Crímenes

Sobreviviente a la masacre de Matama narró a la Policía cómo logró salvarse

Hombre de 40 años, vecino de Limón, sobrevivió al ataque de un comando cuyos miembros vestían camisetas con las letras del OIJ y portaban fusiles de asalto

Un hombre dedicado a la pesca de apellido Picado, de 40 años, y conocido en Limón con el alias de Shock, narró a las autoridades judiciales cómo sobrevivió el martes anterior a un ataque a balazos, durante el cual perdieron la vida siete hombres. La masacre ocurrió en la llamada finca Los Pinto, ubicada en la comunidad de la Bomba, cabecera del distrito de Matama, en Limón.

Shock era el objetivo del ataque, destaca un informe policial elaborado por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y que está incluido en el expediente 22-000366-0063-PE, en el cual se investiga la masacre. El documento judicial incluye el relató de Picado, así como una decena de testigos y cómo las autoridades lograron capturar a cuatro de los integrantes del comando que perpetró el golpe. Asimismo, se deja claro que siete hombres sobrevivieron a la balacera.

La Policía todavía desconoce cuál fue el motivo de querer acabar con la vida de este hombre. Tampoco se tiene claro quién ordenó ejecutar la acción delictiva, en la que fueron asesinados Leonardo Bonilla Pérez de 39 años, Danny Hernández Fernández (46 años, conocido como Ratón), Alejandro Salazar López (26), Michael Kelly Davis (29), Royandy Cook Beckford (21), Divan Luis Michel Bustos (34) y José Bernardo Montoya Arias (51). Cada víctima recibió entre ocho y 16 disparos en cabeza, tórax y extremidades.

Como sospechosos de cometer los crímenes están detenidos cuatro hombres, un costarricense y tres venezolanos, que son de apellidos Arias Solano, Pantoja Jiménez, Zapata Díaz y Duarte Tovar. El tico dijo a las autoridades ser vecino de Cieneguita, Limón, y que se dedicaba a trabajar como taxista pirata. Empero, oficiales del OIJ buscaron la casa donde dijo vivir pero nadie lo conoce en el vecindario.

En la página digital del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) aparece que Arias tiene 34 años, es soltero, padre de cuatro hijos y que tiene su residencia electoral en Puerto Viejo de Limón.

Respecto a los venezolanos: Pantoja dijo ser comerciante, que ingresó al país hace dos meses y que ha vivido en las montañas de Matama. Zapata, por su parte, dijo ser peón de construcción y vive en la calle. Duarte argumentó ser panadero y no tener domicilio. Ninguno de los extranjeros registra oficialmente ingresos o salidas en la Dirección General de Migración y Extranjería.

A los cuatro implicados el Juzgado Penal de Limón les impuso seis meses de prisión preventiva, comunicó el Ministerio Público, en Twitter. La audiencia había comenzado el viernes y concluyó este sábado poco después del mediodía.

Shock, en una declaración que brindó a las autoridades judiciales, dijo que se encontraba fuera del país y que regresó hace aproximadamente un mes, pero se mantuvo en San José. El domingo anterior llegó a Limón y el martes decidió visitar la finca Los Pinto, la cual adquirió hace cuatro años, para ver el avance de una casa que está construyendo en la montaña y de una chapia, para lo cual había contratado a varios peones.

“Tenía unas dos horas de haber llegado y de estar en el punto de la cabaña, cuando de repente escuché una ráfagas de armas de fuego en la parte baja de la finca (...) eso me alertó y escuché nuevamente varias ráfagas, por lo que junto con parte de la gente que me acompañaba, hizo a huir. En ese mismo momento me percaté de que estábamos rodeados por varios sujetos.

“Conté unos ocho o diez sujetos a los cuales observé vestidos de negro con ropa tipo licra o de fibra ligera color negro, esos sujetos usaban pasamontañas y gorras. Los mismos portaban fusiles de asalto tipo AK-47, en ese mismo momento lo que acaté fue salir huyendo hacia el barranco.

“Salimos rodando cuesta abajo mientras nos disparaban. Cuando llegué abajo observé que arriba (...) se ubicó un sujeto de contextura gruesa, corpulento, alto (...) este sujeto disparaba en ráfaga hacia donde estábamos por lo que nos ocultamos y observamos cómo ese sujeto se echó a rodar por el mismo barranco y al llegar abajo desde donde estaba observé cómo este sujeto salió a la calle y ahí lo recogió un Hilux blanca en el cual tomó ruta a Aguas Arcas, donde lo perdí de vista”, narró Shock a las autoridades.

Este hombre dijo que una vez que ya se sintió seguro, y con la ayuda de otras personas, regresó a la entrada principal de la finca donde orientó a los oficiales del OIJ y de la Fuerza Pública sobre el sitio donde se produjo la balacera. Agregó que poco después supo sobre la muerte de su amigo Danny Hernández, alias Ratón, y sus acompañantes, porque los policías le dijeron.

“No tenía conocimiento de que Danny llegaría a mi finca el día de hoy (el martes). En la mañana hablé con él por teléfono y me comentó que estaba en pleito con (...) ahí conversamos y quedamos en vernos en una cancha de fútbol que hay (...) pero en horas de la tarde. No sabía que llegaría así de sorpresa (...) no sé en realidad qué fue lo que sucedió, lo considero mi amigo”, añadió.

Precisamente, en el informe del OIJ se detalla que seis cuerpos estaban tendidos boca abajo en una calle interna de la finca, donde al parecer, los seis ocupantes de un vehículo Kia, de siete pasajeros, fue interceptado por varios sujetos que portaban armas de grueso calibre, los hicieron descender del vehículo, los acostaron en el suelo y posteriormente los ejecutaron de varios disparos.

Se presume que los atacantes estaban escondidos en la montaña porque a la finca no ingresó ningún otro vehículo. Solo el de Shock y luego el de Ratón. Para la Policía, luego de matar a estos seis hombres, los homicidas se toparon con José Bernardo Montoya, que era uno de los constructores de la casa, a quien también asesinaron.

Shock, al hablar con las autoridades, dijo no tener problemas con nadie pero manifestó que poco después de que compró la finca Los Pinto, desconocidos dispararon contra su carro en el cruce del río Banano. “Llegó un vehículo y dispararon contra mi vehículo en múltiples ocasiones. Creyeron que estaba dentro del vehículo y dispararon, pero yo estaba dentro del súper del chino en el cruce. Eso lo denuncié judicialmente”, agregó.

El vehículo propiedad Shock fue sustraído por los sujetos que perpetraron el atentado. Ese carro tras salir de la finca y recorrer unos tres kilómetros colisionó cerca del cementerio de la Bomba contra la góndola de una vagoneta que estaba estacionada y cuando eran perseguidos por una patrulla de la Fuerza Pública. Los policías vieron descender del carro a tres sujetos pero solo dos pudieron ser detenidos. Se trató del costarricense Arias y al venezolano Pantoja.

Cerca de las 2 p. m. del martes se detuvo en Westfalia a los otros dos venezolanos de apellidos Zapata y Duarte. Estos sujetos se habían metido en la casa de una mujer a la cual mantuvieron retenida durante cuatro horas y luego de que ella les proporcionó ropa salieron a la calle donde la Fuerza Pública los arrestó.

En la casa de la mujer retenida, las autoridades judiciales recuperaron botas militares, pantalones negros tipo fatiga, guantes y otras evidencias, entre ellas camisetas de color negro que en la parte del frente tenías las letras OIJ y la parte de atrás “POLICIA”. Asimismo, fueron decomisados fusiles como AR-16 y M16.

Carlos Arguedas C.

Carlos Arguedas C.

Periodista en la sección de Sucesos. Trabaja en La Nación desde el 2000 siempre en la cobertura de asuntos de Sucesos y Jurídicos.

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