de plataforma. Nos consultó por los números de cédula, el nombre y preguntó si teníamos firma digital, pero de inmediato les dije que si me iban a pedir información sensible, yo no la daría por ese medio. El supuesto funcionario del banco me dijo que no, que jamás.

"Luego, nos pidió un momento para activar el sistema y después nos dijo que había que ingresar a una página de firma digital, seleccionar el banco y, en ese momento, el sistema me pidió mi usuario y contraseña.

“Mientras que eso pasaba, los dos sujetos mantenían una conversación. Yo puse en usuario y contraseña ‘basura’ y cuando pidió un tiempo para verificar los datos me colgaron”, detalló el hombre.

Este timo es conocido como llamada tripartita y ocurre cuando una persona publica un anuncio sobre la venta de un producto o servicio, ella es contactada por un supuesto cliente y este le indica que para realizar la transferencia deben tener un intermediario bancario. Cuando el presunto funcionario los contacta, pide datos sensibles de la cuenta y con ellos se procede al fraude.

(Video) Sujetos intentaron estafar a hombre que vendía camión

Variaciones

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) confirmó que este fue uno de los primeros métodos utilizados por los estafadores en el 2018 y ahora volvió a tomar fuerza con algunas variaciones.

“Realizan las búsquedas en aplicaciones web de compra venta de bienes y servicios y así contactan a posibles víctimas”, precisó la Sección de Fraudes de la Policía Judicial.

Pocas veces las víctimas detallan el monto estafado en las denuncias, por lo que el dato del perjuicio económico no se tiene cuantificado. Lo que sí se sabe es que en la mayoría de casos los delincuentes se encuentran en prisión.

Hasta ahora las autoridades investigan si con el paso del tiempo los sujetos que cometen este ilícito desarrollaron un sitio web propio para delinquir, ya que en el caso de Mauricio, se dio un ingreso a una página que parecía ser real.

Durante los últimos meses, este no es el único timo empleado por los delincuentes para engañar a la población. Desde que comenzó la pandemia por covid-19, cada anuncio del Gobierno para ayudar a la población ha sido usado para tratar de realizar estafas.

Según datos del OIJ, entre enero y julio de este año se reportaron 8.281 denuncias por estafas, 733 más que en el mismo periodo del 2019, cuando hubo 7.508.

Otras modalidades

Además de la llamada tripartita, la ingeniería social y el phishing son otros de los timos empleados.

La firma de seguridad ESET define la ingeniería social como la “manipulación psicológica y persuasión para que, voluntariamente, la víctima brinde información personal, o realice algún acto que ponga a su propio sistema en riesgo. Suele utilizarse para obtener contraseñas, números de tarjetas de crédito o PIN, entre otros”.

En tanto, el phishing corresponde a hacerse “pasar por una persona o empresa de confianza, generalmente entidades bancarias, utilizando una aparente comunicación oficial como correos electrónicos, sistemas de mensajería instantánea o incluso llamadas telefónicas”, lo anterior con el fin de captar sus contraseñas y utilizarlas posteriormente.

En cualquier caso, se trata de un escenario falso.

   DISEÑO / LA NACIÓN.

Sin perfil definido

Las víctimas de los estafadores no tienen un perfil definido, ya que en ocasiones los delincuentes contactan desde desempleados que andan en busca de una oferta laboral, hasta altos funcionarios públicos.

Precisamente, el pasado 30 de setiembre el OIJ advirtió de que los estafadores se están haciendo pasar por funcionarios bancarios para obtener datos sensibles de trabajadores judiciales.

“Aparentemente, los funcionarios judiciales están siendo contactados vía telefónica por personas inescrupulosas, quienes se hacen pasar por funcionarios de entidades bancarias, tanto estatales como privadas, los cuales les indican que están teniendo problemas con las cuentas de la Corte Suprema de Justicia, por lo que en razón de esto están realizando cambios de cuentas IBAN y usuario de ingreso, para ello les solicitan datos bancarios personales y una vez que los suministran, son víctimas de estafas”, explicó la Policía Judicial por medio de la oficina de prensa.

También se han dado casos, donde usan el nombre de reconocidas empresas y, aprovechando la necesidad laboral que existe en la actualidad, roban los datos con la ayuda de software malicioso.

Ante esto, las autoridades hacen un llamado a no brindar datos sensibles, tomando en cuenta que ningún banco, empresa o institución pública solicita información bancaria vía telefónica.