Revista Dominical

¡Bienvenidos al infierno!

Vigilante, anónimo, inmune e impune: El Chamuko es hoy el bloguero más popular y polémico de Costa Rica. El diablo bigotón que condena y denuncia –bajo sus propias reglas– aceptó contar cómo es su confidencial vida “normal”.

Ahí viene Juan Pérez. Entre este molote de cuatro y pico de millones de ticos pasa inadvertido, sin ningún rasgo físico demasiado llamativo para ser memorable. Y así está bien, así le gusta: esa normalidad suya es el disfraz perfecto para ocultar al diablo que lleva por dentro.

Juan administra un infierno y todos los días le abre la puerta a los pobres diablos que él considera merecedores del baño de azufre. Sus condenas son comidilla en las redes sociales y miles de costarricenses siguen sus revelaciones, cargadas tanto de sarcasmo como de contundencia.

Cosa curiosa: a ese hombre que todo el país lee, muy pocos lo conocen. Si bien dice que la corrupción e incompetencia lo enferman, Juan decidió hace ya algunos años que no se iba a jugar el pellejo para combatirlas. Por eso, se inventó un álter ego, un demonio coloquial, impulsivo y divertido que descabeza títeres desde el blog El Infierno en Costa Rica. Sí, Juan es El Chamuko , lo más parecido a un vigilante enmascarado que este país haya tenido.

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