Eillyn Jiménez B.. 3 enero, 2020
Los cuerpos de los dos fallecidos en Cieneguita fueron retirados del Hospital Tony Facio a las 4:50 a. m. Foto: Raúl Cascante, corresponsal GN
Los cuerpos de los dos fallecidos en Cieneguita fueron retirados del Hospital Tony Facio a las 4:50 a. m. Foto: Raúl Cascante, corresponsal GN

Una posible venganza sería el móvil del triple homicidio registrado a las 12:10 a. m. del 1.° de enero en Cieneguita de Limón.

Esa es la principal hipótesis que hasta ahora maneja el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), ya que una de las víctimas, Edwin Natanahel Caicedo Abarca, había estado en prisión por participar en un crimen múltiple.

Precisamente, en marzo del 2008, el hombre, quien tenía 17 años en ese momento, aceptó que estuvo involucrado en la muerte de Yeiner Fabián Aburto Ocampo (19), Carlos Heriberto Araya Solano (24) y Luis Fernando Barret Alterno (19), por lo que una jueza le impuso una condena de 10 años.

Mediante la investigación hecha en aquel momento por las autoridades, se determinó que Caicedo había colaborado con otros tres hombres (sentenciados en el 2009) en la planificación y ejecución de los asesinatos.

Los tres fallecidos en ese hecho eran oriundos de Limón; sin embargo, fueron asesinados en Tejarcillos de San Felipe de Alajuelita, San José, en octubre del 2007.

Víctimas colaterales

El miércoles anterior, en horas de la madrugada, Caicedo se encontraba con dos amigos en vía pública cuando fueron atacados a balazos.

Producto de los hechos, los tres fueron trasladados al Hospital Tony Facio, en el centro de la provincia caribeña; no obstante, Caicedo, de 29 años, y Waldry Johary Castro Sánchez, de 18, fueron declarados fallecidos al llegar.

En tanto, un menor de 16 años falleció a las 7 a. m. de ese mismo día producto de los balazos que recibió en el abdomen y la ingle.

Trascendió que el único objetivo del ataque era el sujeto de 29 años, por lo que sus amistades serían las dos primeras víctimas colaterales del 2020.

Castro presentaba impactos de bala en el cuello, cabeza y pecho, mientras que Caicedo tenía un disparo en el pecho.

Otros dos sujetos, apellidados García y Martín, resultaron heridos.

En el sitio del tiroteo, los agentes judiciales recogieron indicios balísticos y entrevistaron a posibles testigos.

Se presume que los pistoleros, que preliminarmente serían dos que viajaban en un vehículo oscuro, usaron una subametralladora. A esa conclusión se llegó por la cantidad de disparos que se hicieron y por las descripciones dadas por los testigos.

La subametralladora es un fusil que dispara municiones de manera automática. Es de corto alcance, unos 150 metros como máximo.

Operativo de contención

Luego de lo sucedido, el OIJ y el Ministerio de Seguridad Pública (MSP) coordinaron un operativo que se mantendrá activo el tiempo que sea necesario, para tratar de contener la situación.

Michael Soto, jerarca de Seguridad, manifestó que el jueves estuvo en Limón para conversar con agentes judiciales y oficiales de la Fuerza Pública de la zona.

“Después de estos homicidios hicimos una revisión del caso y comenzamos una operación que vamos a mantener por tiempo indeterminado, con el fin de contener las posibles consecuencias”, manifestó Soto.

En ese hecho fallecieron dos menores de edad y tres adultos. Además, resultaron heridas seis personas. Ese caso se debió a la lucha entre organizaciones dedicadas al narcotráfico y está próximo a ser llevado a juicio.

Después de ese caso también se desplegó un operativo policial para evitar una seguidilla de asesinatos en la zona.