Revista Dominical

Ligia Madrigal y el Everest: Así se prepara la tica para conquistar la cima del mundo

Tras años de maratones y bicicletas, Ligia decidió hacer un cambio y enfrentarse a cerros y montañas. Por ‘culpa’ de su amigo Warner Rojas, acabó en una travesía que se convertirá en hazaña, abrazada por el calor de su esposo e hija

Las grandes vistas han sido acompañante de Ligia Madrigal en su carrera por trepar la cima del Everest. Foto: Cortesía
Las grandes vistas han sido acompañante de Ligia Madrigal en su carrera por trepar la cima del Everest. Foto: Cortesía
Las grandes vistas han sido acompañante de Ligia Madrigal en su carrera por trepar la cima del Everest. Aquí posa en Zematt, Suiza. Foto: Cortesía Federico Escalante

No es fácil dejar de pensar en esos 8.800 metros que implican la cima del Monte Everest y la razón es muy simple: no hay cómo comparar esa altura. No hay metáfora suficiente que sirva para imaginar lo que se siente estar ahí, donde muy pocos han llegado.

De nada vale decir que es imaginarse más del doble de la altura del Cerro Chirripó porque tal afirmación sería reduccionista; las condiciones inclementes y el mito del punto de la Tierra más cercano al cielo sobrepasa cualquier comparación.

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