Fútbol Nacional

Hijos de exjugador de Alajuelense se conocieron en el fútbol y hoy son compañeros

Hace casi cinco años descubrieron que su papá es un colombiano que llegó a la Liga en la temporada 97-98. Hoy Yael López y Miguel Andrés Ajú se sienten agradecidos con la vida, con el destino y con el fútbol

Fue en 2017 cuando Miguel Andrés Ajú y Yael López se percataron de que tenían en común algo más que la pasión por el fútbol. Aquel secreto que pocas personas conocían se descubrió: llevan la misma sangre.

Ellos son parte de los hijos que el exjugador colombiano Nisson Perea dejó en el país, luego de darse a conocer en el fútbol tico durante la temporada 97-98.

Antes de saberlo, Yael y Miguel Andrés ya se conocían, porque varias veces jugaron en contra en partidos de liga menor. Se enfrentaban, pero no caían en cuenta de que tienen rasgos tan parecidos que si alguien los hubiese visto juntos probablemente les habría preguntado si eran familia.

En marzo de 2017, aquellos jovencitos llevaban apenas dos meses de saber que son hermanos y fue cuando accedieron a narrar su historia en La Nación, un artículo que puede leer aquí.

Apagada la grabadora y sentados en el sector de platea sur del Estadio Alejandro Morera Soto ambos decían que ojalá en algún momento pudieran jugar juntos, solo que en ese momento lo veían complicado.

El arquero se formó en el semillero manudo y López es de la camada de Carmelita.

Cuatro años y nueve meses después de aquel descubrimiento, la vida, el destino y el fútbol los hace defender un mismo escudo. Algo que añoraban, por mucho tiempo creyeron que no iba a pasar, pero sucedió y este es el momento.

Los rumbos de los hermanos seguían direcciones distintas. Ajú continuó en la Liga, luego hizo una pasantía en Albacete y aprovechando que su familia materna es de origen chino intentó quedarse en el fútbol asiático, pero el trámite no fue tan fácil y no se pudo quedar.

Regresó al país de nuevo a la Liga, estuvo en la Segunda División y de vuelta al primer equipo sentía que era el momento adecuado de buscar minutos, por lo que el torneo pasado se dio el préstamo con Jicaral, donde destacó.

Volvió y le tocará custodiar el arco rojinegro de arranque, ante la sanción de Leonel Moreira de cuatro partidos. Y en su retorno se encuentra con que uno de los refuerzos es su hermano Yael, quien ya tuvo la experiencia de jugar en Saprissa y en Herediano. En los clubes, el lateral derecho salió campeón.

Cuando todo se concretó, si Yael estaba contento, Miguel Andrés no se cambiaba por nadie. Además de la sangre, comparten una ilusión de ser compañeros en Alajuelense.

“Más que agradecido con la vida, con el destino. Es algo que soñábamos, desde que nos conocemos, hace unos años nos dimos cuenta que por cosas de la vida éramos hermanos, siempre nos vimos en divisiones menores como rivales y nada más. Luego nos damos la grata sorpresa de que somos hermanos, desde que nos dimos cuenta éramos muy unidos por esto del fútbol, porque es algo que teníamos un vínculo especial, siento yo”, relató Yael López.

En su respuesta ante una consulta de La Nación mientras era presentado por Agustín Lleida junto Marcos Josué Meneses, Freddy Góndola e Israel Escalante, el carrilero afirmó que su llegada a la Liga es “un sueño hecho realidad” tanto para él como para su hermano.

“Fue el primero en darme la bienvenida, me estaba esperando en la puerta de primero para enseñarme todo esto e irme empapando de lo que es el Centro de Alto Rendimiento (CAR), de lo que es el camerino también, de las reglas, de absolutamente todo y ha sido un guía para mí en estos primeros días acá”, confesó.

No obstante, Ajú se encontraba pendiente de la presentación de su hermano y en la puerta del edificio principal le dio un abrazo luego de que Yael acudió a la cancha para las tomas y las fotografías de rigor en cancha junto a los otros refuerzos.

En crecimiento. Que Alajuelense sea el tercer club grande que lo ficha lo llena de motivación.

De su paso por Saprissa y Herediano, el lateral derecho dijo que le ayudó personalmente a crecer muchísimo y que se ha rozado con jugadores muy profesionales, “que están a otro nivel”. Bajo ese calificativo mencionó a Christian Bolaños en la S y a Yeltsin Tejeda en el Team.

“Me han guiado desde el primer momento y creo que ahora soy un jugador muchísimo más maduro de lo que era cuando llegué a mi primer club grande. Sé pelear campeonatos, porque es algo que he aprendido en los dos clubes. Llevo dos años seguidos jugando finales y voy a poner todo para que en estos seis meses que tengo acá con Alajuelense salir campeón, que es lo que la afición quiere y lo que nosotros en el camerino desde un primer momento queremos”.

López llega a darle competencia a Ian Smith en la banda derecha, algo que no es nuevo para ninguno de los dos. Se conocen desde que tenían 15 años, compartiendo en selecciones menores.

“Y yo vengo aquí a ganarme un puesto, claro está. Por algo me trajeron, por algo estoy aquí, por algo tengo poco tiempo para hacerlo, así que no pienso desaprovechar esta oportunidad”.

El nuevo lateral derecho de la Liga insistió en que tiene el mejor de los conceptos de Smith.

“Ian es un gran jugador, tenemos una amistad desde hace mucho tiempo, lo conozco, me conoce muchísimo, por ahí me ayuda, me aconseja también y su bienvenida como la de todos fue muy sincera, muy amable y esperamos que cualquiera de los dos, el que tenga que jugar, sea lo mejor para el equipo, que eso es lo principal”.

Le agrada el llegar a un equipo obligado al título, considera que presión siempre hay, para Alajuelense o para cualquier otro club y no piensa que lo que le ha pasado en los últimos torneos a la Liga sea algún tipo de bloqueo.

“Esto es fútbol, puede pasar cualquier cosa. A veces tenés una buena noche, a veces pues no y has jugado con rivales muy complicados. A mí me tocó enfrentarme a Alajuelense en su momento y uno estando del otro lado siempre pone una, dos o tres millas extra y quiere pasarles por encima”, aseguró.

Y agregó: “Ahora yo sé que estando de este lado mis rivales van a querer hacer lo mismo conmigo en esta ocasión y nada más queda que la experiencia que he adquirido y las virtudes que he adquirido siendo campeón en otros equipos, aportársela a mis compañeros y seguir todos juntos que es lo más importante”.

Yael López indicó que como se dice popularmente, la Liga tiene que echar para adelante y que como lo expresó Bryan Ruiz en un mensaje al grupo, “hay que hacer el camerino fuerte, unido”.

“Desde el primer momento que entré vi que es así, así que no tengo duda de que vamos a hacer grandes cosas acá en Alajuelense próximamente. Soy sincero, desde niño soy liguista, así que por ahí va la esencia de lo que siento al estar acá, no solo porque mi padre en su momento jugó acá y el tener a mi hermano acá era un sueño, no solo jugar con él, porque aunque él no estuviera aquí, yo siempre había querido venir”.

Recordó que admiraba mucho a Harold Wallace por su posición, más que todo, igual que a los otros grandes jugadores que no se olvidan del club, como Wílmer López y Bryan Ruiz en sus inicios.

Hoy Yael López es compañero de ese referente del balompié nacional, así como del hermano que descubrió hace unos pocos años gracias al fútbol.

Nisson Perea en el fútbol tico

El 11 de febrero de 1998, La Nación publicó una nota titulada “Perea en la intimidad”, escrita por el periodista José Eduardo Mora, en la que el cafetero cuenta un poco de su vida. Entre los detalles, reveló que tuvo 32 hermanos y que a muchos de ellos ni los conocía.

Según los datos del periodista y estadígrafo Gerardo Coto, el colombiano Nisson Perea jugó 31 partidos en el fútbol tico y anotó nueve goles.

En suelo nacional militó con Alajuelense, Cartaginés y el Santos de Guápiles.

Su primer gol en Costa Rica lo consiguió el 5 de octubre de 1997, cuando firmó la cuarta anotación en el triunfo de los rojinegros 4-2 ante Ramonense.

Fanny Tayver Marín

Fanny Tayver Marín

Graduada en la UIA. Con más de 15 años de experiencia, escribe sobre Alajuelense, ciclismo, ciclo olímpico y más. Entre sus coberturas destacan juegos eliminatorios de la Selección, el Tour de Francia, el Mundial de voleibol en Japón y los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro.