Crímenes

Angie Peraza, sobreviviente del caso White House, requirió cirugías en rostro y alma para superar una noche de terror

Trabajadora del casino baleada dos veces en la cabeza hace 13 años, junto a otras dos mujeres, cuenta cómo ha sido su vida después de una noche de terror y asalto

Peraza afirma que vive agradecida con Dios y aunque persiste el trauma, perdonó a los pistoleros. Foto: Cortesía,
Peraza afirma que vive agradecida con Dios y aunque persiste el trauma, perdonó a los pistoleros. Foto: Cortesía,
Peraza afirma que vive agradecida con Dios y aunque persiste el trauma, perdonó a los pistoleros. Foto: Cortesía,
Angie Peraza afirma que vive agradecida con Dios y, aunque algo del trauma aún persiste, perdonó a los pistoleros. Foto: Cortesía.

Angie Peraza Fernández, una de las tres saloneras del restaurante y casino White House, localizado donde hoy queda Fogo Rodicio, en San Antonio de Escazú, afirma que ha sabido levantarse de las peores circunstancias. Trece años después recuerda cómo logró sobrevivir a aquella noche de terror cuando dos hombres las sometieron a ella y a dos compañeras a robo y violación y hasta pretendieron asesinarlas a todas.

A Angie Peraza le dispararon dos veces en la cabeza y la creyeron muerta; la dejaron tirada en un terreno baldío, pero ella se levantó para sobrevivir. Debió ser sometida a múltiples cirugías para que le reconstruyeran su mejilla y un párpado, aunque perdió la vista del ojo derecho, el olfato y el gusto.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌