Una pareja de apellidos Espinoza Leslie y Zúñiga Palladino, fueron sentenciados a dos años de prisión por ahorcar a su mascota, un perro al que amarraron con un mecate a una ventana, pero la cuerda era tan corta que el animal no alcanzaba el suelo y murió ahorcado. Los hechos por los que resultaron condenados ocurrieron en setiembre del 2017, en Rincón de Herrera, en La Guácima de Alajuela.
Esta es la primera vez que que se impone una pena de cárcel por muerte animal, basada en la Ley de Bienestar de los Animales, vigente en el país desde junio del 2017. Los jueces, que dictaron la sentencia el pasado jueves 14 de febrero en el Tribunal Penal de Alajuela, dieron por acreditado el delito tipificado en el artículo 279 TER por la muerte dolosa de un animal doméstico e impusieron el castigo más severo.
‘‘Se sancionará con pena de prisión de tres meses a dos años, a quien dolosamente, de forma directa o por interpósita persona, cause la muerte de un animal doméstico o domesticado; la misma pena se aplicará cuando la muerte de este sea consecuencia de las conductas descritas en los artículos 279 bis y 279 quinquies de esta ley.’'

